Mamografía 3D mejora la visualización del tejido mamario y favorece la detección temprana del cáncer

La radióloga Paola Tabaro, del Centro de Imágenes de la Mujer del Hospital Auxilio Mutuo, en Puerto Rico, explicó las diferencias entre la mamografía digital 2D y la tomosíntesis 3D. La especialista destacó la importancia del cernimiento periódico para identificar lesiones antes de que aparezcan los síntomas y señaló que la cobertura de la tecnología tridimensional depende del plan médico de cada paciente.

Jorge Mario Murillo González

    Mamografía 3D mejora la visualización del tejido mamario y favorece la detección temprana del cáncer

    La mamografía continúa siendo una herramienta fundamental para la detección temprana del cáncer de seno. Los avances en las técnicas de imagen han permitido mejorar la visualización del tejido mamario, con tecnologías como la tomosíntesis 3D, que ofrece una representación más detallada de la anatomía de la mama en comparación con la mamografía digital convencional.

    Así lo explicó la doctora Paola Tabaro, radióloga del Centro de Imágenes de la Mujer del Hospital Auxilio Mutuo, durante una entrevista en la que abordó las diferencias entre ambas modalidades, la frecuencia recomendada de los estudios y el proceso de evaluación cuando se identifica un hallazgo sospechoso.

    La especialista destacó que el objetivo principal del cernimiento es identificar posibles anomalías antes de que produzcan manifestaciones clínicas, lo que puede ampliar las opciones de tratamiento y facilitar una intervención oportuna.

    "La mamografía es un estudio de imagen que se utiliza para evaluar el tejido mamario. El propósito de la mamografía es detectar anormalidades en el tejido mamario, como cáncer, antes de que estas anormalidades se presenten con síntomas", explicó Tabaro.

    La radióloga también subrayó la importancia de este procedimiento como herramienta de salud pública para reducir las consecuencias de la enfermedad mediante el diagnóstico temprano.

    ¿Cuál es la diferencia entre la mamografía 2D y la 3D?

    Una de las principales diferencias entre ambas tecnologías está en la forma en que se obtiene y se representa la imagen del tejido mamario.

    La mamografía digital 2D produce imágenes en dos proyecciones, mientras que la tomosíntesis, conocida como mamografía 3D, obtiene múltiples imágenes desde distintos ángulos para reconstruir una representación tridimensional del seno.

    Según Tabaro, la mamografía convencional puede presentar limitaciones debido a la superposición de las estructuras internas de la mama, lo que dificulta la visualización de determinadas anomalías.

    "El seno es una estructura tridimensional y con una mamografía 2D solamente estamos adquiriendo dos imágenes a diferentes ángulos", señaló.

    La especialista explicó que la superposición del tejido glandular puede limitar la evaluación anatómica en algunas imágenes convencionales.

    En contraste, la tomosíntesis permite examinar el tejido mediante múltiples imágenes que ofrecen una representación más detallada de sus estructuras.

    "La mamografía con tomosíntesis es una tecnología que adquiere múltiples imágenes en diferentes ángulos y va rotando por todo el seno para recrear una estructura tridimensional", indicó.

    Esta técnica ayuda a reducir el efecto de superposición del tejido y puede mejorar la identificación de determinadas lesiones. Sin embargo, la elección del estudio debe responder a las características clínicas de cada paciente y a la disponibilidad de la tecnología.

    La mamografía 3D gana terreno, pero la 2D sigue siendo útil

    Tabaro explicó que en el Centro de Imágenes de la Mujer del Hospital Auxilio Mutuo existe una tendencia creciente a recomendar la tomosíntesis por sus ventajas en la visualización del tejido mamario.

    La especialista indicó que esta modalidad puede utilizarse en pacientes con diferentes densidades mamarias y que ofrece beneficios para la detección de anomalías.

    No obstante, aclaró que la mamografía digital convencional continúa siendo una herramienta válida para el cernimiento.

    "Ambas modalidades, la mamografía digital y la mamografía con tomosíntesis, son herramientas súper adecuadas para detectar el cáncer de seno", sostuvo.

    Por ello, recomendó que las pacientes que no tengan acceso a la tecnología tridimensional continúen realizándose sus estudios de detección mediante la modalidad disponible que les corresponda.

    La especialista también advirtió que la disponibilidad de la tomosíntesis puede depender de la cubierta del seguro médico. Mientras algunos planes incluyen el procedimiento, otros pueden requerir un pago adicional por parte de la paciente.

    Ante esta situación, consultar previamente con el centro de imágenes y la aseguradora permite conocer los costos y las condiciones de cobertura.

    ¿A qué edad se recomienda comenzar las mamografías?

    La frecuencia del cernimiento es otro de los aspectos esenciales para la detección temprana del cáncer de seno.

    Durante la entrevista, Tabaro indicó que, para las mujeres con riesgo promedio, recomienda comenzar las mamografías a los 40 años y repetirlas anualmente.

    "Para una mujer con riesgo promedio, la mamografía se recomienda que se comience a los cuarenta años y que se repita todos los años", afirmó.

