El ginecólogo obstetra y especialista en endocrinología reproductiva e infertilidad, Dr. Nabal Bracero, explicó que la edad es el principal factor que influye en la fertilidad y destacó la importancia de planificar la vida reproductiva desde etapas tempranas, incluso antes de buscar un embarazo.

Durante el Sunshine Seminar 2026, el director médico de PROGyn, Dr. Nabal Bracero, conversó con la revista Medicina y Salud Pública sobre la necesidad de incorporar la planificación reproductiva como parte del proyecto de vida de mujeres y hombres. El especialista abordó cómo la edad, las enfermedades crónicas y algunas condiciones ginecológicas pueden influir en la fertilidad, además de explicar las alternativas disponibles para quienes deciden posponer la maternidad o la paternidad.
El Dr. Bracero señaló que, así como las personas planifican su futuro financiero o profesional, también deberían planificar su vida reproductiva desde edades tempranas.
Según explicó, esta planificación implica decidir si se desean hijos, cuántos se quieren tener, cuándo buscarlos y cuál será el intervalo entre embarazos. Asimismo, recomendó identificar de manera oportuna enfermedades que puedan afectar la fertilidad o complicar un embarazo.
Como ejemplo, mencionó la endometriosis, una condición que puede detectarse desde la adolescencia y que está asociada con dificultades para lograr un embarazo. En estos casos, indicó que las pacientes deben conocer cómo la enfermedad puede influir en su fertilidad para tomar decisiones oportunas.
El especialista también enfatizó la importancia de adoptar medidas preventivas antes de la concepción, entre ellas mantener una adecuada suplementación con ácido fólico, estar al día con las vacunas recomendadas y controlar enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes o lupus con tratamientos compatibles con el embarazo.
Durante la entrevista, el especialista aseguró que la edad es el factor con mayor capacidad para predecir el éxito en la búsqueda de un embarazo.
Indicó que la fertilidad femenina alcanza su mayor potencial alrededor de los 25 años y que, posteriormente, comienza un descenso progresivo. Añadió que las probabilidades disminuyen de forma más marcada después de los 35 años y continúan reduciéndose a partir de los 40 años, etapa en la que suelen consultar muchas pacientes con problemas de fertilidad.
Además, aclaró que el envejecimiento también afecta la fertilidad masculina, aunque el impacto suele ser más reconocido en las mujeres.
El Dr. Bracero explicó que cada vez más personas optan por retrasar la maternidad o la paternidad para alcanzar metas académicas, profesionales o personales antes de formar una familia.
Ante esta realidad, señaló que actualmente existen estrategias para preservar la fertilidad, como la congelación de óvulos, espermatozoides o embriones.
Precisó que uno de los aspectos que se evalúa antes de realizar estos procedimientos es la reserva ovárica, medida mediante la hormona antimülleriana (AMH). Sin embargo, indicó que, en términos generales, las mujeres menores de 38 años son buenas candidatas para la congelación de óvulos.
El especialista advirtió que retrasar la búsqueda de embarazo confiando únicamente en los tratamientos de reproducción asistida puede generar falsas expectativas.
Aunque técnicas como la fertilización in vitro ofrecen alternativas para muchas parejas, explicó que sus resultados también se ven afectados por la edad materna, por lo que insistió en que buscar el embarazo a edades más tempranas continúa siendo la estrategia más efectiva.
"Lo más temprano que usted pueda buscar embarazo va a ser lo más eficiente y lo más saludable", enfatizó.
Durante la entrevista, el Dr. Bracero también presentó el trabajo de PROGyn, organización sin fines de lucro creada en 2012, dedicada inicialmente a la educación médica continua y que actualmente colabora con agencias federales y locales en proyectos educativos, iniciativas comunitarias y esfuerzos para ampliar el acceso a los servicios de salud reproductiva.
Asimismo, destacó que el Sunshine Seminar se ha consolidado como una de las principales convenciones de ginecología y obstetricia de Puerto Rico y el Caribe, reuniendo especialistas para discutir avances en obstetricia, infertilidad, ginecología oncológica, uroginecología, medicina fetal y otros temas de actualidad relacionados con la salud femenina.