Auriculares sin higiene pueden causar picazón, hongos, infecciones y secreción purulenta en el oído

El uso prolongado de dispositivos intraaurales altera el equilibrio microbiano del oído y favorece infecciones.

Laura Guio

    Auriculares sin higiene pueden causar picazón, hongos, infecciones y secreción purulenta en el oído

    Los auriculares se convirtieron en un accesorio casi inseparable de la vida moderna. Música, llamadas, podcasts: millones de personas los usan durante horas al día sin pensar demasiado en lo que ocurre dentro de su canal auditivo. Sin embargo, especialistas advierten que la falta de limpieza regular de estos dispositivos puede derivar en consecuencias serias para la salud del oído.

    La acumulación de cera, sudor, células cutáneas y bacterias transforma los auriculares en un entorno ideal para la proliferación de microorganismos. El problema es especialmente marcado en los modelos intraaurales —los que se introducen directamente en el canal auditivo—, ya que obstruyen el paso de aire y retienen humedad.

    ¿Qué le pasa al oído cuando se tapona con auriculares?

    En condiciones normales, el oído externo alberga una comunidad diversa de bacterias, hongos y virus que conviven en equilibrio y dificultan la colonización por patógenos. El uso continuo de auriculares rompe ese equilibrio: reduce la diversidad bacteriana y crea un ambiente cálido, oscuro y húmedo que favorece el crecimiento de organismos dañinos.

    "Cuando nos ponemos cosas en los oídos, creamos un ambiente muy agradable, húmedo y oscuro", explicó Kerry Witherell, audióloga consultada por CBS News. Según expertos citados por The Independent, la obstrucción física del canal, combinada con el contacto con la piel y la retención de humedad, potencia aún más ese riesgo.

    Estudios recientes señalan que quienes utilizan dispositivos internos por períodos prolongados presentan mayor probabilidad de desarrollar infecciones, secreciones e incluso acumulaciones de pus. Además, el uso continuo interfiere con el mecanismo natural de autolimpieza del oído, dificultando la expulsión normal del cerumen.

    Compartir auriculares, un riesgo extra

    El uso compartido de auriculares suma otro factor de riesgo: facilita la transmisión de bacterias y hongos entre personas. En casos más graves, la falta de higiene puede derivar en infecciones fúngicas o bacterianas con síntomas como picazón, enrojecimiento o secreción en el oído. 

    Si aparece alguno de estos signos, los especialistas recomiendan suspender el uso de los dispositivos y consultar a un profesional de la salud.

    ¿Cómo limpiar los auriculares paso a paso?

    La buena noticia es que el riesgo se puede reducir significativamente con una rutina de limpieza sencilla. Witherell recomienda revisar primero el manual del fabricante, ya que cada modelo puede requerir un cuidado específico. En ausencia de instrucciones, estas son las pautas generales:

    • Usar hisopos de algodón y un cepillo de dientes de cerdas suaves para limpiar zonas de difícil acceso.

    • Retirar las puntas extraíbles y lavarlas por separado.

    • Limpiar las almohadillas con un paño jabonoso, toallitas antibacterianas o paños de microfibra.

    • Nunca sumergir los auriculares en agua ni aplicar alcohol, salvo indicación expresa del fabricante.

    • Secarlos bien con papel absorbente y dejarlos ventilar varias horas antes de volver a usarlos o recargarlos.

    • Limpiar también el estuche, donde se acumula suciedad con facilidad.

    En cuanto a la frecuencia, la especialista recomienda hacerlo al menos una vez por semana, y con mayor regularidad si se usan durante el ejercicio físico o si hay suciedad visible.


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