Un trabajador de 62 años con hipertensión mal controlada desarrolló insuficiencia cardíaca congestiva tras meses de fatiga, dificultad respiratoria e hinchazón progresiva de las piernas. El caso resalta la importancia de reconocer los síntomas tempranos y mantener la adherencia al tratamiento.

Paciente masculino de 62 años que acudió al servicio de emergencias por dificultad respiratoria progresiva, fatiga intensa y edema en miembros inferiores. Tras la evaluación clínica, estudios de laboratorio y ecocardiografía, se diagnosticó insuficiencia cardíaca congestiva secundaria a cardiopatía hipertensiva.
La insuficiencia cardíaca es un síndrome clínico complejo en el que el corazón es incapaz de bombear sangre de manera eficiente para satisfacer las necesidades metabólicas del organismo. Constituye una de las principales causas de hospitalización y mortalidad en adultos mayores.
Paciente masculino de 62 años, trabajador de la construcción, con antecedentes de hipertensión arterial de más de 15 años de evolución y escasa adherencia al tratamiento. Refiere que desde hace aproximadamente seis meses comenzó a presentar cansancio al realizar actividades habituales. En las últimas semanas desarrolló disnea al caminar distancias cortas, ortopnea y episodios de disnea paroxística nocturna. También notó aumento progresivo del volumen de ambas piernas y ganancia de peso por retención de líquidos.
Hipertensión arterial, obesidad, dislipidemia y tabaquismo previo. Niega cirugías cardíacas previas.
Falta de aire progresiva, hinchazón de piernas y fatiga intensa.
Paciente consciente, orientado, con evidente dificultad respiratoria. Presión arterial 165/95 mmHg, frecuencia cardíaca 112 lpm, frecuencia respiratoria 26 rpm, temperatura 36.8 °C y saturación de oxígeno 89% al aire ambiente. Se observan ingurgitación yugular, crepitantes bibasales, edema con fóvea +++ en ambos miembros inferiores y hepatomegalia dolorosa. Se ausculta tercer ruido cardíaco (S3).
Hemoglobina 12.8 g/dL, leucocitos 8,500/mm³, creatinina 1.4 mg/dL, sodio 132 mEq/L, BNP 1,450 pg/mL. Perfil lipídico alterado.
Radiografía de tórax con cardiomegalia y congestión pulmonar. Electrocardiograma con hipertrofia ventricular izquierda. Ecocardiograma con fracción de eyección del 30%, dilatación ventricular izquierda e hipocinesia global.
Insuficiencia cardíaca congestiva con fracción de eyección reducida secundaria a cardiopatía hipertensiva.
Neumonía, enfermedad pulmonar obstructiva crónica descompensada, síndrome nefrótico, cirrosis hepática con ascitis y tromboembolismo pulmonar.
Se inició oxigenoterapia, diuréticos de asa intravenosos, inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina, betabloqueador y antagonista del receptor mineralocorticoide. Además, se indicó restricción de sodio, control estricto de líquidos y educación sobre adherencia terapéutica.
Durante la hospitalización presentó mejoría progresiva de la disnea y disminución del edema periférico. Fue dado de alta con seguimiento por cardiología y programa de rehabilitación cardíaca.
Este caso evidencia las consecuencias del control inadecuado de la hipertensión arterial. La identificación temprana de los síntomas y la adherencia al tratamiento podrían haber evitado la progresión hacia insuficiencia cardíaca avanzada.
La insuficiencia cardíaca continúa siendo un importante problema de salud pública. La educación sanitaria, el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno son fundamentales para reducir la morbimortalidad asociada a esta enfermedad.