¿Por qué siguen ocurriendo terremotos? Experto explica qué hay detrás de la actividad sísmica

El director de la Red Sísmica de Puerto Rico explicó que la actividad sísmica responde a la dinámica natural del planeta y llamó a aprender a convivir con estos eventos.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    ¿Por qué siguen ocurriendo terremotos? Experto explica qué hay detrás de la actividad sísmica

    El terremoto de magnitud 7.4 registrado en Colombia volvió a poner los eventos sísmicos en el centro de la conversación, especialmente ante los movimientos telúricos reportados posteriormente en distintas partes del mundo. Para el doctor Víctor Huérfano Moreno, director de la Red Sísmica de Puerto Rico de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, la preocupación que generan estos fenómenos es comprensible, pero es importante entender que forman parte de la dinámica natural de la Tierra.

    El especialista explicó que los movimientos sísmicos están relacionados con la actividad tectónica y el movimiento de las placas, un proceso que ha ocurrido desde las primeras etapas del planeta y que continuará.

    La Tierra es un planeta dinámico

    Huérfano Moreno reconoció que después de experimentar un terremoto es difícil simplemente decirle a una persona que mantenga la calma, porque sentir que la Tierra se mueve de esa manera no es una experiencia normal para la vida cotidiana.

    Sin embargo, explicó que la actividad sísmica debe entenderse dentro de la dinámica natural del planeta.

    "Nuestro planeta es dinámico", afirmó el especialista, quien señaló que la Tierra ha tenido actividad tectónica desde sus primeras etapas.

    Según explicó, los temblores están relacionados con el movimiento de las placas y con la actividad que ocurre en el interior del planeta. Por ello, que se produzcan movimientos sísmicos en diferentes regiones no significa que se trate de un fenómeno nuevo.

    "Los temblores no son un castigo. Los temblores no es que alguien esté enojado con nosotros", sostuvo.

    Los terremotos seguirán ocurriendo

    El director de la Red Sísmica de Puerto Rico explicó que el movimiento de las placas y la dinámica del interior del planeta continúan, por lo que la actividad sísmica también seguirá formando parte de la Tierra.

    "El hecho de que haya temblado aquí en el Caribe no significa que ya las placas van a dejar su movimiento y que van a dejar de acumular energía", señaló.

    El especialista recordó que a lo largo de la historia se han registrado terremotos de gran magnitud en diferentes regiones. Mencionó el terremoto ocurrido en Chile en 1960, considerado el más potente registrado instrumentalmente, así como otros grandes eventos sísmicos ocurridos en el Caribe.

    En este sentido, explicó que los movimientos sísmicos no constituyen una situación excepcional dentro de la dinámica del planeta.

    ¿Por qué un terremoto genera más preocupación cuando ocurre cerca?

    Huérfano Moreno también explicó que la percepción de estos fenómenos cambia considerablemente dependiendo de dónde ocurran.

    Una persona puede escuchar que hubo un terremoto en Rusia, Indonesia, Turquía o Japón, observar las noticias y continuar con sus actividades porque el evento ocurrió lejos. Sin embargo, la experiencia cambia cuando el movimiento sísmico afecta directamente su entorno.

    "Ya es muy diferente cuando le toca a uno, cuando el terremoto llega a su casa, que uno siente en carne propia lo que es la fuerza de la naturaleza", explicó.

    Por ello, consideró completamente comprensible que las personas experimenten preocupación o desasosiego después de sentir un terremoto.

    "Es completamente natural sentir algún tipo de desasosiego por esta situación, sobre todo cuando uno la siente", afirmó.

    Más información no siempre significa más tranquilidad

    El especialista también llamó la atención sobre la manera en que se consume información durante una emergencia.

    Según explicó, después de un terremoto aparecen numerosas personas que ofrecen información o se presentan como expertas. Aunque reconoció que muchas veces existe una intención genuina de ayudar, advirtió que algunos contenidos pueden terminar generando mayor ansiedad.

    "Hay información que a veces no ayuda mucho y más en una situación de emergencia", señaló.

    Por ello, recomendó prestar atención a las fuentes utilizadas, especialmente durante eventos sísmicos, huracanes u otras emergencias.

    Huérfano Moreno explicó que una información inadecuada puede afectar la parte emocional de la población y generar "más ansiedad, más pánico y desasosiego en la misma sociedad".

    La actividad sísmica no puede predecirse por la sucesión de noticias

    Ante la atención que han recibido los terremotos y movimientos telúricos registrados en diferentes lugares, el experto insistió en que la actividad del planeta debe entenderse como un proceso dinámico.

    Según explicó, el hecho de que se produzcan terremotos en distintas regiones no significa que la actividad tectónica vaya a detenerse o que exista una relación directa que permita anticipar cuándo ocurrirá el siguiente evento.

    El especialista señaló que los temblores son cíclicos, aunque existe una limitación fundamental: no se conoce exactamente cuál es esa ciclicidad.

    "Los temblores recuerden que son cíclicos, lo único es que no sabemos cuál es esa ciclicidad", afirmó.

    Por ello, explicó que eventos que ocurrieron en el pasado pueden repetirse en algún momento, lo que hace necesario aprender a convivir con la actividad sísmica.

    Chile muestra la importancia de aprender de los terremotos

    Para Huérfano Moreno, una de las principales lecciones está en países que han enfrentado grandes terremotos y han desarrollado mecanismos para reducir sus efectos.

    El especialista mencionó particularmente a Chile, donde se han registrado terremotos de magnitudes muy superiores al 7.4 ocurrido en Colombia.

    Según explicó, la experiencia acumulada ha permitido que el país fortalezca su ingeniería, su ciencia y sus normas de construcción sismorresistentes, aplicadas tanto a edificios como a infraestructura crítica, entre ella hospitales y escuelas.

    El experto consideró que otras sociedades también deben aprender de sus experiencias sísmicas y adaptar su infraestructura y su forma de vida a la realidad de estos fenómenos.

    La preparación, más allá del miedo

    El caso de Colombia también llevó al especialista a mencionar la experiencia de ciudades como Armenia, Pereira, Manizales y Cali, y la necesidad de que las sociedades aprendan a convivir con los eventos sísmicos.

    Para Huérfano Moreno, el objetivo no debe ser vivir con miedo ante la posibilidad de un terremoto, sino reconocer que estos fenómenos forman parte de la dinámica del planeta y desarrollar infraestructura y sistemas preparados para responder ante ellos.

    "Tenemos que aprender a convivir con esos eventos", concluyó.

    El especialista insistió en que los terremotos seguirán formando parte de la actividad del planeta. La clave, desde su perspectiva, está en comprender esa dinámica, utilizar información confiable y aprender de las experiencias de los lugares que han enfrentado grandes eventos sísmicos.

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