La crisis de agua en Puerto Rico ya golpea a los hospitales: Menos visitas y mayores costos operacionales

La escasez de agua que afecta a varias regiones de Puerto Rico ya obliga a hospitales a restringir horarios de visita, recurrir a reservas de emergencia y adquirir agua de suplidores privados a costos elevados. La Asociación de Hospitales advierte que, de prolongarse la situación, podrían evaluarse medidas adicionales.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    La crisis de agua en Puerto Rico ya golpea a los hospitales: Menos visitas y mayores costos operacionales

    La crisis en el suministro de agua potable que impacta la zona metropolitana, el este y algunos sectores del oeste de Puerto Rico ha encendido las alarmas en el sector salud. Aunque los hospitales cuentan con planes de contingencia y sistemas de almacenamiento, el aumento en la demanda y la prolongación de las interrupciones representan un desafío operacional y financiero para las instituciones.

    Así lo explicó el Licenciado Jaime Plá, director ejecutivo de la Asociación de Hospitales de Puerto Rico, durante una entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública, donde detalló las medidas adoptadas para mantener la prestación de servicios en medio de la emergencia.

    Hospitales recurren a cisternas y reservas para garantizar la atención

    Plá indicó que la mayoría de los hospitales continúan operando gracias a sistemas de almacenamiento de agua y cisternas de gran capacidad.

    Algunas instituciones cuentan con reservas cercanas a los 200 mil galones, mientras que otras disponen de volúmenes aún mayores para sostener sus operaciones. Sin embargo, recordó que el consumo de agua en un hospital es considerable debido a procedimientos médicos, procesos de limpieza, esterilización y atención de pacientes.

    "En un hospital se utiliza mucha agua", destacó.

    Restricción de visitas para reducir el consumo

    Entre las primeras medidas implementadas figura la reducción de horarios de visita en algunos centros hospitalarios.

    Según explicó el director ejecutivo, esta decisión busca disminuir el uso adicional de recursos dentro de las instalaciones, particularmente en un contexto donde miles de ciudadanos enfrentan interrupciones en el servicio de agua en sus hogares.

    Los hospitales ubicados en áreas más afectadas por la emergencia, especialmente en sectores de San Juan, han tenido que reforzar sus estrategias de conservación para evitar complicaciones mayores.

    Comprar agua se ha convertido en un gasto extraordinario

    Uno de los aspectos que más preocupa a la Asociación de Hospitales es el incremento de los costos operacionales derivados de la emergencia.

    Plá señaló que algunas instituciones han tenido que adquirir agua a suplidores privados para garantizar la continuidad de sus servicios, enfrentando precios considerablemente más altos que los habituales.

    "Estos son gastos adicionales que el hospital tiene y que no están planificados", explicó.

    Además, advirtió que estos desembolsos no son reembolsados por los planes médicos ni forman parte de los presupuestos ordinarios de las instituciones de salud.

    No descartan medidas adicionales si la crisis se prolonga

    Aunque por el momento los hospitales mantienen sus operaciones regulares, la Asociación de Hospitales reconoce que una emergencia prolongada podría obligar a considerar nuevas estrategias para preservar las reservas disponibles.

    Plá señaló que las instituciones continúan monitoreando la situación de manera constante y evaluando escenarios que permitan garantizar la atención de pacientes sin comprometer la seguridad de los servicios.

    Calor extremo y falta de agua aumentan los riesgos para la salud

    El director ejecutivo también alertó sobre las posibles consecuencias sanitarias derivadas de la combinación entre altas temperaturas, interrupciones en el suministro de agua y dificultades en el acceso a servicios esenciales.

    La deshidratación, especialmente entre adultos mayores y personas con condiciones crónicas, podría aumentar las consultas médicas y las visitas a salas de emergencia.

    Asimismo, recordó que el uso de agua de procedencia insegura puede incrementar el riesgo de enfermedades y complicaciones de salud pública, particularmente en escenarios de emergencia prolongada.

    Un sistema de salud bajo presión

    La situación ocurre en un contexto donde los hospitales también enfrentan desafíos relacionados con la estabilidad del sistema eléctrico y el aumento de los costos operacionales.

    Para Plá, la combinación de interrupciones de agua, apagones y temperaturas extremas representa un escenario complejo para un sistema hospitalario que ya opera bajo importantes presiones financieras.

    Mientras continúan los esfuerzos para restablecer el suministro de agua en las zonas afectadas, los hospitales mantienen activados sus protocolos de emergencia para asegurar que los pacientes continúen recibiendo atención médica sin interrupciones.

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