Un matrimonio de Países Bajos que recorrió Argentina, Chile y Uruguay durante meses antes de abordar el crucero de lujo sería el origen del brote que dejó tres muertos y ocho contagiados en once países.

El hantavirus cepa Andes mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de al menos once países tras el brote registrado a bordo del crucero de lujo MV Hondius.
La hipótesis más sólida hasta el momento señala a una pareja de ciudadanos neerlandeses como los presuntos pacientes cero, quienes habrían contraído el virus durante un extenso recorrido por el cono sur de América del Sur antes de abordar la embarcación el 1 de abril en Ushuaia, Argentina.
A diferencia de otras variantes del hantavirus, la cepa Andes es la única en el mundo con transmisión comprobada entre personas, lo que la convierte en la más vigilada por los organismos internacionales de salud.
El brote en el Hondius concentra especial atención precisamente por esta característica: no basta con rastrear el contacto con roedores, sino también los vínculos entre los propios pasajeros.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) descartó que el evento pueda derivar en una pandemia y mantiene el nivel de riesgo global como "extremadamente bajo". Sin embargo, la entidad advirtió sobre la posibilidad de que aparezcan nuevos casos en los próximos días, dado que el período de incubación de la cepa Andes oscila entre una y seis semanas.
El Ministerio de Salud de Argentina reconstruyó el recorrido de la pareja neerlandesa para identificar el probable lugar de exposición al virus. Según los registros oficiales, ambos llegaron a Argentina el 27 de noviembre de 2025 y durante los siguientes meses realizaron un extenso viaje terrestre:
Pasaron los primeros veinte días desplazándose en automóvil hacia el oeste del país, permaneciendo en esa zona hasta el 7 de enero, cuando cruzaron a Chile. A finales de enero regresaron a Argentina por la provincia de Neuquén, para luego volver a territorio chileno doce días después.
También realizaron expediciones en el noreste argentino, en zonas fronterizas con Paraguay y Brasil, y estuvieron en Uruguay entre el 13 y el 27 de marzo. Finalmente regresaron a Argentina para dirigirse a Ushuaia, desde donde partió el crucero.
La OMS señaló que, dado que la pareja realizaba expediciones de observación de aves y fauna silvestre, probablemente tuvieron contacto con excremento o saliva de roedores, vía principal de transmisión del virus.
Aunque el itinerario apunta a regiones del oeste argentino como Chubut, Río Negro y Neuquén, así como al sur de Chile, donde históricamente se han registrado casos de hantavirus Andes, ninguno de los dos gobiernos ha confirmado oficialmente que el contagio ocurriera en su territorio.
El gobierno chileno descartó esa posibilidad argumentando que las fechas en que la pareja transitó por su territorio no coinciden con el período de incubación del virus. Argentina, por su parte, no ha emitido un pronunciamiento oficial al respecto, aunque sí descartó a Ushuaia como lugar de origen del contagio, ya que históricamente esa ciudad no ha registrado casos.
El esposo, de 70 años, murió a bordo del crucero diez días después de haber embarcado. Su esposa fue evacuada desde la isla de Santa Elena hasta Johannesburgo, donde también falleció. Las autoridades confirmaron que ambas muertes fueron causadas por hantavirus, lo que los convierte en los primeros casos documentados del brote vinculado al Hondius.
Hasta el momento, el balance del brote registra tres personas fallecidas y ocho contagiadas, con alertas sanitarias activas en once países. Las autoridades internacionales continúan el seguimiento de todos los pasajeros que estuvieron a bordo durante el período de riesgo.