La terapia experimental, desarrollada por Moderna y Merck, mostró resultados favorables en un ensayo clínico de fase III con 1.137 pacientes. Combinada con inmunoterapia, también redujo el riesgo de metástasis a distancia, aunque todavía no cuenta con aprobación para su comercialización.

SANIDAD | 23 de octubre de 2026. Una vacuna personalizada basada en ARN mensajero (ARNm) redujo un 42 % el riesgo de recurrencia del melanoma o muerte en pacientes que se habían sometido a la extirpación quirúrgica del tumor, cuando se administró junto con el medicamento de inmunoterapia pembrolizumab, comercializado como Keytruda, según los resultados del ensayo clínico de fase III INTerpath-001, divulgados por las farmacéuticas Moderna y Merck.
El estudio incluyó a 1.137 pacientes con melanoma cutáneo de alto riesgo, en estadios IIB, IIC, III y IV, cuyos tumores habían sido extirpados completamente. Los resultados compararon la combinación de la vacuna experimental intismeran autogene, también conocida como V940 o mRNA-4157, con pembrolizumab frente al tratamiento con pembrolizumab y un placebo.
De acuerdo con los datos comunicados por las compañías, la combinación también disminuyó un 38 % el riesgo de metástasis a distancia o muerte, en comparación con la inmunoterapia administrada sin la vacuna experimental.
Los resultados representan un avance en la investigación de tratamientos personalizados contra el cáncer, aunque todavía se necesita completar el seguimiento de los pacientes para determinar el efecto de la terapia sobre la supervivencia global. Las cifras corresponden a reducciones relativas del riesgo y no significan que el 42 % de los pacientes se haya curado.
Tras una mediana de seguimiento de 24,6 meses, el 82,2 % de los pacientes que recibieron la combinación permanecía libre de recurrencia a los dos años, frente al 70 % de quienes recibieron únicamente pembrolizumab.
En el indicador de supervivencia libre de metástasis a distancia, los resultados también favorecieron a la combinación: el 88,5 % de los pacientes tratados con ambas terapias permanecía sin metástasis a distancia ni muerte, frente al 80,2 % del grupo de comparación.
Estos datos refuerzan el interés científico por las terapias que buscan adaptar el tratamiento a las características moleculares del tumor de cada paciente. Sin embargo, el ensayo continúa para evaluar otros resultados relevantes, entre ellos la supervivencia global.
A diferencia de las vacunas preventivas destinadas a evitar determinadas infecciones, esta terapia experimental tiene un objetivo terapéutico: ayudar al sistema inmunitario a reconocer y combatir células cancerosas después de la cirugía.
Para desarrollar intismeran autogene, se analizan las mutaciones presentes en el tumor de cada paciente y se diseña una terapia individualizada que utiliza ARN mensajero para orientar la respuesta inmunitaria hacia características específicas del cáncer.
El tratamiento se administra junto con pembrolizumab, un medicamento que bloquea la proteína PD-1 y ayuda a las células del sistema inmunitario a combatir el tumor. La combinación busca reforzar la capacidad del organismo para reconocer células malignas que podrían permanecer después de la extirpación quirúrgica.
Según la información divulgada por Merck y Moderna, el ensayo evaluó la vacuna en combinación con pembrolizumab como tratamiento complementario después de la cirugía. La vacuna se administró en hasta nueve dosis, mientras que la inmunoterapia se suministró durante aproximadamente un año, conforme al protocolo del estudio.
Las compañías informaron que el perfil de seguridad de la combinación fue consistente con el observado en investigaciones anteriores, sin identificarse nuevas señales de seguridad. Entre los efectos secundarios descritos en estudios previos figuran fatiga, escalofríos y dolor en el lugar de la inyección.
Pese a los resultados positivos, la terapia sigue siendo experimental. Moderna y Merck anunciaron que trabajarán con las autoridades regulatorias para avanzar en las solicitudes de aprobación correspondientes.
Los resultados detallados del ensayo están previstos para su presentación en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), programado en Madrid para el 24 de octubre de 2026.
Las compañías también investigan esta tecnología en otros tipos de cáncer, incluidos los de pulmón, vejiga y riñón, además de estudios iniciales relacionados con el cáncer de páncreas y otros tumores. No obstante, los resultados obtenidos en melanoma no permiten concluir que la terapia tenga la misma eficacia en esas enfermedades.
Por ahora, el principal hallazgo es que la combinación de una vacuna personalizada de ARNm con inmunoterapia mejoró los resultados frente a la inmunoterapia sola en pacientes con melanoma de alto riesgo después de la cirugía. Su eventual incorporación a la práctica clínica dependerá de la evaluación de la evidencia completa y de las decisiones de las autoridades sanitarias.