El mieloma múltiple es un cáncer de la sangre que afecta a las células plasmáticas de la médula ósea. En Puerto Rico, los especialistas destacan la importancia de reconocer sus señales y de aprovechar los avances que han ampliado las opciones de tratamiento.

Dolor persistente en los huesos, cansancio, anemia o infecciones frecuentes pueden parecer problemas relacionados con la edad o con otras condiciones de salud. Sin embargo, cuando estos síntomas persisten o aparecen de manera conjunta, también pueden ser señales de una enfermedad de la sangre como el mieloma múltiple.
Este cáncer se origina en las células plasmáticas, un tipo de glóbulo blanco que normalmente produce anticuerpos para ayudar al organismo a combatir infecciones. En el mieloma múltiple, estas células se vuelven anormales, se acumulan en la médula ósea y pueden producir una proteína anormal conocida como proteína M.
El mieloma múltiple representa cerca del 2 % de todos los tipos de cáncer. En Puerto Rico, los datos del Registro Central de Cáncer indican que durante el periodo de 2018 a 2022 se reportaron 1,534 casos nuevos de mieloma múltiple. Durante ese mismo periodo, 666 pacientes diagnosticados con la enfermedad fallecieron.
Según datos del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, la supervivencia a cinco años después del diagnóstico es de aproximadamente 62.5 %. Esta cifra corresponde a los datos disponibles para Estados Unidos y no necesariamente representa la supervivencia específica de los pacientes en Puerto Rico.
El diagnóstico requiere combinar diferentes pruebas. Los médicos pueden analizar muestras de sangre y orina para buscar proteínas producidas por las células del mieloma, además de evaluar parámetros como la función renal, el calcio y otros indicadores. También puede ser necesario examinar la médula ósea para determinar la presencia y características de las células plasmáticas anormales. Las pruebas de imágenes permiten identificar lesiones óseas u otros cambios asociados con la enfermedad.
“Esta etapa inicial de tratamiento tiene como objetivo disminuir las células plasmáticas en la médula ósea y disminuir o eliminar la producción de inmunoglobulinas”, manifestó la doctora Maribel Tirado Gómez, catedrática asociada de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico.
Durante las últimas décadas, el tratamiento del mieloma múltiple ha incorporado medicamentos dirigidos contra diferentes mecanismos de la enfermedad, anticuerpos monoclonales, inmunoterapia y, en determinados pacientes, trasplante autólogo de células madre.
En julio de 2026, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó una presentación subcutánea de isatuximab para distintas indicaciones de mieloma múltiple, incluyendo algunos pacientes recién diagnosticados y otros con enfermedad recaída o resistente al tratamiento.
Los datos disponibles muestran que el mieloma múltiple representa una parte importante de los cánceres hematológicos en Puerto Rico. Un análisis publicado en 2024 utilizó información del Registro Central de Cáncer de Puerto Rico para estudiar específicamente los patrones de incidencia, mortalidad y supervivencia de esta enfermedad en la población de la isla.
La enfermedad se presenta principalmente en adultos mayores, aunque especialistas en Puerto Rico también han llamado la atención sobre casos diagnosticados en personas más jóvenes.
El objetivo de los tratamientos actuales es controlar la enfermedad, prolongar la supervivencia y preservar la calidad de vida, teniendo en cuenta las características particulares de cada paciente. Aunque los avances terapéuticos han ampliado las alternativas disponibles, el mieloma múltiple continúa siendo una enfermedad que requiere seguimiento a largo plazo. Puede responder al tratamiento y entrar en remisión, pero también puede regresar o volverse resistente a determinadas terapias