Especialistas alertaron sobre el diagnóstico tardío, la necesidad de palpar el cuello en consultas médicas y los riesgos de realizar sonografías sin indicación clínica.

En un acto que marca un hito en la salud pública de la Isla, la gobernadora Jennifer González Colón firmó una proclama oficial que designa el mes de marzo como el Mes de Alerta sobre las Enfermedades de la Tiroides en Puerto Rico. La ceremonia se celebró en el marco del 41 aniversario de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED) y reunió a especialistas en endocrinología, funcionarios de salud y representantes del gobierno.
La medida responde a una creciente preocupación clínica: el aumento de casos de enfermedades tiroideas en la población joven y los frecuentes retrasos en el diagnóstico que comprometen la calidad de vida de los pacientes. Puerto Rico se suma así a un esfuerzo internacional por visibilizar una condición que, según los médicos presentes, muchas veces pasa desapercibida durante años.
La doctora Nicole Canales, vocal de la junta de directores de SPED, explicó durante el acto la importancia de diferenciar entre los distintos tipos de afecciones que puede presentar la glándula tiroides, la cual describe como una estructura en forma de mariposa ubicada en la parte baja del cuello.
"Hay que diferenciar que uno puede tener problemas de la función de la tiroides o de la glándula de tiroides, o puede tener problemas de la apariencia. Tener presencia de nódulos no necesariamente significa que vamos a tener problemas de la función de la tiroides." explicó la Dra. Canales.
La especialista explicó que la tiroides puede presentar dos extremos funcionales. En el hipertiroidismo, la glándula produce hormonas en exceso —siendo la causa más común de origen autoinmune— mientras que el hipotiroidismo implica una producción insuficiente de las hormonas T4 y T3, necesarias para el funcionamiento general del organismo.
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la advertencia sobre el uso indiscriminado de la sonografía tiroidea. La doctora Canales señaló que el aumento en la detección de nódulos obedece, en gran medida, a la proliferación de estudios imagenológicos realizados sin una indicación médica precisa.
"Probablemente estamos detectando más nódulos porque estamos haciendo más sonografías tiroideas sin indicación. La mayoría de estos nódulos de tiroides no necesitan biopsia, incluso muchos de los que requieren biopsias por sus características sonográficas tienden a ser benignos. Es por esto que no se recomienda un cernimiento universal a pacientes solo porque lleguen a tu oficina médica."
Ante la problemática del diagnóstico tardío, los especialistas hicieron un llamado directo tanto a los pacientes como a los médicos de atención primaria. La doctora Canales fue enfática en la importancia de la palpación del cuello como herramienta de detección precoz y accesible.
"Es importante que el paciente conduzca su cuello, que se palpe, especialmente si tiene tutoriales familiares. Y que los médicos, tanto primarios como endocrinólogos, toquen todos los cuellos de los pacientes que vayan a esa consulta. Si tocamos muchos cuellos normales, cuando encontremos alguna anormalidad la vamos a detectar de forma eficiente," afirmó.
La experta aclaró que, ante la sospecha clínica, el primer paso diagnóstico es una prueba de sangre para medir el TSH (hormona estimulante de la tiroides), producida por la glándula pituitaria en la base del cerebro, que actúa como el "centro de control" del sistema tiroideo.
La firma de la proclama fue recibida con entusiasmo por la comunidad médica presente. La medida busca impulsar campañas de educación, promover el diagnóstico oportuno y reducir la brecha que existe entre el inicio de los síntomas y el acceso a tratamiento especializado, particularmente entre la población joven.
Con esta proclama, Puerto Rico se convierte en un referente en la región en materia de concienciación sobre salud tiroidea, al institucionalizar un mes completo dedicado a la prevención, el diagnóstico temprano y la educación sobre una de las enfermedades endocrinas más comunes y, a menudo, más silenciosas.