La sinusitis crónica es alta a nivel mundial, afectando aproximadamente al 6-15% de la población general.

La sinusitis crónica representa un desafío constante para millones de personas en todo el mundo. Esta afección, caracterizada por la inflamación prolongada de los senos paranasales, genera síntomas que pueden extenderse durante más de doce semanas, incluso cuando se sigue un tratamiento médico.
De acuerdo con Mayo Clinic, quienes padecen esta condición enfrentan congestión nasal, presión facial, reducción del olfato y el gusto, además de goteo nasal con moco espeso. Harvard Medical School añade que puede derivar en episodios recurrentes de dolor de cabeza, tos y fatiga, diferenciándose así de la sinusitis aguda vinculada a infecciones virales de corta duración.
Aunque las causas específicas de la sinusitis crónica pueden permanecer desconocidas, ambas instituciones identifican varios factores contribuyentes: infecciones respiratorias frecuentes, pólipos nasales, tabique desviado, infecciones dentales y exposición continua a contaminantes como el humo de cigarrillo.
Los especialistas recomiendan consultar a un profesional si los síntomas duran más de diez días sin mejoría o si se presentan episodios repetidos. Es fundamental buscar atención urgente ante signos de infección grave, como fiebre alta, hinchazón alrededor de los ojos, alteraciones visuales, confusión o rigidez de cuello, ya que en casos raros la infección puede extenderse hacia la órbita ocular o el sistema nervioso central.
Entre las estrategias para el manejo sintomático, el uso de solución salina nasal en spray ha ganado reconocimiento por su perfil de seguridad y efectividad. Mayo Clinic explica que este método ayuda a humedecer las membranas mucosas, diluir la mucosidad y facilitar la eliminación de partículas irritantes, alérgenos y contaminantes.
La composición de la solución salina incluye únicamente agua purificada, cloruro de sodio y bicarbonato de sodio, sin fármacos activos. Esta característica permite su uso frecuente sin riesgo de dependencia ni efectos secundarios, a diferencia de otros descongestionantes.
La aplicación correcta consiste en orientar la boquilla hacia la parte posterior y lateral de la nariz, inhalando suavemente para distribuir el líquido. El procedimiento puede repetirse varias veces al día según las necesidades individuales.
Tanto Mayo Clinic como Harvard Medical School destacan que la solución salina nasal complementa otras medidas preventivas fundamentales: evitar el contacto con personas enfermas, lavarse las manos con frecuencia, controlar las alergias bajo supervisión médica, mantener una hidratación óptima y reducir la exposición a contaminantes ambientales.
El uso de humidificadores en ambientes secos, junto con su limpieza regular, también contribuye a disminuir el riesgo de desarrollar sinusitis crónica. Para quienes ya padecen la condición, dormir con la cabeza elevada y evitar factores que agravan la congestión pueden mejorar significativamente el bienestar diario.
Esta alternativa terapéutica se consolida como una opción accesible y segura para el tratamiento sintomático, especialmente beneficiosa para quienes experimentan molestias persistentes a pesar de otras intervenciones médicas.