Enfermedades crónicas en las Américas: 6 millones de muertes al año, pese a que hasta 80% son prevenibles

Las enfermedades no transmisibles son una emergencia de salud pública. Afectan a 240 millones de personas y causaron 6 millones de muertes en 2021, de las cuales el 40% fueron prematuras, lo que evidencia la urgencia de fortalecer la prevención y el control.

Katherine Ardila

    Enfermedades crónicas en las Américas: 6 millones de muertes al año, pese a que hasta 80% son prevenibles

    En un contexto global donde las enfermedades no transmisibles se han convertido en la principal causa de muerte y discapacidad, la 10° Conferencia de Atención Integral de las Enfermedades Crónicas, "Del Plan a la Acción: estrategias para un Puerto Rico Saludable", reunió a expertos y autoridades sanitarias para abordar uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo. 

    El evento, celebrado con la participación de destacados especialistas internacionales, se centró en analizar las estrategias más efectivas para combatir patologías que, aunque prevenibles en gran medida, continúan cobrando vidas cada año en la región de las Américas.

    La relevancia de este encuentro radica en que, pese a los avances médicos y tecnológicos de las últimas décadas, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas siguen golpeando con dureza a las poblaciones más vulnerables. 

    En este escenario, la palabra de los expertos de organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud resulta fundamental para visibilizar el camino a seguir y para recordar a los gobiernos y a la sociedad que la prevención y el control de estas enfermedades no pueden postergarse.

    Un panorama regional que enciende las alarmas

    Fue en este marco que el doctor Anselm Hennis, director del Departamento de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud, ofreció una ponencia sobre la prevención y control de estas patologías en la región. 

    "Las enfermedades no transmisibles constituyen una emergencia de salud pública", afirmó.

    "En la región de las Américas, 240 millones de personas vivían con al menos una ENT y en 2021, 6 millones de muertes se debieron a estas enfermedades".

    Ahora bien, lo que resulta aún más alarmante, según precisó, es que "el 40% de ellas fueron muertes prematuras", lo que evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y detección temprana.

    Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer encabezan la mortalidad

    Al profundizar en las causas específicas de mortalidad, el especialista de la OPS explicó la distribución de las mismas. "La principal causa de mortalidad por ente son las enfermedades cardiovasculares que representan algo más de un tercio del total, seguidas por el cáncer que representa algo más del 20%", señaló. 

    Ambas patologías concentran la mayor parte de las muertes evitables en la región, lo que obliga a dirigir los esfuerzos prioritariamente hacia su prevención y control.

    El doctor Hennis presentó también un mapa de la situación en el continente. En este contexto, señaló que "los países con las tasas de mortalidad más elevadas señaladas en rojo son Haití, Guyana, Suriname, Granada, Bolivia y Nicaragua". 

    La hipertensión: un enemigo silencioso y mal controlado

    Uno de los puntos más destacados de su presentación fue, sin duda, el análisis de la hipertensión arterial, a la que calificó como "la principal afección subyacente a la mortalidad por enfermedades cardiovasculares". 

    Para ésto, el experto reveló que existe "una prevalencia general de 35% en adultos, legítimamente mayor en hombres que en mujeres". No obstante, lo que verdaderamente preocupa a los expertos es que, según sus palabras, "sólo un tercio de las personas con hipertensión, la tiene controlada". 

    Esta brecha entre prevalencia y control efectivo es uno de los mayores desafíos para los sistemas de salud de la región, pues implica que millones de personas viven con un factor de riesgo mayor sin recibir la atención adecuada.

    Cáncer: las principales causas de muerte en hombres y mujeres

    El doctor Hennis dedicó también un segmento importante para analizar la mortalidad por cáncer, que se posiciona como la segunda causa de muerte por enfermedades no transmisibles. Precisó que la tasa es de "98 por cada 100.000 personas, siendo más alta en hombres que en mujeres". 

    "En los hombres, las tres principales causas de muerte por cáncer son el cáncer de pulmón, seguido del cáncer de próstata y el cáncer colorectal", explicó. En el caso de las mujeres, el panorama es diferente, pues "las principales causas son el cáncer de mama, el cáncer de pulmón y el cáncer colorectal".

