Las 10 mujeres más influyentes en la salud puertorriqueña

A lo largo de la historia, las mujeres han sido protagonistas en la evolución de la medicina en Puerto Rico, rompiendo esquemas, superando obstáculos y construyendo senderos para quienes vendrían después.

Katherine Ardila

    Las 10 mujeres más influyentes en la salud puertorriqueña

    En conmemoración del Día de la Mujer, la Revista Medicina y Salud Pública presenta a diez profesionales cuya trayectoria ha marcado un antes y un después en el campo de la salud y la ciencia. 

    Detrás de cada una hay una historia de disciplina, sensibilidad humana y compromiso inquebrantable. Ellas representan a tantas otras que, desde sus trincheras, trabajan cada día para transformar vidas y fortalecer el bienestar de nuestras comunidades.

    1. Dra. Lenisse Candelario

    La Dra. Lenisse Candelario es una médica dominicana cuya vocación nació en la infancia, inspirada por el ejemplo de su madre educadora y el impacto de presenciar la crisis del VIH/SIDA en su comunidad durante los años 90. 

    Con apenas 5 años, ya jugaba a inyectar peluches, impulsada por un deseo genuino de "buscar la cura para el VIH". Su excelencia académica la llevó a estudiar medicina a los 17 años, donde aprendió que rodearse de personas comprometidas era tan crucial como el estudio mismo.

    Aunque su plan inicial era la nefrología, un giro inesperado la llevó a la Medicina Familiar, especialidad que transformó su visión al comprender que la práctica médica va más allá de recetar, abarcando el contexto y la humanidad del paciente. Hace tres años, dio un paso decisivo hacia los cuidados paliativos, un camino que requirió un profundo trabajo personal para resignificar el concepto de muerte y poder acompañar a otros sin miedo. "No se puede acompañar a pacientes y familias desde tu propio miedo", afirma con convicción.

    Hoy, la Dra. Candelario forma parte de la familia de Medicina y Salud Pública, dedicada a la educación y a visibilizar la importancia de la conexión humana en la era digital. En su práctica diaria, defiende que ninguna inteligencia artificial podrá reemplazar el cuidado humano, y que el verdadero éxito médico consiste en "poner por encima del ego, por encima de los aplausos, por encima del reconocimiento... realmente poder impactar positivamente la vida y la calidad de vida de las personas".

    2. Lcda. Wanda González

    La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que afecta la transmisión de señales en el cerebro y la médula espinal, causando diversos síntomas. 

    En Puerto Rico, la historia de la Lcda. Wanda González, nutricionista dietista y paciente de EM, es un testimonio de resiliencia y éxito.

    En septiembre de 2020, en plena pandemia, Wanda comenzó a sentir adormecimiento en su lado derecho y alteraciones en la percepción de temperaturas. Dificultades en tareas cotidianas la llevaron a buscar ayuda médica, y un MRI confirmó su diagnóstico.

    Desde entonces, ha adoptado un enfoque proactivo en su tratamiento, combinando medicación con cambios en su estilo de vida. A pesar de la debilidad y el impacto en su coordinación, ha continuado su carrera con éxito. "Uno se quita el sombrero de profesional y piensa: ¿Qué puedo hacer como paciente?", reflexiona.

    Además, Wanda promueve la visibilidad de la EM y el apoyo a quienes la padecen. "Muchos pacientes ocultan su diagnóstico por miedo a ser incomprendidos", señala.

    Su historia demuestra que, con tratamiento adecuado y determinación, es posible llevar una vida plena, convirtiéndose en un ejemplo de fortaleza e inspiración.

    3. Dra. Paloma Alejandro 

    La Dra. Paloma Alejandro, reumatóloga y líder del capítulo de Puerto Rico de la Association of Women in Rheumatology (AWIR), ha logrado un equilibrio entre su carrera y la maternidad. Como madre de dos hijos, destaca la importancia de establecer límites laborales para dedicar tiempo de calidad a su familia.

    Desde joven tuvo claro su camino en la medicina, especializándose en reumatología tras su formación en la Universidad de Puerto Rico y Georgetown University Medical Center. Su carrera ha estado marcada por desafíos, desde la competitividad de la especialidad hasta el reto de ser mujer y latina en el ámbito médico de EE. UU., los cuales superó con esfuerzo y dedicación.

