La nueva temporada 2026-2027 ya acumula más de 2.800 casos, 266 hospitalizaciones y nueve muertes asociadas a la enfermedad. Salud advierte sobre el aumento de la transmisión y refuerza el llamado a la vacunación.

Puerto Rico comienza una nueva temporada de influenza con un aumento sostenido de casos que mantiene la vigilancia epidemiológica activa. De acuerdo con los datos más recientes del Departamento de Salud, la isla acumula 2,816 casos de influenza, 266 hospitalizaciones y nueve muertes durante la temporada 2026-2027.
El incremento se concentra especialmente en las semanas más recientes. Durante la semana epidemiológica 34, correspondiente al periodo del 23 al 29 de agosto, se reportaron 727 casos nuevos y 47 hospitalizaciones. El informe citado por VOCES señala además que el 65.9 % de los casos acumulados de la temporada se concentró en las últimas cuatro semanas evaluadas.
Los datos disponibles muestran una concentración importante de casos entre los menores. El grupo de 0 a 4 años acumula 492 casos, la cifra más alta entre los grupos de edad reportados, y también concentra el mayor número de hospitalizaciones, con 68 durante la temporada.
Este comportamiento es relevante porque los niños pequeños pueden presentar un mayor riesgo de complicaciones por influenza, particularmente cuando son muy pequeños o tienen condiciones médicas subyacentes.
El infectólogo Dr. Javier Morales hizo énfasis en este punto durante una actividad de educación y vacunación en Puerto Rico. "La influenza puede provocar complicaciones importantes", afirmó Morales, al destacar que la vacunación continúa siendo una herramienta para reducir el riesgo de enfermedad y sus complicaciones.
Un análisis provisional publicado por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) sobre la temporada 2025-2026 estimó una efectividad de la vacuna de entre 38 % y 41 % contra consultas ambulatorias por influenza en niños y adolescentes, y de alrededor de 41 % contra hospitalizaciones asociadas a influenza en ese grupo. En adultos, la efectividad estimada fue de 22 % a 34 % frente a consultas ambulatorias y de aproximadamente 30 % frente a hospitalizaciones.
Sin embargo, la vacunación no garantiza que una persona nunca contraiga influenza, pero la evidencia disponible muestra que puede reducir el riesgo de enfermedad y especialmente de cuadros que requieren atención médica u hospitalización.
El escenario actual vuelve a colocar la vacunación y la vigilancia epidemiológica en el centro de la respuesta sanitaria. La experiencia de la temporada anterior mostró que una disminución de la transmisión puede llevar a una epidemia por debajo de los umbrales establecidos, pero también que el virus continúa circulando y que una nueva temporada comienza con un comportamiento epidemiológico diferente.
Por ahora, Puerto Rico no se encuentra ante el final de una epidemia de influenza, sino ante el comienzo de una nueva temporada en la que los casos están aumentando y requieren seguimiento. La evolución de las próximas semanas será determinante para establecer si la transmisión continúa creciendo y si los indicadores llegan a los niveles utilizados para declarar una situación epidémica.
Hasta el 4 de septiembre, se habían administrado 54,929 vacunas contra la influenza en Puerto Rico durante la nueva temporada, de acuerdo con los datos citados por VOCES.
El aumento de casos no equivale automáticamente a una declaración de epidemia. Puerto Rico cuenta con un sistema de vigilancia que compara la actividad semanal de influenza con diferentes umbrales epidemiológicos para identificar cambios en la transmisión y orientar las medidas de salud pública.
Según declaraciones de la principal oficial de epidemiología del Departamento de Salud, Miriam V. Ramos Colón, la isla todavía se encontraba por debajo del umbral de aviso con los datos reportados hasta finales de agosto.
La epidemiología de la influenza también puede cambiar durante una misma temporada. En los datos preliminares de 2026-2027, Puerto Rico registra una mayor presencia de influenza B, con 1,597 casos frente a 1,171 de influenza A, según las cifras divulgadas por el Departamento de Salud.
La recomendación sanitaria es mantener las medidas de prevención, vacunarse cuando corresponda y consultar con un profesional de salud ante síntomas, especialmente en niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas o condiciones que aumenten el riesgo de complicaciones.