El neumólogo pediátrico y exdecano de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico promovió la integración entre la enseñanza médica y los servicios hospitalarios para la niñez, además de impulsar una publicación académica para la comunidad universitaria.

La trayectoria del doctor José E. Sifontes permite examinar una etapa importante en la evolución de la educación médica en Puerto Rico: el esfuerzo por acercar la formación universitaria a las necesidades asistenciales de la población infantil.
Natural de Arecibo y especialista en neumología pediátrica, Sifontes asumió el decanato de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico (UPR) el 1 de agosto de 1966. Desde esa posición, defendió una reorganización de las instalaciones académicas y planteó la necesidad de establecer un hospital infantil en el Centro Médico, afiliado a la Escuela de Medicina.
La información forma parte de la reseña histórica publicada por el Recinto de Ciencias Médicas de la UPR en el marco de la conmemoración de los 75 años de su Escuela de Medicina.
Para Sifontes, la ubicación de la Escuela de Medicina y sus servicios docentes era un asunto que trascendía la distribución física de las instalaciones. En aquel momento, las ciencias básicas se impartían en Puerta de Tierra, mientras otras actividades académicas y clínicas se desarrollaban en distintas áreas.
El entonces decano consideraba que la concentración de la Escuela en el Centro Médico permitiría fortalecer la organización académica. También defendía que allí se estableciera un hospital para niños vinculado a la institución universitaria, una propuesta que, según la reseña histórica de la UPR, consideraba un avance importante para la niñez puertorriqueña.
El Hospital Universitario de Niños abrió sus puertas en mayo de 1976, una década después de que Sifontes asumiera el decanato. Su creación respondió a los esfuerzos de varios profesionales que promovieron una institución dedicada específicamente a la atención pediátrica.
La aportación de Sifontes también estuvo vinculada con la modernización de la educación médica. En 1970 impulsó una revisión curricular mediante un comité multidisciplinario que incorporó a profesionales de distintas áreas, incluidos educadores no médicos.
La revisión académica desarrollada entre 1968 y 1972 buscó integrar los conocimientos básicos y clínicos, fortalecer la participación estudiantil y ampliar la atención a disciplinas como las ciencias de la conducta, la prevención y la medicina general.
De acuerdo con la historia institucional de la Escuela de Medicina, este proceso fue dirigido durante distintas etapas por Sifontes y su sucesor, el doctor Carlos E. Girod.
Otro componente de su legado académico fue la fundación de Buhiti, revista de la Escuela de Medicina que comenzó a publicarse en 1970 bajo su dirección. La publicación surgió con el propósito de mantener informados a docentes, estudiantes, egresados y otros profesionales sobre la educación médica, los avances científicos y las actividades de la institución.
Este proyecto amplió los espacios de intercambio académico en una etapa de transformación de la Escuela de Medicina y contribuyó a documentar sus actividades y reflexiones institucionales.
La historia de Sifontes, por tanto, no se limita a su participación en los esfuerzos que precedieron a la apertura del hospital infantil. También comprende su trabajo como administrador académico y promotor de cambios en la formación médica puertorriqueña.
Su trayectoria permite comprender cómo las propuestas de integración entre universidad, práctica clínica y atención pediátrica formaron parte de un proceso institucional que se extendió durante varios años.