El cardiólogo Luis Molinary destacó la importancia de controlar la presión arterial, cumplir con el tratamiento y adoptar cambios en la alimentación y el ejercicio.

La hipertensión arterial puede avanzar sin síntomas y, cuando no está controlada, puede provocar complicaciones que afectan órganos como el corazón, los riñones y el cerebro. Para el Dr. Luis Molinary, cardiólogo, reconocer los factores de riesgo, monitorear la presión y mantener una comunicación adecuada entre el paciente y sus médicos son elementos fundamentales para su manejo.
Según explicó Molinary, la presión sistólica —la cifra de arriba— de 120 o superior y la diastólica —la cifra de abajo— de 80 o superior forman parte de los valores utilizados para identificar la hipertensión.
El especialista señaló que el estadio 1 comprende cifras de alrededor de 130/80, mientras que al llegar a 140/90 se considera estadio 2.
El tratamiento depende de cada paciente. En el estadio 2, el cardiólogo indicó que comienza el tratamiento con medicamentos. En el estadio 1, generalmente se recomienda trabajar con dieta y ejercicio, aunque existen pacientes cuyos factores de riesgo los colocan en un nivel elevado de enfermedad cardiovascular y, por ello, se debe individualizar la decisión de tratar.
Una presión arterial alta puede afectar diferentes órganos, entre ellos los riñones y el cerebro.
Molinary explicó que la hipertensión puede provocar daño renal y señaló que existen medicamentos utilizados para tratar la hipertensión que también tienen indicación para la protección de los riñones.
En cuanto al cerebro, una hipertensión sumamente descontrolada puede llevar a un aumento importante de la presión y, secundariamente, provocar una hemorragia intracerebral o un accidente cerebrovascular hemorrágico, una complicación que puede comprometer la vida del paciente.
Para el especialista, uno de los errores más comunes entre los pacientes con hipertensión es no tomar los medicamentos según indicados.
Además, señaló que muchos pacientes necesitan dos o tres medicamentos y que, en ocasiones, puede existir falta de comunicación entre el médico primario y el especialista.
Por esta razón, el paciente debe llevar consigo la lista de todos los medicamentos que utiliza tanto cuando visita a su médico primario como cuando acude al especialista. Esto permite identificar posibles interacciones y evitar que se duplique una terapia.
"Hay que tomarse el medicamento, pero el paciente tiene que llevar todos sus medicamentos tanto al primario como al especialista", enfatizó Molinary, al destacar la importancia de revisar que no existan interacciones entre los tratamientos.
La hipertensión también puede pasar desapercibida porque muchos pacientes no presentan síntomas. Precisamente por esto, explicó Molinary, se le conoce como el "asesino silencioso".
Entre las señales que pueden presentarse mencionó el dolor de cabeza, dolor de pecho y fatiga. También señaló que algunos pacientes pueden experimentar dolor en la nuca o en la parte posterior del cuello.
El cardiólogo recomendó prestar atención a cualquier síntoma inusual y acudir al médico. Además, destacó la importancia de tomarse la presión arterial, especialmente cuando existe un historial familiar, debido a que la herencia constituye un factor de riesgo importante.
Los cambios en el estilo de vida también forman parte del manejo de la hipertensión. Molinary destacó la importancia de la alimentación y señaló que el sobrepeso y la obesidad constituyen factores de riesgo importantes para provocar hipertensión.
El consumo de sodio es otro aspecto que debe vigilarse. Según explicó, la recomendación más estricta es consumir menos de 1.5 gramos de sodio al día, por lo que aconsejó revisar las etiquetas de los productos para conocer cuánto sodio contienen.
"Dieta, bajen sal, mantener el peso, bajar de peso si está sobrepeso", resumió el especialista.
En cuanto a la actividad física, recomendó 30 minutos de ejercicio todos los días. Ese tiempo puede realizarse de manera continua, por ejemplo, caminando rápidamente durante 30 minutos, o dividirse en períodos de 10 minutos en la mañana, 10 minutos en la tarde y 10 minutos en la noche.
Para Molinary, tanto la alimentación como el ejercicio son importantes y pueden contribuir eventualmente a disminuir el peso, uno de los aspectos relacionados con el control de la hipertensión.