Creyó que tenía gripe, pero desarrolló sepsis y pasó cinco días en coma inducido

Sumario: Audrey Leishman tenía 31 años y pensó que sufría una gripe común. Días después ingresó a cuidados intensivos con sepsis grave, permaneció 10 días en UCI y tuvo que aprender a caminar nuevamente. Hoy comparte su historia para alertar sobre los síntomas de esta condición potencialmente mortal.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Creyó que tenía gripe, pero desarrolló sepsis y pasó cinco días en coma inducido

    La sepsis es una respuesta extrema del organismo ante una infección que puede provocar daño en los tejidos, falla orgánica e incluso la muerte si no se trata a tiempo. Audrey Leishman, esposa del golfista profesional Marc Leishman, estuvo al borde de la muerte tras confundir los primeros síntomas con una gripe común. Ahora utiliza su experiencia para promover el reconocimiento temprano de esta emergencia médica.

    Lo que parecía una gripe terminó en una emergencia

    Todo comenzó cuando Leishman empezó a sentirse enferma mientras cuidaba a sus dos hijos pequeños. Presentaba dolores corporales, fiebre y escalofríos, síntomas que le hicieron pensar que tenía gripe.

    Sin embargo, con el paso de los días su estado empeoró. La fiebre aumentó, aparecieron problemas estomacales severos y comenzó a experimentar dolores inusuales en distintas partes del cuerpo. También sufrió sangrados nasales y una debilidad tan intensa que ya no podía atender a sus hijos.

    Preocupada por su deterioro, una amiga la convenció de buscar atención médica.

    Diez días en cuidados intensivos

    Al llegar a un centro de urgencias, los médicos detectaron signos alarmantes: temperatura y frecuencia cardíaca elevadas, junto con una presión arterial peligrosamente baja. Fue trasladada en ambulancia a un hospital.

    Inicialmente, los especialistas tuvieron dificultades para identificar la causa de su condición y llegaron a considerar enfermedades autoinmunes. Finalmente, fue diagnosticada con sepsis grave y permaneció 10 días en la unidad de cuidados intensivos.

    Durante ese periodo pasó cinco días en coma inducido médicamente y desarrolló síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), una complicación que afecta gravemente la capacidad de los pulmones para oxigenar la sangre.

    La paciente recordó que la sensación de no poder respirar fue uno de los momentos más aterradores de toda la experiencia.

    Una recuperación larga y compleja

    Cuando despertó del coma, Leishman tuvo que someterse a fisioterapia y reaprender a caminar. También requirió cuidados médicos continuos en casa.

    Según relató, el primer año de recuperación fue especialmente difícil debido al debilitamiento de su sistema inmunológico. Aunque actualmente goza de buena salud, asegura que aún experimenta mayor fatiga y algunas dificultades de memoria en comparación con antes de enfermar.

    La causa exacta de la sepsis nunca pudo determinarse con certeza. Entre los diagnósticos que recibió figuraban síndrome de choque tóxico, amigdalitis, faringitis estreptocócica, infección urinaria y neumonía.

    ¿Qué es la sepsis y cuáles son sus señales de alerta?

    La sepsis ocurre cuando una infección desencadena una respuesta inflamatoria descontrolada del organismo. A medida que avanza, puede provocar una caída de la presión arterial, dificultades para llevar oxígeno a los tejidos y falla de órganos vitales.

    Entre los signos de alerta descritos por los especialistas se encuentran:

    • Fiebre alta.

    • Confusión o alteración del estado mental.

    • Respiración acelerada.

    • Debilidad extrema.

    • Presión arterial baja.

    • Frecuencia cardíaca elevada.

    • Piel azulada o con manchas.

    • Sensación intensa de frío.

    • Dolor extremo.

    Los expertos advierten que la sepsis puede originarse a partir de múltiples infecciones, incluidas neumonías, infecciones urinarias, faringitis estreptocócicas, gripe e incluso heridas aparentemente menores.

    De sobreviviente a promotora de la prevención

    Tras recuperarse, Leishman fundó la organización Begin Again Foundation para apoyar a pacientes y familias afectadas por la sepsis.

    También escribió un libro infantil con el objetivo de ayudar a padres e hijos a reconocer los síntomas de esta condición y fomentar la búsqueda temprana de atención médica.

    Según explicó, una de las preguntas más importantes que las familias pueden plantear ante una infección grave es: "¿Podría tratarse de sepsis?".

    Leishman recordó además que cada hora sin tratamiento puede aumentar significativamente el riesgo de muerte, por lo que insistió en que el tiempo es un factor decisivo para mejorar el pronóstico.

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