    El especialista añadió un dato de relevancia que complementa este análisis: "el cáncer de páncreas es la cuarta causa de mortalidad tanto en hombres como en mujeres, seguido por el cáncer cervicouterino en las mujeres". De esta forma, subrayó la necesidad de mantener la vigilancia sobre estas patologías y de implementar programas de detección temprana que permitan reducir la mortalidad.

    Diabetes: avances en tratamiento que no alcanzan a todos

    En relación con la diabetes, el doctor destacó que "la cobertura del tratamiento aumentó en un 15% durante este periodo", un avance que, aunque positivo, resulta claramente insuficiente. 

    Pues, según sus palabras, "43 millones de personas con diabetes aún no tienen acceso al tratamiento".

    Enfermedades respiratorias crónicas y el peso del tabaco

    Al abordar las enfermedades respiratorias crónicas, el especialista explicó que estas incluyen un espectro amplio de patologías, entre las que se encuentran "la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el asma, las enfermedades respiratorias ocupacionales y la hipertensión pulmonar". 

    En este rubro, las estadísticas muestran que "las tasas son más altas en hombres que en mujeres, impulsadas en gran medida por el consumo de tabaco". Identificó además los países más afectados de la región, señalando que "en la región, los países con las tasas más elevadas son Honduras, Haití, Uruguay, Colombia y Jamaica".

    Prevención: la clave para reducir la mortalidad

    Teniendo en cuenta este panorama desalentador, el doctor Hennis fue contundente: "El 80% de las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse o retrasarse mediante la prevención y el tratamiento". 

    En el caso del cáncer, las posibilidades también son significativas, pues "el 44% de las muertes por cáncer pueden prevenirse o retrasarse mediante la reducción de los factores de riesgo, el aumento del tamizaje, la detección temprana y el tratamiento oportuno".

    El especialista no eludió la dimensión económica del problema, un aspecto que suele quedar en segundo plano pero que resulta determinante. "También debemos tener en cuenta el impacto económico de la gente, cuyo costo global asciende a 30 billones de dólares estadounidenses y donde el 44% del gasto en salud es de bolsillo".

    Esta última cifra es relevante en contextos de vulnerabilidad económica, donde el gasto de bolsillo puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, y donde las familias enteras pueden verse empujadas a la pobreza por atender una enfermedad crónica.

    Las metas globales y las intervenciones costo-efectivas

    El doctor Hennis explicó que existen dos enfoques clave para la prevención, los cuales deben aplicarse de manera complementaria: "la regulación de los factores de riesgo y la reducción de riesgo". 

    En este marco, recordó que "las metas mundiales ahora extendidas hasta 2030, incluyen reducir la inactividad física en un 10%, aumentar la disponibilidad de medicamentos y tecnologías básicas al 80%, reducir la prevalencia de presión arterial elevada en un 25%, detener el aumento de la obesidad y diabetes, reducir el consumo nocivo de alcohol en un 10%, reducir el consumo de tabaco en un 30%, garantizar cobertura de terapia farmacológica y asolamiento al 50% de la población elegible, reducir el consumo de sal en un 30%".

    Para alcanzar estas metas ambiciosas pero necesarias, el especialista abogó decididamente por "intervenciones costo efectivas que reducen el consumo de tabaco y el uso nocivo de alcohol mediante impuestos, prohibición de la comercialización y reducción de la disponibilidad, así como medidas para reducir el consumo de sal, grasas trans, comida chatarra y bebidas azucaradas y para promover la actividad física y una mejor atención primaria de salud". Estas intervenciones, según explicó, han demostrado su eficacia en múltiples contextos y deben ser implementadas de manera decidida por los gobiernos de la región.

    Un marco de acción para la atención primaria

    Finalmente, el director del Departamento de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OPS presentó las intervenciones esenciales basadas en el marco de la OMS, que constituyen una hoja de ruta para los países.

    Estas incluyen "el paquete HART para el control de la hipertensión, el manejo de la diabetes y obesidad, manejo de las enfermedades respiratorias crónicas, detección y manejo del cáncer cervical". 

    Su llamado, respaldado por cifras y un análisis de la situación regional, es relevante en un momento en que la región enfrenta el desafío de transformar los planes en acciones efectivas que mejoren la salud de las poblaciones. Lo que sí es cierto es que el camino está trazado y las herramientas existen; ahora la responsabilidad recae en los gobiernos, las instituciones y la sociedad civil para llevarlas a cabo.



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