Mieloma múltiple: nuevas terapias buscan remisiones más prolongadas

Especialistas en hematología y oncología médica explican los síntomas del mieloma múltiple, las pruebas para diagnosticar y los avances terapéuticos.

Jorge Mario Murillo González

    Mieloma múltiple: nuevas terapias buscan remisiones más prolongadas

    El mieloma múltiple es un cáncer de la sangre que afecta a las células plasmáticas de la médula ósea y puede comprometer los huesos, los riñones y el sistema inmunitario. Durante la convención anual de la Asociación de Hematología y Oncología Médica de Puerto Rico, especialistas abordaron las manifestaciones de esta enfermedad, las herramientas para su diagnóstico y los avances en las alternativas de tratamiento.

    En entrevista con la Revista de Medicina y Salud Pública, la doctora Mariola Vázquez Martínez, hematóloga-oncóloga del Hospital Auxilio Mutuo de Puerto Rico, y el doctor Ariel Grajales, hematólogo-oncólogo del Moffitt Cancer Center, en Tampa, Florida, explicaron cómo se desarrolla el mieloma múltiple y cuáles son los principales desafíos que enfrentan los pacientes.

    Síntomas y afectaciones del mieloma múltiple

    La doctora Vázquez Martínez explicó que las células plasmáticas se encuentran en la médula ósea, donde se producen las células sanguíneas. Estas células son responsables de generar anticuerpos que ayudan al organismo a defenderse de las infecciones.

    Cuando las células plasmáticas malignas se multiplican de manera descontrolada, desplazan a otras células de la médula ósea y producen proteínas que pueden afectar diferentes órganos.

    Entre las manifestaciones de la enfermedad se encuentran las infecciones recurrentes, la anemia, las alteraciones de la función renal y las lesiones óseas. Estas últimas pueden provocar dolor de espalda, molestias en los huesos y fracturas que no necesariamente se producirían si el tejido óseo estuviera sano.

    La especialista explicó que la afectación de las células sanguíneas puede disminuir los niveles de hemoglobina, mientras que las proteínas producidas por las células malignas pueden acumularse y causar complicaciones, particularmente en los riñones.

    Diagnóstico: análisis de sangre y evaluación de la médula ósea

    El doctor Grajales señaló que el mieloma múltiple puede estar precedido por estados precursores, entre ellos la gammapatía monoclonal de significado incierto y el mieloma múltiple latente, conocido como smoldering myeloma.

    El especialista explicó que no existe una prueba de cribado poblacional generalizada para esta enfermedad, como ocurre con otros tipos de cáncer. Por ello, la sospecha puede surgir cuando los análisis de laboratorio muestran alteraciones que llevan al médico a solicitar estudios adicionales.

    Entre los hallazgos que pueden orientar la evaluación se encuentran el aumento de las proteínas totales y las alteraciones en los niveles de albúmina.Cuando existe sospecha de mieloma múltiple, se realizan pruebas sanguíneas, hemogramas, estudios de función renal y análisis de proteínas, como la electroforesis y la inmunofijación. También se cuantifican las inmunoglobulinas y las cadenas ligeras.

    La evaluación incluye un estudio de la médula ósea que permite conocer las características de la enfermedad e identificar alteraciones genéticas relacionadas con las células malignas. Además, se realizan estudios de imagen, como la tomografía por emisión de positrones (PET) y la resonancia magnética, para identificar lesiones y determinar la afectación del organismo.

    Grajales explicó que estos resultados ayudan a establecer las características de la enfermedad y orientar las decisiones clínicas. Cuando existen lesiones óseas con riesgo de fractura, puede ser necesaria la participación de especialistas en ortopedia o neurocirugía, como parte de un abordaje multidisciplinario.

    Tratamientos combinados y avances terapéuticos

    La doctora Vázquez Martínez destacó que el tratamiento del mieloma múltiple ha evolucionado desde los esquemas tradicionales de quimioterapia hacia combinaciones de medicamentos que actúan sobre diferentes blancos de la enfermedad.

    Entre las alternativas actuales se encuentran los anticuerpos monoclonales, los inhibidores del proteasoma y otros medicamentos, incluidos tratamientos orales. La especialista explicó que las combinaciones terapéuticas permiten atacar la enfermedad desde diferentes mecanismos. Mientras anteriormente se utilizaban medicamentos de manera secuencial, actualmente se emplean combinaciones de hasta cuatro fármacos para buscar respuestas más profundas. El objetivo es mantener la enfermedad controlada durante más tiempo y favorecer una mejor calidad de vida para los pacientes.

