Especialista explicó durante la Convención de la Sociedad Radiológica de Puerto Rico cómo los avances en imagen médica permiten detectar enfermedades articulares antes de que causen daño irreversible.

La Revista de Medicina y Salud Pública conversó con el doctor Ángel Gómez, radiólogo musculoesquelético, en el marco de la Convención de la Sociedad Radiológica de Puerto Rico celebrada en Río Grande.
Durante la entrevista, el especialista abordó las condiciones más frecuentes en su campo, los avances tecnológicos que están transformando el diagnóstico y la importancia de detectar las enfermedades articulares en etapas tempranas.
Según el doctor Gómez, la patología que mayor volumen de trabajo genera en la radiología musculoesquelética es la osteoartritis, conocida también como artritis degenerativa.
"La degeneración es lo más frecuente aquí en Estados Unidos y en la mayor parte de los países desarrollados", señaló, explicando que dolores de hombros y rodillas son los motivos de consulta más habituales que derivan en resonancias magnéticas.
El especialista vinculó esta tendencia directamente con el envejecimiento poblacional. "Mientras la gente vive más, más caminamos en las articulaciones, más las utilizamos y más probabilidad tenemos de que se genere degeneración, porque es parte normal de nuestro cuerpo", afirmó. A su juicio, el aumento en la expectativa de vida de los últimos cincuenta años explica en buena medida el incremento de estas condiciones en la población.
La radiología musculoesquelética es una de las once subespecialidades reconocidas dentro de la radiología y abarca todas las modalidades de imagen —tomografía, resonancia, radiografía y sonografía— aplicadas al sistema musculoesquelético.
El doctor Gómez destacó que articulaciones como la muñeca y el tobillo presentan una complejidad particular. "Tienen una anatomía muy exquisita, bien detallada. Tenemos estudios con resonancia magnética con una resolución muy alta y podemos ver estructuras que son sumamente pequeñas", explicó.
En cuanto al uso de cada modalidad, el especialista aclaró que no existe una tecnología universalmente superior. "Mucha gente piensa: me voy a hacer una resonancia magnética, un MRI, porque esto es lo mejor. Y no necesariamente. Hay condiciones donde la radiografía es superior a la resonancia", advirtió, subrayando que la combinación de estudios suele ser la estrategia más efectiva para llegar a un diagnóstico preciso.
Uno de los puntos más reveladores de la conversación fue la reflexión del doctor Gómez sobre las limitaciones inherentes a la imagen médica. "En la radiología diagnóstica básicamente evaluamos una representación de la verdad, pero nunca la verdad", sostuvo, explicando que el diagnóstico se construye a partir de la experiencia clínica y la evidencia acumulada a lo largo de años de investigación, pero siempre con un margen de error.
Esta limitación se hace especialmente evidente en el diagnóstico diferencial de las artropatías. "A veces no se puede saber la diferencia porque tenemos una destrucción de la articulación y hay que hacerle una aspiración para verlo bajo el microscopio", reconoció.
Sin embargo, el especialista resaltó que las condiciones de mayor urgencia —como la artritis séptica o la extensión de un tumor— sí pueden diagnosticarse con alto nivel de certeza: "Las que te pueden matar, esas las podemos diagnosticar con bastante certeza."
El doctor Gómez describió una serie de avances tecnológicos que en los últimos quince años han cambiado el panorama del diagnóstico musculoesquelético.
La ecografía con transductores de alta resolución permite hoy obtener imágenes dinámicas del paciente en movimiento, algo imposible con la resonancia magnética convencional. "La radiología musculoesquelética es una subespecialidad dinámica porque el cuerpo está en movimiento", señaló.
Otro avance significativo es la tomografía de doble energía, útil para detectar gota en fases subclínicas. "Podemos usarla para diagnosticar gota temprano, enfermedades subclínicas, que el paciente todavía se puede tratar sin que haya una destrucción articular", explicó.
El objetivo, según el especialista, es iniciar tratamientos más agresivos antes de que la articulación llegue a un punto sin retorno: "Ya en ese momento la articulación no tiene vuelta atrás, pues ya está destruida."
Al ser consultado sobre el impacto del diagnóstico temprano en la vida de los pacientes, el doctor Gómez fue enfático. "Tú le quitas a un paciente la habilidad de moverse y hacer sus cosas por sí solo, ir a caminar, pues contribuye mucho al deterioro de su salud", afirmó.
Para el especialista, un diagnóstico oportuno que evite la incapacidad representa una diferencia sustancial en el bienestar del paciente, sin importar la edad ni el estadio de la enfermedad. "El diagnóstico temprano y un tratamiento temprano, especialmente si es de cernimiento y se hace de sentido preventivo, es mucho mejor", concluyó.