La directora ejecutiva de la AAPDA, Brenda Gerena, destacó que la enfermedad no tiene cura, puede aparecer a cualquier edad y requiere un manejo integral para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La alta demanda de atención dermatológica volvió a evidenciarse durante la tercera edición de Expo Salud, realizada en el Coliseo Salvador Dijols de Ponce, una iniciativa organizada por el Municipio de Ponce en colaboración con la Alianza de Apoyo al Paciente con Dermatitis Atópica (AAPDA). Desde horas de la madrugada, decenas de personas acudieron al evento para acceder a consultas especializadas y otros servicios de salud enfocados principalmente en la dermatología.
La directora ejecutiva de la AAPDA, Brenda Gerena, explicó que el principal objetivo de la actividad es acercar servicios dermatológicos a la comunidad, complementados con atención integral en salud.
"El enfoque de nosotros es llevar servicios dermatológicos a toda la ciudadanía y, dentro de esos servicios, brindarle también a los pacientes unos servicios integrales de salud", señaló.
La jornada contó con consultas ofrecidas por dermatólogos especialistas y médicos de familia. Según Gerena, el interés por participar fue evidente desde las primeras horas del día.
"Ya a las cuatro de la mañana habían comenzado a llegar personas para asegurar su espacio", comentó.
Además, recordó que en la edición anterior, celebrada en febrero en Plaza Las Américas, participaron personas procedentes de 34 municipios de Puerto Rico. En esta ocasión también asistieron pacientes de distintas regiones de la isla, incluidos municipios como Caguas y Ponce.
Gerena explicó que la dermatitis atópica es una enfermedad crónica que no solo afecta la piel, sino que repercute en diferentes aspectos de la vida de quienes la padecen.
"La dermatitis atópica es una condición crónica de la piel y una condición que afecta no solamente la piel, sino todas las áreas de la vida de un individuo", afirmó.
Añadió que la enfermedad puede provocar problemas emocionales, de autoestima y depresión, debido al impacto que tiene sobre la calidad de vida.
Aunque actualmente no existe una cura, destacó que sí hay tratamientos disponibles para controlar los síntomas y mejorar el bienestar de los pacientes.
"Hasta el momento no hay cura, pero ya existen muchos tratamientos que ayudan a controlar los síntomas de la dermatitis atópica y a tener una mejor calidad de vida", expresó.
La directora ejecutiva explicó que uno de los síntomas que más afecta a los pacientes es el prurito intenso, el cual puede alterar significativamente el descanso nocturno.
"Lo más que molesta es precisamente el picor, un picor insoportable que interrumpe el sueño y, al interrumpir el sueño, provoca todas las secuelas de que una persona no pueda descansar ni dormir", indicó.
Asimismo, aclaró que, aunque es posible prevenir algunos brotes de la enfermedad, actualmente no existe una forma de evitar que una persona desarrolle dermatitis atópica.
Durante la entrevista, Gerena recordó que la dermatitis atópica no es una condición exclusiva de la infancia, sino que puede presentarse en cualquier momento de la vida.
"Es un mito que las personas piensen que solamente les da a los niños, porque le da a personas de cualquier edad y en cualquier etapa de la vida", sostuvo.
En cuanto a su frecuencia, indicó que alrededor de 200 millones de personas en el mundo han sido diagnosticadas con dermatitis atópica. Aunque señaló que Puerto Rico aún no cuenta con estadísticas definitivas, estimó que entre un 10% y un 12% de la población podría estar afectada.
"Eso es mucho, porque hay muchos pacientes que no están diagnosticados", concluyó.