Nueva técnica PET detecta microtrombos asociados al alzhéimer y abre opciones terapéuticas

Investigadores lograron identificar de forma no invasiva un estado procoagulante relacionado con la enfermedad de Alzheimer en un modelo clínico. El hallazgo podría facilitar la selección de pacientes que potencialmente se beneficiarían de terapias anticoagulantes ya disponibles.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Nueva técnica PET detecta microtrombos asociados al alzhéimer y abre opciones terapéuticas

    La enfermedad de Alzheimer no solo se caracteriza por la acumulación de proteínas anormales en el cerebro. Cada vez más investigaciones apuntan a que las alteraciones vasculares también desempeñan un papel importante en su desarrollo y progresión. En este contexto, un equipo de científicos españoles ha conseguido detectar por primera vez en ratones vivos la acumulación de microtrombos cerebrales mediante una técnica de neuroimagen no invasiva.

    El estudio, publicado en la revista científica Alzheimer's & Dementia, fue desarrollado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y el Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz.

    Un problema frecuente pero difícil de detectar

    Los microtrombos son pequeños coágulos sanguíneos que se forman en los vasos más pequeños del organismo. Según los autores, más de la mitad de las personas con alzhéimer presentan estos depósitos en el cerebro como consecuencia de un estado procoagulante subyacente.

    De acuerdo con la investigación, estos microtrombos alteran el flujo sanguíneo cerebral y contribuyen al avance de la enfermedad. Sin embargo, hasta ahora resultaba difícil identificarlos durante la vida del paciente, ya que su detección solía producirse tras el análisis del tejido cerebral post mortem.

    Esta limitación ha dificultado reconocer a los pacientes que podrían beneficiarse de tratamientos anticoagulantes capaces de ralentizar la progresión de este proceso.

    Una estrategia basada en tomografía por emisión de positrones

    Para superar este desafío, los investigadores utilizaron la Tomografía por Emisión de Positrones (PET), una técnica de imagen ampliamente empleada en la práctica clínica.

    El equipo desarrolló sondas capaces de unirse a la fibrina, una proteína fundamental en la coagulación sanguínea, y a las plaquetas, que constituyen componentes principales de los microtrombos. Gracias a ello, pudieron evaluar su acumulación en el cerebro de animales vivos.

    Los resultados mostraron que cuanto mayor era la presencia de microtrombos, más intensa era la señal detectada por el escáner, permitiendo visualizar de forma no invasiva este estado procoagulante asociado al alzhéimer.

    La química "Click" mejora la precisión de las imágenes

    Uno de los aspectos innovadores del trabajo fue la incorporación de la química "Click" al diseño de las sondas PET, una metodología cuyos desarrolladores fueron reconocidos con el Premio Nobel de Química en 2022.

    "Esta aproximación permite mejorar la calidad de la imagen y reducir la dosis de radiación a la que se expone el paciente mediante una técnica de imagen en dos pasos: primero, localizando la diana biológica y, posteriormente, administrando el trazador radiactivo", explicó Marta Casquero Veiga.

    Según el estudio, esta estrategia permitió identificar incrementos en la señal de las sondas en el cerebro de ratones con alzhéimer, lo que respalda su potencial como futura herramienta diagnóstica.

    Evidencia también en tejido cerebral humano

    Además de los experimentos en modelos animales, los investigadores describieron por primera vez la presencia de depósitos de plaquetas asociados a un estado procoagulante en muestras cerebrales de donantes con alzhéimer obtenidas a través del Banco de Tejidos de la Fundación Cien.

    Para Marta Cortés Canteli, estos hallazgos aportan nueva información sobre los mecanismos biológicos implicados en la enfermedad.

    "Este hallazgo no solo arroja luz sobre la composición de los microtrombos y la naturaleza del estado procoagulante en la enfermedad de Alzheimer, sino que abre la puerta a nuevas dianas diagnósticas y terapéuticas", afirmó.

    Hacia un diagnóstico más personalizado

    Los autores señalan que el trabajo se alinea con la visión multifactorial actual del alzhéimer, que busca identificar los distintos procesos biológicos implicados en la enfermedad antes de la aparición de los síntomas.

    En ese sentido, Carlos Cerón destacó que el interés se está desplazando progresivamente desde las manifestaciones clínicas hacia los mecanismos patológicos subyacentes, con el objetivo de favorecer el diagnóstico precoz y la medicina personalizada.

    En conjunto, los investigadores consideran que esta estrategia de diagnóstico no invasiva podría contribuir en el futuro a clasificar a los pacientes según sus características biológicas y facilitar tratamientos más adaptados a cada caso.

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