Expertos demostraron que la dermatitis atópica, la marcha alérgica y las inmunodeficiencias son condiciones que pueden transformarse con diagnóstico temprano, adherencia terapéutica y el avance de los medicamentos biológicos.

Ante una audiencia de médicos de atención primaria reunida en Ponce, el Simposio de Alergia e Inmunología organizado por la Asociación Puertorriqueña de Médicos Alergistas (APMA) se consolidó como un espacio de actualización clínica de alto impacto.
Tres especialistas compartieron desde su experiencia directa los retos del diagnóstico temprano, la importancia de la adherencia terapéutica y la revolución que representan los tratamientos biológicos para pacientes con condiciones crónicas complejas.
El doctor Wilfredo Cosme, presidente de la APMA y alergista inmunólogo, abrió el evento con una mirada integral sobre la dermatitis atópica, subrayando que sus repercusiones van mucho más allá de la piel.
En Puerto Rico, el clima caribeño —calor, humedad y sudor constante— agrava el síntoma más incapacitante: el picor. El impacto se extiende al bienestar emocional, la vida escolar y la dinámica familiar, y es especialmente crítico en adolescentes, quienes enfrentan mayor riesgo de déficit de atención, depresión e incluso ideación suicida, además de ausentismo escolar y bullying. "Vivir en Puerto Rico con dermatitis atópica es un reto. No solamente para el paciente, también para la familia", según dijo el Dr. Cosme.
Sobre la adherencia terapéutica, el especialista fue enfático en señalar que en una enfermedad crónica, abandonar el tratamiento perpetúa un ciclo difícil de romper.
"Si no hay adherencia, sigue empeorando. La inflamación sigue progresando, la apariencia de la piel sigue empeorando porque ellos se rascan, y arrascarse sigue inflamando esa piel. Y entonces vuelve ese ciclo de picor, de mejoría, picor", según dijo el Dr. Cosme.
Uno de los momentos más reveladores del simposio fue cuando el Dr. Cosme describió la transformación que los tratamientos biológicos han traído a la vida de sus pacientes. Disponibles en presentación inyectable —cada dos o cuatro semanas— y oral —con toma diaria—, estos medicamentos han permitido recuperar actividades cotidianas que parecían imposibles.
"Esto ha sido un cambio en el tratamiento de 180 grados. Yo me siento hasta afortunado de entrenarme con la presencia de este tipo de medicamentos porque la calidad de vida puede mejorar significativamente en estos pacientes", según dijo el Dr. Cosme.
Para ilustrar esa transformación, el especialista compartió los testimonios de familias que pasaron de no poder bañar a sus hijos sin que lloraran, a disfrutar de salidas a la playa y la piscina. "La mamá me dice que ya yo puedo bañar a mi hijo sin que llore, que puedo encontrar las mañanas sin que la sábana de su cama esté llena de sangre, que podemos salir, ir a la playa, ir a la piscina", según dijo el Dr. Cosme, relatando los testimonios de sus pacientes.
El presidente de la APMA también hizo un llamado directo a sus colegas a tratar a cada paciente con empatía genuina. "Trata a tu paciente como si fuera tu familia. No hay otra. Es crear empatía con ese paciente, que está frustrado muchas veces porque no lo escuchan", según dijo el Dr. Cosme.
La doctora Vilma Velázquez presentó una perspectiva fundamental para la detección temprana: la marcha alérgica. Este patrón clínico sigue una secuencia predecible en los primeros meses de vida, comenzando con alergia a la proteína de la leche, seguida de dermatitis atópica, rinitis alérgica y, posteriormente, asma.
"La marcha alérgica comienza con alergia a la proteína de la leche y el segundo paso es la dermatitis atópica. Así que dermatitis atópica la vamos viendo de los 2, 3, 4 meses, esos son los primeros signos. Y vamos a ver la piel del bebé que se vuelve un poquito áspera", según dijo la Dra. Velázquez.
La especialista identificó el retraso en la consulta como uno de los principales obstáculos, especialmente en padres primerizos. En cuanto al cuidado de la piel, advirtió sobre el riesgo de los jabones comerciales perfumados.
"Los jabones de bebé de las marcas comerciales huelen bien ricos. Y la gente dice, ¡ay, huele a bebé! Eso es lo que le hace daño a ellos", según dijo la Dra. Velázquez, quien recomendó siempre productos hipoalergénicos, sin fragancia ni alcohol.
La doctora también destacó las alteraciones del sueño como síntoma frecuentemente ignorado. En los casos más severos que no responden a las medidas convencionales, recurre a tratamientos biológicos.
"Yo tengo unos súper severos que no funcionan con nada de lo que hay ahí. Y entonces hay que usar otras cosas más que son diferentes, que son biológicas", según dijo la Dra. Velázquez.
La doctora Cristina Ramos abordó una de las áreas más subdiagnosticadas en atención primaria. Según explicó las personas que sufren de pulmonías recurrentes, en su mayoría no son a causa de tabaquismo u otras condiciones.
"No es un problema de que quizás fumamos mucho tiempo, sino que las pulmonías recurrentes van a venir por ese defecto en el sistema inmunológico que no nos deja combatir infecciones, no podemos contrarrestar esas bacterias y esos virus y nos dan esas pulmonías, esos pacientes van a tener una flema constante y una tos crónica."
Así mismo, dejó claro desde el inicio que la bronquiectasia no es un diagnóstico en sí mismo, sino un síntoma que exige encontrar su causa.
"La bronquiectasia no es un diagnóstico, es un síntoma. No es que tú tienes bronquiectasia; es importante identificar qué te produjo la bronquiectasia", según dijo la Dra. Ramos.
Para identificar a tiempo a estos pacientes, la especialista enumeró las señales clave. "Infecciones recurrentes, pulmonías recurrentes, no responder antibióticos, tos crónica productiva, mojada, flema, falta de aire. Eso son los banderines que tenemos que decir: aquí hay un problema", según dijo la Dra. Ramos. El manejo, enfatizó, debe ser multidisciplinario, articulando al médico primario, el alergista inmunólogo y el neumólogo.
A lo largo de las tres intervenciones resonó un mensaje compartido: no existe una fórmula única aplicable a todos los pacientes. "Aquí en medicina no hay un one-size-fits-all. Por eso es importante tomar en consideración diferentes características del paciente, el estilo de vida, hasta la parte socioeconómica", según dijo el Dr. Cosme.
El simposio, transmitido en vivo a través de las plataformas digitales de Medicina y Salud Pública, reafirmó el compromiso de la APMA de acercar el conocimiento especializado a los médicos de primera línea, quienes son los primeros en recibir a estos pacientes y los llamados a identificar temprano señales que pueden cambiar el rumbo de una enfermedad crónica.