Complicaciones de hipertensión, diabetes, infecciones severas e infartos están llevando a más pacientes a unidades de cuidado intensivo. Expertos advierten que la falta de acceso oportuno a atención primaria y especializada está contribuyendo al deterioro de los casos antes de llegar al hospital.

Durante la Convención Anual de Emergenciólogos de Puerto Rico, especialistas analizaron los principales retos en la atención de pacientes críticamente enfermos. Entre ellos destacan el aumento de casos complejos en las salas de emergencia, la sobrecarga hospitalaria y la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención y seguimiento médico para evitar complicaciones graves.
Lo que comienza como una condición controlable puede agravarse significativamente cuando no existe un seguimiento médico adecuado o acceso oportuno a servicios de salud. Así lo advirtió el doctor Ulfredo Gutiérrez, presidente del Colegio de Emergenciólogos de Puerto Rico, al explicar que los pacientes están llegando a las salas de emergencia con cuadros más avanzados y complicados.
Según el especialista, un paciente crítico es aquel que requiere monitoreo o soporte continuo porque su vida o alguno de sus órganos vitales está en riesgo. Aunque no existe una definición universal, los médicos utilizan diversos indicadores clínicos para identificar de manera temprana cuándo una persona se encuentra en peligro de sufrir un deterioro significativo.
"Son pacientes que normalmente llegan muy enfermos por exacerbaciones o complicaciones relacionadas con condiciones que, si se hubiesen manejado de manera adecuada antes de esa visita al hospital, probablemente no habrían terminado llegando en ese estado", sostuvo.
El tiempo en que una condición puede agravarse varía según la enfermedad. Mientras algunas infecciones pueden evolucionar en cuestión de una o dos horas, otras condiciones, como un infarto, pueden agravarse en minutos, por lo que la detección temprana resulta fundamental.
Entre las principales causas de ingreso a unidades de cuidados intensivos se encuentran la sepsis, los infartos de miocardio, la cetoacidosis diabética y derrames cerebrales
El especialista señaló que la migración de médicos y personal de enfermería ha generado un impacto considerable en la atención de salud en Puerto Rico. Como consecuencia, muchos pacientes enfrentan dificultades para recibir seguimiento oportuno de enfermedades como hipertensión o diabetes, lo que incrementa el riesgo de complicaciones graves.
A este panorama se suma la sobrecarga hospitalaria. De acuerdo con estudios citados por el especialista, se ha demostrado que cuando una sala de emergencia se encuentra saturada, la capacidad de cumplir con las intervenciones recomendadas para pacientes con sepsis puede disminuir hasta en un 50 %, afectando directamente la calidad y oportunidad de la atención.
Frente a estos desafíos, el especialista destacó el potencial de herramientas como la telemedicina, que ya se utiliza en algunas áreas para facilitar evaluaciones especializadas a distancia, especialmente en casos neurológicos.
Asimismo, resaltó el avance de la sonografía al pie de la cama, una tecnología que permite a los médicos obtener información diagnóstica inmediata sin necesidad de trasladar a pacientes críticamente enfermos a otras áreas del hospital.
Finalmente, hizo un llamado a familiares y cuidadores para estar atentos a cambios de comportamiento, alteraciones en los signos vitales o descontrol de enfermedades crónicas, especialmente en adultos mayores. "No hay que esperar a que sea demasiado tarde", enfatizó, al subrayar la importancia de buscar atención médica ante las primeras señales de alerta.