    Uno de sus mayores intereses es la educación médica y la retención de especialistas en la isla. Su compromiso con la formación de nuevos reumatólogos y su deseo de mejorar el acceso a especialistas para los pacientes jóvenes en Puerto Rico reflejan su vocación de servicio.

    En su vida personal, valora la enseñanza de sus padres sobre la confianza en sí misma y encuentra inspiración en su mentora Florina Constantinescu, quien, al igual que ella, equilibra con éxito su vida profesional y familiar. Para la Dra. Alejandro, es posible ser una mujer exitosa en la medicina sin renunciar a la familia.

    4. Carmen Zorrilla 

    La Dra. Carmen Zorrilla es una distinguida médica puertorriqueña cuya carrera ha estado marcada por su compromiso con la excelencia académica, la innovación tecnológica y la equidad en el acceso a la salud. 

    Como presidenta saliente de la Sociedad de Médicos Graduados de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico (UPR), fue una voz líder en la promoción de la educación médica continua y en el fortalecimiento de los lazos entre la academia y la comunidad médica. Bajo su visión, la sociedad ha servido como un puente para compartir avances del conocimiento y fomentar un sentido de pertenencia entre los egresados.

    A lo largo de su trayectoria, la Dra. Zorrilla ha sido testigo y protagonista del prestigio que caracteriza a los médicos formados en la isla. Ha destacado que la Escuela de Medicina de la UPR se distingue por formar profesionales no solo competentes en conocimiento y práctica clínica, sino también imbuidos de sensibilidad y calidad humana. 

    Su liderazgo también se ha enfocado en impulsar la incorporación de innovaciones tecnológicas en la práctica médica en Puerto Rico, desde cirugía robótica y mínimamente invasiva hasta patología molecular y genética, así como la incipiente aplicación de la inteligencia artificial en el diagnóstico por imágenes. 

    A la vez, ha alzado la voz ante los retos sanitarios, como el aumento de sífilis en embarazadas y la escasez global de penicilina, abogando por políticas públicas que prioricen el tratamiento de las gestantes para prevenir la sífilis congénita. Su legado se resume en la convicción de que, pese a las limitaciones de acceso, la calidad de la atención médica en Puerto Rico se mantiene sólida y comparable con la de los mejores centros del continente.

    5. Dra. Melba Feliciano

    La Dra. Melba Feliciano es una gran endocrinóloga puertorriqueña cuya vocación nació de una fascinación temprana por el sistema hormonal y su conexión con las emociones. Desde sus años de estudio, la especialidad la cautivó por su complejidad, permitiéndole integrar su interés por la psicología al comprender cómo las hormonas impactan el control de las condiciones metabólicas. 

    A lo largo de su carrera, ha sido testigo de la transformación de la endocrinología hacia una práctica más dinámica y procedimental, que hoy incluye biopsias de tiroides, evaluación ósea y abordaje de la enfermedad metabólica hepática. Consciente de los retos económicos que enfrentan los pacientes para acceder a tratamientos innovadores, aboga por desarrollar planes terapéuticos realistas y accesibles, celebrando las iniciativas que amplían el acceso a medicamentos.

    Como líder de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología, ha hecho de la educación su bandera, promoviendo la formación continua de especialistas y médicos primarios para mitigar la escasez de atención oportuna.

    6. Dra. Eneida de la Torre

    Desde niña, la Dra. Eneida de la Torre supo que su camino estaba en la medicina, inspirada por su padre pediatra. Aunque inicialmente pensó en seguir sus pasos, en la escuela de medicina descubrió su verdadera vocación: la dermatología.

    Graduada del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, ha sido presidenta de la Sociedad Dermatológica de Puerto Rico y es profesora en la Universidad Central del Caribe.

    Puerto Rico enfrenta una escasez de dermatólogos, con largos tiempos de espera para consultas. "Hay pueblos sin un solo especialista", señala. Las enfermedades de la piel, como dermatitis, acné y cáncer de piel, afectan tanto la salud física como emocional, y su tratamiento es clave.

