La supervivencia al cáncer ha aumentado significativamente en Puerto Rico gracias a la detección temprana y los avances terapéuticos. Sin embargo, especialistas advierten que el acompañamiento médico, psicológico y familiar debe mantenerse incluso después de finalizar el tratamiento.

Cada primer domingo de junio se conmemora el Día Mundial del Sobreviviente de Cáncer, una fecha que busca visibilizar a quienes han enfrentado la enfermedad y continúan viviendo con los desafíos físicos, emocionales y sociales que pueden persistir tras el tratamiento.
En entrevista con la revista Medicina y Salud Pública, la licenciada Maria Cristy, Vicepresidenta de Servicios al Paciente, Control de Cáncer y Política Pública de la Sociedad Americana Contra el Cáncer de Puerto Rico, explicó la importancia de entender la supervivencia como un proceso que comienza desde el diagnóstico y se extiende durante toda la vida.
Según explicó la licenciada, una persona es considerada sobreviviente de cáncer desde el momento en que recibe el diagnóstico y no únicamente cuando concluye sus tratamientos.
"El que terminen el tratamiento no quiere decir que terminó el proceso. La sobrevivencia del paciente de cáncer dura toda la vida", señaló.
La experta destacó que muchos pacientes continúan necesitando apoyo psicológico, seguimiento médico y atención a posibles secuelas físicas incluso años después de haber completado sus terapias.
Actualmente, Puerto Rico cuenta con cerca de 148 mil sobrevivientes de cáncer, cifra que representa aproximadamente el 5 % de la población de la isla.
La licenciada atribuyó el aumento en la cantidad de sobrevivientes a múltiples factores, entre ellos las campañas de detección temprana, la educación en salud y los avances en los tratamientos oncológicos.
Explicó que actualmente existen terapias más personalizadas, inmunoterapias y tratamientos con menos efectos adversos que los utilizados décadas atrás.
"Tenemos tratamientos personalizados que van específicamente al tipo de tumor que tiene el paciente y no causan tanto daño como teníamos hace 20 años atrás", indicó.
La especialista detalló que el cáncer de próstata continúa siendo el de mayor incidencia entre los hombres en Puerto Rico, mientras que el cáncer de seno ocupa el primer lugar entre las mujeres.
Asimismo, alertó sobre la situación del cáncer colorrectal, que ocupa el segundo lugar en incidencia tanto en hombres como en mujeres y actualmente es el cáncer que más muertes provoca cuando se analizan ambos sexos en conjunto.
"Prácticamente un 80 % de los casos podían ser prevenibles", afirmó al referirse a la importancia de la detección temprana.
Uno de los fenómenos que más preocupa a los especialistas es el incremento de casos de cáncer colorrectal en personas menores de 50 años.
De acuerdo con la licenciada, mientras la incidencia ha disminuido en adultos mayores, los diagnósticos en personas jóvenes han aumentado considerablemente durante los últimos años.
La experta señaló que muchos pacientes jóvenes no asocian ciertos síntomas con cáncer debido a su edad, lo que puede retrasar el diagnóstico y el inicio del tratamiento.
La especialista enfatizó que los sobrevivientes deben contar con un plan de acción que incluya controles médicos periódicos, estudios de seguimiento, recomendaciones nutricionales y atención a posibles efectos secundarios derivados del tratamiento.
"Muchas veces los pacientes terminan el tratamiento y se olvidan. No quieren pensar más en eso. Pero se tienen que seguir chequeando", advirtió.
Añadió que, aunque tradicionalmente se celebran los cinco años libres de enfermedad, los pacientes deben continuar atentos a su salud debido a que algunos tipos de cáncer pueden reaparecer incluso muchos años después.
La entrevistada destacó que la recuperación y la supervivencia también involucran a familiares y cuidadores, quienes cumplen una función esencial en el apoyo emocional y el acompañamiento diario de los pacientes.
Además, señaló que algunos sobrevivientes, especialmente quienes enfrentaron cáncer durante la infancia, pueden experimentar secuelas a largo plazo que requieren atención especializada y apoyo educativo.
Aunque reconoció que existen programas de ayuda y asistencia para pacientes, la licenciada advirtió que el alto costo de los tratamientos continúa siendo uno de los principales retos para las personas diagnosticadas con cáncer.
La especialista explicó que algunos medicamentos pueden alcanzar costos mensuales de entre 15 mil y 20 mil dólares, una realidad que puede generar dificultades económicas incluso para pacientes con ingresos estables.
Asimismo, expresó preocupación por recientes cambios en los criterios de elegibilidad del programa Vital, situación que podría dejar a algunos pacientes sin acceso a determinadas coberturas.
La experta recordó que eventos como el huracán María y la pandemia de COVID-19 impactaron significativamente la atención oncológica en Puerto Rico.
Mientras el huracán provocó interrupciones en tratamientos y aumentó la mortalidad de algunos pacientes, la pandemia redujo temporalmente la realización de pruebas de detección temprana, lo que posteriormente se tradujo en un aumento de diagnósticos en etapas más avanzadas.
Ante futuras emergencias, destacó la importancia de que los pacientes mantengan un registro actualizado de sus tratamientos y cuenten con información médica accesible para facilitar la continuidad de su atención.
Para concluir, la licenciada destacó que el panorama actual del cáncer es muy diferente al de décadas anteriores gracias a los avances de la medicina.
"Ya el cáncer no es una sentencia de muerte. El cáncer es simplemente una enfermedad crónica en muchas ocasiones", expresó.
La especialista insistió en la importancia de la educación, el seguimiento médico y el acompañamiento integral para que los sobrevivientes puedan mantener una buena calidad de vida a largo plazo.