    Por su parte, Grajales destacó los avances registrados en la evolución del mieloma múltiple. Durante la entrevista, mencionó que hace aproximadamente 25 años la supervivencia global podía situarse entre dos y tres años, mientras que los modelos actuales proyectan periodos de remisión más prolongados con las combinaciones terapéuticas modernas.

    El especialista mencionó proyecciones de hasta 17 años para una primera remisión en determinados pacientes recién diagnosticados y elegibles para trasplante. También precisó que es necesario esperar a que los resultados de los estudios tengan un seguimiento más prolongado para conocer la evolución de estas proyecciones.

    Enfermedad mínima residual: evaluar la profundidad de la respuesta

    Otro de los temas abordados fue la enfermedad mínima residual, una evaluación que permite detectar cantidades muy pequeñas de células malignas que pueden persistir después del tratamiento. Grajales comparó este concepto con un iceberg: aunque las pruebas convencionales indiquen una remisión completa, pueden quedar células malignas que no son detectables mediante los métodos habituales.

    El especialista explicó que las pruebas de enfermedad mínima residual pueden detectar niveles muy bajos de células tumorales, incluso una célula entre un millón, según la sensibilidad del método utilizado. Esta evaluación permite conocer con mayor precisión la profundidad de la respuesta al tratamiento y aporta información sobre la posibilidad de que el control de la enfermedad se mantenga a largo plazo.

    El médico señaló que alcanzar respuestas más profundas se ha convertido en una de las principales metas terapéuticas, debido a la relación entre estos resultados y la duración de la remisión.

    Anticuerpos monoclonales y alternativas para diferentes pacientes

    La doctora Vázquez Martínez explicó que los anticuerpos monoclonales han contribuido a profundizar las respuestas al tratamiento y a prolongar los periodos de control de la enfermedad.

    Estas terapias pueden utilizarse tanto en pacientes elegibles para un trasplante autólogo como en aquellos que no reúnen las condiciones para someterse a este procedimiento.

    La especialista destacó que los pacientes con mayor fragilidad también pueden beneficiarse de alternativas terapéuticas, por lo que la selección del tratamiento debe responder a las condiciones particulares de cada persona.

    Grajales, por su parte, resaltó la importancia de algunos anticuerpos monoclonales en la evolución del tratamiento del mieloma múltiple, debido a los beneficios observados y a su perfil de tolerabilidad.

    La edad no es el único criterio para un trasplante

    La elegibilidad para un trasplante autólogo de células madre depende de diferentes factores clínicos y no exclusivamente de la edad del paciente.

    Vázquez Martínez explicó que los especialistas evalúan las enfermedades concomitantes, el nivel de actividad, la fragilidad y el funcionamiento de los órganos vitales para determinar si una persona puede afrontar el procedimiento.

    La hematóloga-oncóloga señaló que también se evalúan pacientes de 75 y 80 años, ya que la edad por sí sola no determina si pueden recibir un trasplante.

    Por ello, recomendó que las personas diagnosticadas con mieloma múltiple sean evaluadas por un hematólogo-oncólogo, quien podrá estudiar su condición y determinar, junto con el equipo médico, las alternativas más apropiadas.

    Desinformación y acceso a tratamientos innovadores

    Entre los principales desafíos que enfrentan los pacientes, Grajales identificó la desinformación y las dificultades de acceso a algunas terapias innovadoras.

    El especialista señaló que considerar el mieloma múltiple como una enfermedad incurable no significa que sea intratable. Explicó que actualmente existen alternativas que permiten tratar la enfermedad y buscar respuestas más prolongadas.

    También mencionó las terapias con células CAR-T y otras opciones innovadoras cuyo acceso puede estar limitado a determinados centros especializados.

    A estas dificultades se suman las condiciones sociales de los pacientes, especialmente cuando necesitan acompañamiento para acudir a evaluaciones, recibir tratamientos o afrontar procedimientos como el trasplante.

    Educación y calidad de vida

    Como recomendación para los pacientes, Vázquez Martínez destacó la importancia de informarse sobre la enfermedad, consultar con el médico primario y el hematólogo-oncólogo, preguntar por las alternativas disponibles y buscar una segunda opinión cuando existan dudas.

    La especialista sostuvo que los avances en el tratamiento del mieloma múltiple permiten ofrecer nuevas alternativas para controlar la enfermedad y mantener las actividades cotidianas, de acuerdo con la condición clínica de cada paciente.

    Finalmente, ambos especialistas resaltaron la importancia de que los pacientes se mantengan informados, expresen sus inquietudes y consulten con sus médicos sobre las opciones disponibles para afrontar la enfermedad y procurar una mejor calidad de vida.

    Más noticias de Oncología