    Los avances en dermatología han mejorado las opciones para condiciones crónicas, pero el acceso sigue siendo un reto. Para la Dra. de la Torre, la prevención es fundamental: "La fotoprotección y una rutina básica de cuidado son esenciales".

    Más allá de la consulta, su pasión por la enseñanza y la investigación refuerzan su compromiso con la salud de su comunidad.

    7. Dra. Olga Rodríguez

    Olga Rodríguez de Arzola es una destacada médica y académica puertorriqueña, actualmente decana de la Escuela de Medicina de la Universidad de Ciencias de la Salud de Ponce (PHSU-SOM). Con más de 40 años de experiencia en pediatría, ha ocupado roles clave en la PHSU, incluyendo directora de Educación Médica Graduada.

    Reconocida por su contribución a la salud pública y la educación médica, ha promovido innovaciones en el currículo médico y fortalecido los vínculos entre la academia y el sistema de salud local. Su compromiso con la excelencia académica y el bienestar comunitario ha sido fundamental para el desarrollo de la medicina en Puerto Rico.

    8. Dra. Bárbara Rosado

    Con una formación en la Universidad de Puerto Rico y una especialización en la Clínica Mayo, la Dra. Bárbara Rosado ha dedicado su carrera a la gastroenterología y la hepatología, enfrentando los desafíos del acceso a tratamientos en Puerto Rico.

    Su compromiso con la educación médica y la investigación ha permitido avances en la lucha contra la hepatitis C, una enfermedad con alta prevalencia en la isla. Además, ha trabajado en colaboración con instituciones internacionales para ofrecer a los pacientes acceso a trasplantes de hígado.

    Como mujer en la medicina, destaca la importancia de la equidad de género y el balance entre la vida profesional y personal, inspirando a futuras generaciones de médicos.

    9. Idhaliz Flores 

    La Dra. Idhaliz Flores es una bióloga molecular puertorriqueña cuya propia experiencia con la endometriosis transformó su carrera científica. Durante casi una década, vivió con dolores pélvicos incapacitantes que la llevaron a salas de emergencia sin obtener un diagnóstico certero. 

    "Era un dolor incapacitante durante el periodo menstrual, que como no eran crónicos, yo los catalogaba normal", recordó. En 1994, finalmente fue diagnosticada con endometriosis, condición que además le causaba infertilidad.

    El impacto emocional fue profundo, especialmente la angustia de la infertilidad en una sociedad con expectativas sobre la maternidad. Enfrentó múltiples cirugías y tratamientos, perdiendo un ovario y una trompa de Falopio. Seis años después, logró concebir una hija mediante reproducción asistida, cumpliendo su sueño de ser madre.

    Desde 2007, la Dra. Flores ha liderado investigaciones pioneras sobre endometriosis en Puerto Rico, documentando que una de cada 20 mujeres en la isla padece la condición. Su trabajo genético ha identificado mutaciones asociadas en la población puertorriqueña. Como profesora en la Ponce Health Science University, continúa aportando conocimiento y esperanza a miles de mujeres.

    10. Ana Patricia Ortiz 

    La Dra. Ana Patricia Ortiz es una investigadora puertorriqueña cuya labor se ha centrado en la prevención de cánceres asociados al Virus del Papiloma Humano (VPH), especialmente en personas con VIH. 

    Como parte del Recinto de Ciencias Médicas y del Centro Comprensivo de Cáncer de Puerto Rico, lidera un estudio pionero para evaluar biomarcadores que permitan la detección temprana de cáncer cervical y anal, condiciones que afectan desproporcionadamente a poblaciones inmunocomprometidas.

    Su investigación ha documentado la alta prevalencia del VPH en la isla, confirmando que es la infección de transmisión sexual más común. A través de un estudio multicéntrico con participación puertorriqueña, su equipo trabaja en optimizar las pruebas de detección temprana, un paso crucial para reducir la incidencia de estos cánceres. 

    "Existen pruebas de detección temprana para el cáncer de cérvix y para el cáncer de ano. Hay espacio para seguir fortaleciendo estas pruebas y optimizarlas", explica.

    El trabajo de la Dra. Ortiz no solo genera conocimiento científico, sino que ofrece acceso directo a pruebas de detección a personas con VIH, contribuyendo a salvar vidas y marcando un avance significativo en la salud pública de Puerto Rico.



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