Puerto Rico mantiene vigilancia activa tras el aumento de mpox clado I en Estados Unidos. Aunque no se registran casos de este clado en la isla, las autoridades sanitarias recuerdan que el riesgo general sigue siendo bajo.

En el marco de la respuesta sanitaria nacional de los Estados Unidos, Puerto Rico se encuentra plenamente integrado en el sistema de vigilancia epidemiológica ante el incremento de casos de la viruela símica (mpox) causados por el clado I. Sin embargo, de acuerdo con las directrices más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el riesgo global para la población general continúa siendo bajo.
Por Andrea Perozo
A la fecha de las publicaciones epidemiológicas locales más recientes, el Departamento de Salud de Puerto Rico (DSPR) no ha identificado casos autóctonos ni importados de clado I en la isla. La circulación viral documentada en el archipiélago desde el año 2022 corresponde de manera idéntica al clado II, el cual ha mantenido una baja letalidad y un comportamiento endémico controlado.
De acuerdo con los datos acumulados por el DSPR a través de su plataforma BioData, la isla mantiene un estado de alerta epidemiológica de nivel 2 desde enero de 2024. Los registros históricos del Departamento de Salud hasta abril contabilizan 801 alertas evaluadas desde la instauración de la vigilancia activa, traducidas en:
267 casos confirmados de virus Orthopox (incluidos 4 pacientes no residentes).
1 caso probable y 321 sospechosos.
200 personas bajo investigación y 10 contactos rastreados por viaje.
2 alertas de otra jurisdicción.
Para agosto de 2026, el informe acumulado del DSPR ajustó la cifra a 265 casos confirmados acumulados, confirmando que el sistema de rastreo de contactos, investigación de brotes y notificación obligatoria sigue operando de forma ininterrumpida.
La actualización epidemiológica publicada por los CDC de este octubre de 2026 detalla que desde noviembre de 2024 se han confirmado por laboratorio más de 90 casos de mpox clado I en al menos 23 estados y el territorio de Puerto Rico. La mayoría de los diagnósticos iniciales se concentraron en hombres gay, bisexuales u otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH), con antecedentes de viaje o exposición directa en zonas con brotes activos.
No obstante, el factor determinante para la alerta actual radica en que, desde agosto de 2026, se ha registrado un aumento sostenido de infecciones por clado I en personas sin historial de viaje internacional ni contacto conocido con viajeros. Los CDC estiman que existe transmisión comunitaria presunta en más de 10 jurisdicciones de la nación norteamericana, con una alta probabilidad de una transición hacia una transmisión sostenida del subclado Ib en suelo estadounidense.
A pesar de la propagación geográfica del clado I, la evidencia clínica demuestra que los casos asociados a esta contingencia no han registrado mortalidades en EE. UU., presentando en su mayoría cuadros clínicos de carácter leve a moderado.