Aunque los tratamientos han avanzado con la medicina molecular, esta enfermedad sigue cobrando miles de vidas al año. Expertos subrayan que la detección temprana es la clave decisiva.

Hablar del cáncer de pulmón es fundamental porque continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo. A pesar de los avances en tratamientos y medicina molecular, esta enfermedad suele diagnosticarse en etapas avanzadas, cuando las posibilidades de curación son menores.
La Dra. Maryknoll de La Paz, hematóloga oncóloga de Caribbean Cancer Care Services, habló sobre todo lo que engloba este tipo de cáncer.
"El cáncer de pulmón es un tumor maligno que nace del tejido que recubre los bronquios en los pulmones y crece de una forma descontrolada, creando nódulos o masas que empiezan que se pueden extender hacia el resto del pulmón o incluso irse a otras áreas del cuerpo a través de vía linfática".
Ahora bien, su impacto es colosal: "es importante saber del cáncer de pulmón porque es una de las principales causas de muerte a nivel mundial". En Puerto Rico, las cifras alertan: "En la isla es la tercera en hombres y la quinta en mujeres en mortalidad de cáncer"
Cuando se indaga en los riesgos, el primero siempre es el tabaquismo, sin embargo, lo que sí es cierto es que va más allá del cigarrillo tradicional: "No solamente el cigarrillo, sino el tabaco y otros derivados que tienen nicotina".
Asimismo, hay amenazas menos obvias. "Exposición a gases que muchas veces ni los vemos, como el radón", advierte.
También son factores de riesgo:
Uno de los retos mayores es que los indicios iniciales se confunden con males comunes. La especialista los detalla: "Dentro de los síntomas que podemos ver que están asociados a cáncer de pulmón es desarrollar tos persistente sin una causa clara, falta de aire cuando estamos caminando cortas distancias o fatiga".
De igual forma, hay alertas más graves: "Podemos tener tos con sangre, pérdida de peso, sudoraciones que no tienen una explicación clara de por qué están sucediendo, incluso hasta dolor en el área del pecho, que no está asociado así clásicamente al típico dolor cardíaco".
Así pues, ¿por qué urge la detección precoz? "Es importante diagnosticar el cáncer de pulmón en etapas iniciales porque eso va a asegurarnos con más facilidad que el paciente pueda curarse". Lamentablemente, "aproximadamente 80% de los casos de cáncer de pulmón se diagnostican en estadios avanzados y a metastásicos que están fuera del área de pulmón", advirtió la experta.
Uno de los avances más importantes en el cáncer de pulmón ha llegado con los estudios moleculares. Estas pruebas permiten detectar mutaciones genéticas específicas dentro del tumor, cambios que ocurren en el material genético y que impulsan el crecimiento descontrolado de las células cancerosas.
Gracias a esta información, hoy existen terapias dirigidas diseñadas para atacar esas mutaciones en particular. Al ir directamente contra el mecanismo que alimenta el tumor, estos medicamentos han logrado aumentar significativamente la supervivencia de los pacientes.
Mutaciones como RET o K-RAS, que antes no tenían tratamiento específico, ahora cuentan con opciones terapéuticas. Y la investigación no se detiene: cada vez se descubren nuevas mutaciones y, con ellas, nuevos medicamentos para combatirlas.
Por eso, es importante recordar que no todos los cánceres pulmonares son idénticos, por lo que la clasificación es vital. "El cáncer de pulmón por lo general se divide en dos tipos. El cáncer de pulmón de células no pequeñas y el cáncer de pulmón de células pequeñas", explica.
Dentro del no pequeño, destaca el adenocarcinoma: "El cáncer de pulmón de células no pequeñas le decimos adenocarcinoma, que es un tumor derivado de las glándulas del pulmón. Eso le puede dar tanto a pacientes que fuman como a pacientes no fumadores".
Aquí se evidencian las mutaciones: "Esas mutaciones principales se llaman EGFR, un receptor que hay en los tumores, pero que también ya hay en medicamento en contra de estas mutaciones".
En cuanto al cáncer de pulmón de células pequeñas, aunque no lo desarrolla en profundidad, es un tipo más agresivo y de crecimiento rápido, fuertemente asociado al tabaquismo, que suele tratarse con quimioterapia y radioterapia.
Sobre las opciones terapéuticas disponibles, la doctora menciona que "tenemos inmunoterapia también que ayuda a estimular el propio sistema inmunológico del paciente para combatir el tumor". Y añade que existen otras alternativas como "radioterapia que lo podemos combinar con quimioterapia y hay quimioterapia que se puede combinar con inmunoterapia".
Ahora bien, finalmente, la doctora insiste en lo primordial: "No fume". Profundiza: "Realmente fumar está altamente asociado a cáncer de pulmón. No tenemos duda de eso".
Aun así, los no fumadores enfrentan riesgos: "Hay también cierta predisposición genética. También tenemos personas que, aunque no fumen, están expuestos a otra persona en la casa que fuma y pueden también adquirir los factores para desarrollar cáncer de pulmón".
"Hágale caso a su cuerpo. Si hay algo que lo está atacando constantemente y no es normal en usted, algo está pasando, eso es una señal de que algo no está bien". Ejemplos claros: "Tenemos una tos persistente, tenemos una tos con sangre, aunque sea una vez, busque ayuda, busque ayuda con su médico primario, busque una cita con un oncólogo, con un neumólogo, porque no es normal toser con sangre ni toser constantemente, sin tener una explicación clara de por qué", concluyó.