Nuevas terapias dirigidas reducen la dependencia de esteroides en pacientes con polimialgia reumática

La polimialgia reumática afecta a millones de adultos mayores en el mundo y, durante décadas, su tratamiento dependió casi exclusivamente de los corticoesteroides. Hoy, la ciencia ofrece alternativas más precisas y seguras.

Laura Guio

    Nuevas terapias dirigidas reducen la dependencia de esteroides en pacientes con polimialgia reumática

    La revista Medicina y Salud Pública conversó con el doctor Oscar Soto Raíces, reumatólogo y corresponsal médico de la revista MSP, quien explicó los avances más recientes en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad inflamatoria.

    ¿Qué es la polimialgia reumática?

    Según el doctor Soto Raíces, se trata de "una enfermedad inflamatoria que causa dolor, rigidez, especialmente en los hombros y cuello, caderas", que afecta principalmente a adultos mayores de cincuenta años, con un pico de incidencia cerca de los setenta. Se estima que impacta entre cincuenta y cien personas por cada cien mil mayores de esa edad.

    El especialista advirtió además que entre un quince y un veinte por ciento de estos pacientes puede desarrollar arteritis de células gigantes, una complicación seria que inflama las arterias grandes, particularmente en la cabeza, y puede provocar pérdida de visión o un accidente cerebrovascular. Sus señales de alerta incluyen dolor de cabeza, sensibilidad en el cuero cabelludo, dolor en las mandíbulas al comer y cambios visuales agudos.

    El dilema de los esteroides

    El tratamiento tradicional con corticoesteroides como la prednisona ha sido efectivo e incluso diagnóstico. "El uso de bajas dosis de esteroides en pacientes con polimialgia reumática es muy importante porque nos ayuda a entender la condición y a tratarlos", señaló el doctor Soto Raíces. Sin embargo, el uso prolongado trae consecuencias: "Los efectos secundarios que se acumulan con el tiempo, aún en dosis baja, pues son muy importantes. Diabetes, posible osteoporosis, hipertensión, cataratas, infecciones", enumeró el especialista.

    Un problema frecuente ocurre cuando se intenta reducir la dosis. Muchos pacientes vuelven a presentar dolor, rigidez y elevación de los marcadores inflamatorios, lo que genera una dependencia prolongada del medicamento y, con ella, mayor riesgo de complicaciones.

    Un nuevo blanco: la interleucina 6

    Los avances científicos han permitido identificar las vías inflamatorias específicas que intervienen en esta enfermedad. El doctor Soto Raíces explicó que "una de las moléculas más importantes que hemos encontrado en los últimos años es la interleucina VI" y el papel que juega en la fatiga y la elevación de marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva. Esto abrió la puerta a tratamientos más precisos: "Hoy en día usamos bloqueadores de interleucina seis para tratar esta condición y no tener que depender de los esteroides por tanto tiempo."

    Para el paciente, esto se traduce en un cambio significativo. Ahora, dijo el especialista, "podemos atacar de manera mucho más precisa las sustancias que causan la inflamación en vez de suprimir todo el sistema inmune", lo que puede resultar en mejor control de la enfermedad y menos efectos secundarios a largo plazo.

    ¿Quiénes se benefician más?

    Aunque estas terapias representan un avance para todos los pacientes, el doctor Soto Raíces destacó que son especialmente valiosas para quienes tienen recaídas frecuentes, no logran reducir la dosis de esteroides a niveles más seguros, o presentan condiciones como diabetes, osteoporosis o enfermedad cardiovascular, donde el uso de corticoesteroides "todavía es mucho más complejo."

    La meta: calidad de vida y remisión

    El objetivo del tratamiento moderno es claro: "Controlar síntomas, mantener la inflamación en remisión, preservar la calidad de vida del paciente y minimizar la exposición prolongada a corticoesteroides." Para lograrlo, el seguimiento con un reumatólogo es fundamental, ya que permite ajustar el tratamiento, monitorear efectos secundarios y detectar recaídas o complicaciones a tiempo.

    El doctor Soto Raíces cerró con un mensaje de esperanza para quienes conviven con esta enfermedad: "Hoy en día contamos con mucho más conocimiento y más herramientas terapéuticas que nunca. Con un diagnóstico temprano, seguimiento adecuado y tratamientos modernos y actualizados, muchos pacientes pueden recuperar movilidad, independencia y, sobre todo, calidad de vida."


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