Fiebre, ictericia y lesión renal aguda tras exposición ambiental: una presentación grave de leptospirosis

La leptospirosis es una enfermedad zoonótica de distribución mundial causada por bacterias del género Leptospira. Constituye un importante problema de salud pública, especialmente en regiones tropicales y subtropicales, donde las condiciones climáticas, las inundaciones, el contacto con animales y las deficiencias en el saneamiento ambiental favorecen su transmisión.

Nahia Girlenys

    Fiebre, ictericia y lesión renal aguda tras exposición ambiental: una presentación grave de leptospirosis

    La infección ocurre principalmente cuando el ser humano entra en contacto con agua, suelo o alimentos contaminados con la orina de animales infectados, especialmente roedores. La bacteria puede penetrar al organismo a través de lesiones en la piel o mediante las mucosas. 

    Las manifestaciones clínicas son variables y pueden ir desde una enfermedad leve, similar a un síndrome gripal, hasta formas graves caracterizadas por ictericia, insuficiencia renal aguda, hemorragias y compromiso pulmonar.

    La forma grave de la enfermedad, conocida como enfermedad de Weil, representa una de las presentaciones más severas de la leptospirosis y puede poner en peligro la vida del paciente. A continuación, se presenta el caso clínico de un paciente con leptospirosis grave, destacando sus manifestaciones clínicas, evolución y abordaje terapéutico. 

    Caso clínico 

    Paciente masculino de 34 años de edad, agricultor, residente en una comunidad rural, quien acudió al servicio de emergencia por presentar un cuadro clínico de aproximadamente siete días de evolución. 

    El paciente refirió inicio súbito de fiebre elevada, de hasta 39.5 °C, acompañada de escalofríos, cefalea intensa, malestar general, debilidad y mialgias severas, predominantemente en las pantorrillas y la región lumbar. Inicialmente, el paciente atribuyó los síntomas a una infección viral y permaneció en su domicilio, automedicándose con analgésicos. 

    Tres días antes de su ingreso hospitalario, presentó empeoramiento del estado general, con náuseas, vómitos, dolor abdominal y disminución progresiva de la cantidad de orina. Posteriormente, sus familiares observaron coloración amarillenta en la piel y en la esclera de los ojos, motivo por el cual decidieron llevarlo al hospital.

    Durante el interrogatorio epidemiológico, el paciente informó que, aproximadamente dos semanas antes del inicio de los síntomas, había trabajado durante varios días en terrenos inundados después de fuertes lluvias. Refirió haber caminado frecuentemente por agua estancada y lodo sin utilizar botas protectoras. También mencionó la presencia abundante de ratas en las áreas donde trabajaba. No presentaba antecedentes personales patológicos de importancia ni antecedentes de enfermedad hepática o renal. 

    Evaluación clínica

    Al ingreso, el paciente se encontraba consciente, orientado, pero con evidente compromiso del estado general. 

    Los signos vitales fueron los siguientes: 

    · Temperatura: 39 °C

    · Frecuencia cardíaca: 112 latidos por minuto

    · Frecuencia respiratoria: 24 respiraciones por minuto

    · Presión arterial: 100/65 mmHg

    · Saturación de oxígeno: 96 % al aire ambiente

    Durante el examen físico se evidenció ictericia cutánea y escleral. El paciente presentaba hiperemia conjuntival bilateral sin secreciones, además de dolor intenso a la palpación de los músculos de las pantorrillas. El abdomen era ligeramente doloroso a la palpación, principalmente en el hipocondrio derecho, sin signos de irritación peritoneal. No se observaron lesiones cutáneas importantes. 

    El paciente presentaba oliguria, con una marcada disminución del volumen urinario durante las últimas 24 horas. 


    Estudios complementarios 

    Se solicitaron estudios de laboratorio, obteniéndose los siguientes resultados: 

    · Hemoglobina: 12.8 g/dL

    · Leucocitos: 15,200/mm³

    · Plaquetas: 85,000/mm³

    · Creatinina sérica: 3.1 mg/dL

    · Nitrógeno ureico elevado

    · Bilirrubina total: 8.6 mg/dL

    · Predominio de bilirrubina directa

    · Aspartato aminotransferasa (AST): moderadamente elevada

    · Alanina aminotransferasa (ALT): moderadamente elevada

    · Tiempo de protrombina: ligeramente prolongado

    · Proteína C reactiva elevada

    El examen general de orina mostró proteinuria y hematuria microscópica. Debido a la combinación de fiebre, ictericia, insuficiencia renal aguda, trombocitopenia, mialgias intensas y antecedente epidemiológico de contacto con aguas contaminadas, se planteó una alta sospecha clínica de leptospirosis grave. Se solicitaron pruebas específicas para Leptospira, obteniéndose resultados positivos mediante pruebas serológicas, lo que permitió confirmar el diagnóstico. 

    Impresión diagnóstica 

    El cuadro clínico fue compatible con leptospirosis grave o enfermedad de Weil, caracterizada por

    · Síndrome febril agudo

    · Mialgias intensas, especialmente en las pantorrillas

    · Hiperemia conjuntival

    · Ictericia

    · Trombocitopenia

    · Lesión renal aguda

    · Antecedente de exposición a aguas potencialmente contaminadas con orina de roedores

    Manejo terapéutico 

    El paciente fue ingresado para manejo hospitalario y vigilancia estrecha debido al compromiso renal y hepático. 

    Se inició tratamiento antibiótico intravenoso con un esquema adecuado para leptospirosis grave, además de:

    · Hidratación intravenosa cuidadosamente monitorizada. 

    · Control estricto de la función renal. 

    · Vigilancia del equilibrio hidroelectrolítico. 

    · Monitorización de la diuresis. 

    · Control de la fiebre y el dolor

    ·Seguimiento de las pruebas de coagulación

    · Vigilancia de posibles complicaciones pulmonares y hemorrágicas

    Durante los primeros días de hospitalización, el paciente presentó persistencia de la oliguria y elevación de los valores de creatinina, por lo que fue valorado por el servicio de nefrología. 

    Posteriormente, presentó mejoría progresiva de la función renal y aumento gradual de la diuresis, sin requerir terapia de reemplazo renal. La fiebre desapareció y los parámetros hematológicos comenzaron a normalizarse. 

    Evolución clínica 

    Después de varios días de tratamiento y vigilancia hospitalaria, el paciente presentó una evolución favorable. La ictericia disminuyó progresivamente y la función renal mostró signos de recuperación. Los valores de creatinina descendieron de manera gradual, mientras que el recuento plaquetario aumentó hasta alcanzar valores cercanos a la normalidad. 

    No desarrolló hemorragia pulmonar, insuficiencia respiratoria ni alteraciones neurológicas. Tras completar el tratamiento antibiótico y comprobar una evolución clínica favorable, el paciente fue dado de alta con indicaciones de seguimiento médico, control de la función renal y medidas preventivas para evitar nuevas exposiciones. 

    Discusión 

    La leptospirosis debe considerarse dentro del diagnóstico diferencial de los pacientes que presentan un síndrome febril agudo acompañado de mialgias, especialmente cuando existe dolor en las pantorrillas, hiperemia conjuntival y antecedentes de exposición a agua o ambientes contaminados. 

    En este caso, el antecedente epidemiológico fue fundamental para orientar el diagnóstico. El contacto frecuente con terrenos inundados y la exposición a ambientes contaminados por roedores constituyeron factores importantes para la adquisición de la infección. 




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