Al menos 80 pasajeros presentan síntomas gastrointestinales y las autoridades sanitarias descartan cualquier vínculo con el hantavirus.

Más de 1.700 personas —1.233 pasajeros y 514 tripulantes— permanecen confinadas este miércoles a bordo del crucero Ambition, de la compañía Ambassador Cruise Line, atracado en el puerto de Burdeos.
La alerta se activó el martes por la noche, al llegar el barco procedente de Brest, cuando el capitán notificó que al menos cincuenta pasajeros presentaban síntomas compatibles con una infección gastrointestinal aguda: vómitos y diarrea. A lo largo de la jornada del miércoles, la Agencia Regional de Salud de Nueva Aquitania ha elevado esa cifra a 80 afectados.
Un pasajero de 90 años de nacionalidad británica falleció al llegar al puerto bretón de Brest, la escala previa al viaje hacia Burdeos. Las causas exactas de su muerte se desconocen a la espera de los resultados de la autopsia. Si bien en un primer momento se especuló con un posible vínculo con la infección digestiva, la Prefectura de Gironde apunta a que sufrió una parada cardiaca, aunque la noche anterior había presentado problemas digestivos.
El Ambition partió de las Islas Shetland el pasado 6 de mayo con destino a varios puertos del norte de Europa. Hizo escalas en Belfast y Liverpool antes de recalar en Brest, donde algunos pasajeros ya comenzaron a sentirse mal el lunes. El barco tenía previsto continuar hasta Ferrol, en España, y regresar a Liverpool el 22 de mayo. Con mayoría de pasajeros británicos e irlandeses a bordo, el viaje quedó interrumpido por decisión del prefecto de Nueva Aquitania, Étienne Guyot, que ordenó suspender el desembarco y limitar cualquier interacción con el puerto.
Un equipo médico enviado a bordo, bajo la autoridad del Prefecto Marítimo y supervisado por el Servicio de Coordinación Médica Marítima, ha comenzado a evaluar la situación. El departamento de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Burdeos toma muestras para identificar el agente patógeno responsable. Los resultados se esperaban para este mismo miércoles.
Los pasajeros con síntomas fueron atendidos de inmediato por el médico del barco y aislados en sus camarotes. Las autoridades no descartan que el origen del brote sea una intoxicación alimentaria. "Esto nos lleva a ser prudentes, aunque este tipo de epidemias en un barco, que es un entorno cerrado, no es algo raro", señalaron las autoridades sanitarias de la región.
Tanto la Agencia Regional de Salud como la Prefectura se han apresurado a descartar cualquier vínculo entre el brote a bordo del Ambition y los casos de hantavirus detectados recientemente en el crucero Hondius. "No existe ninguna razón que permita establecer un vínculo entre esta epidemia y los casos de hantavirus detectados en el Hondius", precisaron en un comunicado conjunto.
Días antes del incidente en el Ambition, fueron repatriados cinco cruceristas franceses del Hondius con posible exposición al hantavirus. Una pasajera de 65 años se encontraba en estado grave con respiración artificial. Los otros cuatro dieron negativo, aunque los 22 contactos identificados permanecen hospitalizados en cuarentena preventiva en distintos centros del país.
Las medidas de confinamiento se califican como "temporales, proporcionales y sujetas a reevaluación continua". Los equipos médicos están autorizados a "intervenir y tomar todas las medidas que consideren necesarias" hasta esclarecer el origen del brote y garantizar que no supone un riesgo para la población del entorno portuario.