Los océanos alcanzan su temperatura más alta registrada y El Niño podría elevarla aún más

La temperatura media de la superficie marina llegó a 21,1 °C, en un momento en que El Niño todavía se encuentra en fase de fortalecimiento y podría intensificar aún más el calentamiento.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Los océanos alcanzan su temperatura más alta registrada y El Niño podría elevarla aún más

    Los océanos del mundo registraron una temperatura media de 21,1 °C el sábado, el nivel más alto jamás registrado para la superficie marina global, según datos del servicio europeo de cambio climático Copernicus. El valor supera ligeramente el récord previo de 21,09 °C alcanzado en marzo de 2024 y se produce en una época del año en la que las temperaturas oceánicas suelen ser considerablemente menores.

    El Niño aumenta la preocupación

    El récord adquiere especial relevancia porque el fenómeno de El Niño todavía está lejos de alcanzar su máxima intensidad. Este evento climático natural provoca un calentamiento inusual de las aguas superficiales del Pacífico tropical oriental y central, y se espera que continúe fortaleciéndose hasta alrededor de la época navideña.

    De acuerdo con los científicos citados, El Niño podría convertirse en uno de los más fuertes registrados en siglos. Jeremy Grist, investigador principal del Centro Nacional de Oceanografía en Southampton, señaló que el hecho de que ya se estén rompiendo récords de temperatura constituye un indicador temprano de la intensidad que está adquiriendo el fenómeno.

    El investigador advirtió que, si las condiciones se mantienen, el récord de temperatura oceánica podría volver a romperse entre marzo y abril de 2027.

    El cambio climático también impulsa el calentamiento

    Aunque El Niño está aportando calor adicional al sistema climático, los científicos enfatizan que este fenómeno se suma a décadas de calentamiento provocado por las actividades humanas.

    Los océanos absorben más del 90 % del exceso de calor atrapado por las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la humanidad, principalmente por la quema de combustibles fósiles. Para Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, el nuevo récord representa otra señal del creciente estrés al que están sometidos los océanos.

    Los datos utilizados para calcular la temperatura global combinan mediciones obtenidas mediante boyas, barcos y satélites, con estimaciones realizadas a partir de las temperaturas del mar a unos 10 metros por debajo de la superficie.

    ¿Qué implica un océano más caliente?

    El aumento de la temperatura marina puede tener consecuencias tanto climáticas como ambientales. Los mares más cálidos pueden proporcionar humedad y energía adicional a las tormentas, favoreciendo fenómenos meteorológicos más extremos. En algunas regiones costeras también pueden intensificar las olas de calor en tierra al reducir el efecto refrescante de las brisas marinas.

    El calentamiento del agua también contribuye al aumento del nivel del mar, debido a que el agua más caliente ocupa mayor volumen, incrementando el riesgo de inundaciones en zonas costeras.

    Además, el calor extremo afecta directamente a los ecosistemas marinos. Los arrecifes de coral y otros hábitats pueden sufrir daños, mientras que la mayor frecuencia de las olas de calor marinas ejerce una presión creciente sobre los ecosistemas y las comunidades que dependen de ellos.

    Los científicos advierten que, aunque la diferencia respecto al récord anterior es pequeña y existen incertidumbres inherentes a cualquier estimación global, el momento en que se produce el nuevo máximo resulta especialmente preocupante.

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