PrEP e I=I: dos estrategias que están cambiando la prevención y transmisión del VIH

La prevención del VIH ha evolucionado con herramientas que permiten reducir el riesgo de adquirir el virus y, en las personas que viven con VIH, evitar su transmisión sexual.

Lukas Salomón Osorio

    PrEP e I=I: dos estrategias que están cambiando la prevención y transmisión del VIH

    La PrEP (profilaxis preexposición) y el concepto I=I (Indetectable = Intransmisible) forman parte de las estrategias actuales para prevenir la transmisión del VIH, pero no significan lo mismo ni están dirigidas a la misma población.

    La PrEP está indicada para personas que no tienen VIH y buscan reducir la posibilidad de adquirirlo ante una posible exposición. I=I, por su parte, se refiere a las personas que viven con VIH y que gracias al tratamiento antirretroviral, mantienen una carga viral indetectable. En estos casos, la evidencia científica demuestra que no existe riesgo de transmisión sexual del VIH.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha incorporado nuevas alternativas de prevención. En 2025 recomendó el lenacapavir inyectable de acción prolongada administrado dos veces al año como una opción adicional de PrEP, debido a su elevada eficacia para reducir el riesgo de adquirir el VIH. 

    PrEP: una herramienta para prevenir el VIH antes de la exposición

    La profilaxis preexposición consiste en utilizar medicamentos antirretrovirales antes de una posible exposición al VIH. Está dirigida a personas que no tienen el virus pero pueden estar expuestas a través de relaciones sexuales o del uso de drogas inyectables.

    De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la PrEP reduce considerablemente la posibilidad de adquirir el VIH cuando se utiliza según las indicaciones médicas. Actualmente existen opciones en forma de comprimidos y medicamentos inyectables de acción prolongada.

    La elección de la estrategia depende de las características y necesidades de cada persona. Por ello, la PrEP debe formar parte de una estrategia integral de prevención que también contemple las pruebas de VIH, el seguimiento médico y la prevención de otras infecciones de transmisión sexual.

    I=I: cuando el tratamiento también previene la transmisión

    El concepto Indetectable = Intransmisible, conocido internacionalmente como U=U (Undetectable = Untransmittable), se refiere a las personas que viven con VIH y reciben tratamiento antirretroviral.

    Cuando el tratamiento consigue reducir el virus en la sangre hasta niveles indetectables y esa supresión se mantiene, el VIH no se transmite por vía sexual. Esta conclusión está respaldada por estudios científicos y es reconocida por organismos como los CDC.

    Los CDC utilizan como referencia una carga viral inferior a 200 copias de ARN del VIH por mililitro de sangre para considerar que una persona con tratamiento antirretroviral no transmite el virus por vía sexual.

    PrEP e I=I: dos estrategias diferentes

    En determinadas parejas en las que una persona vive con VIH y mantiene supresión viral, la persona que no tiene VIH puede decidir utilizar PrEP como una capa adicional de prevención. Los CDC señalan que esta decisión puede depender de factores como el estado de supresión viral de la pareja, otras parejas sexuales o el deseo individual de contar con una protección adicional.

    La PrEP se utiliza para prevenir la adquisición del VIH en personas que no tienen el virus. I=I describe la ausencia de transmisión sexual del VIH cuando una persona que vive con el virus mantiene una carga viral indetectable gracias al tratamiento.

    Por eso, PrEP e I=I no deben presentarse como alternativas que compiten entre sí, sino como herramientas que responden a situaciones diferentes dentro de una estrategia integral frente al VIH. 

    La estadística es evidente 

    Los avances en prevención deben entenderse dentro de un escenario más amplio. Según las estimaciones más recientes de UNAIDS, 41 millones de personas vivían con VIH en 2025, mientras que 32,1 millones tenían acceso a tratamiento antirretroviral.

    Entre las personas que recibían tratamiento, el 95 % presentaba supresión viral, aunque cuando se considera al conjunto de personas que viven con VIH, la proporción con supresión viral era del 74 %. Estas diferencias muestran que todavía existen brechas en diagnóstico, acceso al tratamiento y continuidad de la atención.

    En ese mismo año se estimaron 1,2 millones de nuevas adquisiciones del VIH y alrededor de 570.000 muertes relacionadas con enfermedades asociadas al sida.

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