El tumor más frecuente en hombres colombianos sigue siendo detectado en etapa avanzada. Expertos de la Clínica del Country y Clínica La Colina advierten sobre el impacto clínico y económico de la enfermedad y presentan un modelo integral de detección y tratamiento.

Cada año, más de 16.000 colombianos reciben un diagnóstico de cáncer de próstata, el tumor maligno más frecuente en hombres en el país.
Sin embargo, la detección tardía sigue siendo el principal problema: entre el 30% y el 40% de los pacientes llegan a consulta con enfermedad metastásica, una proporción hasta ocho veces superior a la de los países industrializados, donde ese índice no supera el 5%.
La revista Medicina y Salud Pública conversó con el Dr. Juan Camilo Ospina, jefe de Urología de la Clínica del Country y Clínica La Colina, y con el Dr. Juan Carlos Velásquez, jefe del Servicio de Oncología, quienes explicaron las causas de este rezago diagnóstico y el modelo de atención que ambas instituciones han desarrollado para enfrentarlo.
El mayor desafío del cáncer de próstata es su ausencia de síntomas en etapas tempranas. Cuando aparecen molestias urinarias, estas casi siempre corresponden al crecimiento benigno de la glándula asociado a la edad, no al cáncer. Esperar señales físicas para consultar puede costar la vida.
A esto se suma una barrera cultural que, aunque ha disminuido, persiste. "Ya se ve menos eso de que los pacientes no se dejen hacer el tacto rectal", señala el Dr. Ospina. "Es una incomodidad muy leve, muy rápida: el examen dura 3 a 4 segundos. Aunque muchos hombres ya vienen solos a sus chequeos, todavía hay quienes llegan empujados por sus esposas o hijas".
Los grupos con mayor riesgo deben actuar antes: hombres con antecedentes familiares de cáncer de próstata o de seno, y hombres afrodescendientes, quienes presentan mayor incidencia y deben iniciar controles desde los 45 años.
Las consecuencias del diagnóstico tardío no son solo clínicas. "El 25% de los recursos destinados a enfermedades de alto costo en Colombia corresponde a cáncer de próstata. El manejo de la enfermedad en etapa avanzada es costosísimo y gravísimo para la economía del país", advierte el Dr. Ospina.
El abordaje diagnóstico recomendado consta de 3 pasos. El primero es el PSA (Antígeno Prostático Específico), un examen de sangre que actúa como marcador principal de alerta. El segundo es el tacto rectal, realizado por un urólogo experto, que permite detectar anomalías en segundos. La ecografía, contrario a la creencia popular, no es útil para detectar cáncer de próstata. El tercer paso, cuando el PSA o el tacto generan sospechas, es la resonancia magnética, el único estudio de imagen capaz de determinar la presencia de un tumor. Solo si esta es sospechosa se procede a la biopsia.
La Clínica del Country y Clínica La Colina han consolidado un modelo integral que incorpora 2 innovaciones de alto impacto. La primera es la cirugía robótica Da Vinci Xi, que ofrece precisión milimétrica para extirpar la próstata con el mínimo daño a los tejidos circundantes. "La asistencia robótica nos brinda una precisión milimétrica que optimiza la técnica quirúrgica.
Esto nos permite realizar la prostatectomía con un nivel de detalle superior, preservando de manera segura las estructuras anatómicas y los nervios adyacentes para asegurar la calidad de vida del paciente", explica el Dr. Ospina.
El robot preserva los nervios de la erección y el esfínter urinario, reduciendo drásticamente los riesgos de disfunción eréctil e incontinencia. En su primer año de operación, la Clínica del Country registra un bajo índice de complicaciones y resultados oncológicos comparables a los de la cirugía abierta.
La segunda innovación es la biopsia transperineal por fusión de última generación. A diferencia del método transrectal tradicional, esta técnica accede a la próstata por el perineo, eliminando prácticamente el riesgo de infecciones graves. Su alta precisión permite identificar tumores que otros métodos pueden pasar por alto. 2 años de experiencia en la institución confirman una alta tasa de positividad en biopsias de casos con sospecha clínica.
Para quienes llegan con enfermedad metastásica, el panorama ha cambiado de forma significativa en la última década y media. "Muchos pacientes llegan en estadios metastásicos simplemente porque obviaron sus chequeos anuales por miedo o desconocimiento.
Sin embargo, las curvas de supervivencia han cambiado drásticamente en los últimos 15 años. Hoy contamos con terapias dirigidas, nuevos bloqueadores hormonales de segunda generación y tratamientos sistémicos que nos han cambiado el escenario: pacientes con enfermedad avanzada hoy pueden vivir muchos años con una excelente calidad de vida", afirma el Dr. Velásquez.
El abordaje es multidisciplinario: urólogos, oncólogos clínicos y patólogos trabajan de forma coordinada para definir, caso a caso, el tratamiento más adecuado, desde vigilancia activa en tumores de bajo riesgo hasta protocolos sistémicos en enfermedad avanzada.
En el Día Mundial del Cáncer de Próstata, que se conmemora cada 11 de junio, ambas instituciones renuevan su compromiso con la salud masculina. Un examen de sangre y una consulta de pocos minutos pueden marcar la diferencia entre curar y solo tratar.