Lesiones musculoesqueléticas, colapsos cardíacos y conmociones cerebrales encabezan las emergencias en el deporte. Especialistas advierten claves para prevenir complicaciones graves.

Durante la Convención Anual de Emergenciólogos de Puerto Rico, el director de residencia en emergenciología, Dr. Miguel Acaray, explicó cuáles son las emergencias más frecuentes en el ámbito deportivo, cómo deben manejarse en el momento y qué factores aumentan el riesgo de eventos graves como infartos o golpes de calor durante la actividad física.
El especialista indicó que la mayoría de las emergencias en atletas corresponden a lesiones musculoesqueléticas, estas incluyen principalmente, lesiones de rodilla y cadera, fracturas, esguinces y traumas articulares
Sin embargo, el tipo de lesión varía según la disciplina deportiva. No es lo mismo el patrón de riesgo en fútbol americano o baloncesto que en carreras de larga duración.
Aunque muchas lesiones son frecuentes, no todas requieren el mismo nivel de intervención, las fracturas, por ejemplo, necesitan manejo inmediato con inmovilización y diagnóstico mediante imágenes médicas como radiografías.
En las emergencias críticas en el deporte expertos resaltan los eventos cardíacos y los colapsos atléticos, que pueden poner en riesgo la vida del deportista.
El experto detalló que existen señales y antecedentes que pueden alertar sobre un posible evento cardíaco en el deporte, entre los factores de riesgo se encuentran, antecedentes de eventos cardíacos previos, episodios de desmayos durante la actividad física, convulsiones y enfermedades crónicas como epilepsia o enfermedad coronaria
El Dr enfatizó factores externos que también pueden influir, "El calor junto con la humedad contribuyen a que esos factores ambientales contribuyan a que las personas estén a más alto riesgo." ya que pueden aumentar el riesgo de complicaciones en atletas que no están adecuadamente preparados, y en casos extremos, desencadenar desde eventos cardíacos hasta golpes de calor.
Ante un trauma durante un evento deportivo, la prioridad es minimizar el riesgo."En todo momento que hay un trauma en la cabeza durante un evento atlético, se debería hacer una evaluación." detalló el especialista.
Si no hay personal médico especializado, el experto recomienda evitar mover al atleta si hay sospecha de lesión grave, inmovilizarlo si es posible y evaluar de forma básica su movilidad y conciencia.
Sin embargo, si el deportista está inconsciente o no tiene pulso, la prioridad absoluta es iniciar compresiones cardíacas, incluso si existe una lesión en cuello o cabeza.
Uno de los puntos más importantes es la detección de conmociones cerebrales. Aunque algunas se presentan con pérdida de conocimiento inmediata, muchas no se evidencian en el momento del golpe.
Los síntomas pueden incluir: Confusión o desorientación, olvido de información reciente, lenguaje inapropiado o repetitivo, falta de reconocimiento del contexto del juego
En estos casos, el atleta debe ser retirado del juego y monitoreado.
"La gran mayoría de estas cosas son prevenibles, con buena preparación", señaló el experto. La prevención incluye, evaluación médica previa a la competencia, buena comunicación entre atletas y personal médico, entrenamiento estructurado y aumento del volumen de entrenamiento no mayor al 10% semanal
La alimentación también influye directamente en el rendimiento y la prevención de lesiones.
Una adecuada ingesta de proteínas y carbohidratos permite al atleta mantener masa muscular y energía suficiente, especialmente en deportes de larga duración.
El especialista concluyó que el error más frecuente es querer avanzar demasiado rápido en el entrenamiento. El cuerpo necesita adaptación progresiva para evitar lesiones, especialmente en deportes de alto impacto o resistencia.