    Las recomendaciones pueden variar según las guías clínicas aplicables, los antecedentes familiares, los factores individuales de riesgo y las indicaciones del profesional de salud. Por ello, las pacientes deben consultar con su médico para establecer el calendario de evaluación más apropiado.

    La especialista también recalcó que la presencia de una masa u otra alteración palpable requiere una evaluación médica. En estos casos, el profesional determinará los estudios diagnósticos necesarios, que pueden incluir una mamografía diagnóstica y otras pruebas complementarias.

    El autoexamen o la palpación de los senos no sustituyen el cernimiento mediante imágenes, ya que algunas lesiones pueden desarrollarse sin producir síntomas perceptibles.

    La incomodidad del procedimiento no debe retrasar el estudio

    El temor al dolor o a la incomodidad durante la mamografía puede convertirse en una barrera para algunas pacientes. Sin embargo, Tabaro explicó que la compresión del seno dura solamente unos segundos durante cada adquisición de imágenes.

    En una mamografía convencional se suelen obtener dos proyecciones por cada seno, para un total de cuatro imágenes.

    Aunque la compresión puede resultar incómoda, la especialista destacó que los beneficios de la prueba justifican realizarla conforme a las recomendaciones médicas.

    La preparación y el acompañamiento del personal técnico también son importantes para que las pacientes comprendan el procedimiento y puedan expresar sus inquietudes.

    ¿Qué ocurre cuando la mamografía detecta una anomalía?

    Un resultado que requiere evaluación adicional no significa necesariamente que la paciente tenga cáncer. El siguiente paso depende de las características del hallazgo y de la valoración radiológica.

    Tabaro explicó que, cuando una mamografía de cernimiento identifica una anomalía que necesita mayor estudio, el informe puede clasificarse como incompleto, mediante la categoría BI-RADS 0. En esos casos, generalmente se recomiendan imágenes adicionales para completar la evaluación.

    La paciente debe regresar al centro de imágenes para realizar los estudios indicados y determinar si el hallazgo necesita seguimiento, pruebas complementarias o una biopsia.

    Cuando una lesión presenta características sospechosas, puede recomendarse una biopsia para obtener una muestra de tejido y analizarla en el laboratorio de patología. Este procedimiento permite establecer si existe cáncer y orientar las decisiones clínicas posteriores.

    "Si es una lesión que se ve sospechosa para cáncer, pues ahí se recomendaría una biopsia y se hablaría con la paciente del hallazgo y de las recomendaciones de biopsia", explicó la radióloga.

    La especialista señaló que el proceso de comunicación con las pacientes depende de la organización de cada centro. En el Hospital Auxilio Mutuo, el equipo procura comunicarse directamente con ellas para explicar los hallazgos y coordinar los procedimientos necesarios.

    El acompañamiento durante esta etapa es especialmente relevante porque recibir la noticia de que se necesita una biopsia puede generar ansiedad e incertidumbre. Una comunicación clara permite explicar los próximos pasos sin anticipar un diagnóstico que todavía no ha sido confirmado.

    Detectar el cáncer en etapas tempranas puede ampliar las opciones de tratamiento

    La detección temprana es uno de los principales objetivos del cernimiento mamográfico. Identificar una lesión cuando todavía es pequeña y no produce síntomas puede facilitar la evaluación y ampliar las alternativas terapéuticas, aunque el tratamiento depende del tipo de tumor, su extensión y otras características clínicas.

    Tabaro explicó que, en determinados casos, una lesión localizada puede tratarse mediante una cirugía conservadora, en la que se extirpa el área afectada sin necesidad de retirar toda la mama.

    En otros escenarios puede ser necesaria una mastectomía, que consiste en la extirpación de la mama. La decisión se toma a partir de la evaluación médica y de las características específicas de la enfermedad.

    La especialista enfatizó que el propósito de los estudios de detección es identificar estas lesiones antes de que se manifiesten clínicamente, para que las pacientes puedan acceder oportunamente a las evaluaciones y tratamientos que necesiten.

    Educación y prevención durante todo el año

    Tabaro consideró que las campañas de concienciación han contribuido a que más mujeres reconozcan la importancia de realizarse las mamografías y de atender las recomendaciones médicas.

    Aunque octubre concentra numerosas iniciativas de sensibilización sobre el cáncer de seno, la prevención y el diagnóstico oportuno requieren atención durante todo el año.

    La especialista reiteró que las pacientes deben cumplir con el cernimiento recomendado, consultar cuando presenten alteraciones mamarias y dar seguimiento a los resultados que requieran evaluaciones adicionales.

    La mamografía 3D representa un avance en la visualización del tejido mamario, pero la accesibilidad, la evaluación individual del riesgo y la continuidad de los controles siguen siendo elementos esenciales.

    La recomendación central es no posponer los estudios por temor a la incomodidad o por la falta de acceso a una tecnología específica. Realizarse la mamografía indicada y completar las evaluaciones posteriores cuando sean necesarias puede marcar una diferencia en el diagnóstico y el manejo del cáncer de seno.

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