Con 22 años de trayectoria en gastroenterología, la reconocida especialista puertorriqueña reflexiona sobre las barreras que enfrentó la mujer en el campo de la salud, celebra los avances logrados y lanza un mensaje de aliento a las nuevas generaciones.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la revista Medicina y Salud Pública conversó con la Dra. María Eugenia Ríos, gastroenteróloga puertorriqueña con más de dos décadas de experiencia.
La especialista compartió su trayectoria, los retos que marcaron su camino y una visión esperanzadora sobre el presente y el futuro de la mujer en las ciencias de la salud.
La Dra. Ríos no siempre tuvo claro que la medicina sería su vocación. Amante de las ciencias desde pequeña, fue el consejo de una tía quien encendió la chispa que cambiaría su vida para siempre.
Una vez dentro de la escuela de medicina, descubrió en la medicina interna —puerta de entrada a la gastroenterología— un campo que combinaba procedimientos clínicos con atención directa al paciente: una combinación que la cautivó de inmediato.
"Una vez en medicina interna me fascinaba, primero, que el sistema digestivo me estaba interesando, me estaba fácil, y me gustaba esa combinación donde hay procedimientos, además de visita clínica, o sea, que podíamos tener una variabilidad de combinar procedimientos y atención al paciente."
Hoy, con 22 años ejerciendo la especialidad, la doctora asegura no arrepentirse de aquella decisión.
Cuando la Dra. Ríos comenzó su carrera, la presencia femenina en congresos y convenciones médicas era notablemente escasa. Hoy, según relata, la representación de las mujeres —especialmente en las generaciones más jóvenes— roza o supera el 50% en muchos espacios del sector salud. Para ella, ese cambio es el resultado de la caída de barreras culturales y sociales que, en el pasado, limitaban las oportunidades de la mujer en disciplinas consideradas predominantemente masculinas.
"Cuando yo empecé, tú contabas con los dedos quizás el número de mujeres que venían a las convenciones. Ahora, si tú miras, prácticamente estamos en casi 50%... Ya esas puertas cerradas del pasado yo creo que están. No es ni abiertas, están derrumbadas."
La especialista también destacó el impacto positivo que tiene la mayor representación de médicas en la relación con las pacientes: la identificación entre proveedora y paciente genera mayor confianza, lo que favorece la prevención y el cuidado de la salud.
La empatía como herramienta clínica
Uno de los aspectos que más distinguen a la Dra. Ríos en su práctica diaria es la forma en que maneja el vínculo emocional con sus pacientes y sus familias. Para ella, el trato humano no es un complemento, sino un pilar fundamental de la medicina. En un campo donde los diagnósticos pueden ser complejos y la incertidumbre pesa, la empatía se convierte en una herramienta terapéutica.
"Siempre que yo estoy viendo a un paciente, trato de ponerme en su situación. Trato de pensar: puede ser mi familiar... ¿cómo yo quiero que lo traten? Pues yo trato de esa misma forma tratar a esta persona que tengo en frente."
La doctora reconoce que el burnout es una realidad en la profesión médica, pero enfatiza que el contacto visual y la escucha activa —aunque breve— pueden crear conexiones significativas con los pacientes, marcando la diferencia en el manejo de cualquier diagnóstico.
Al cierre de la conversación, la Dra. Ríos quiso dirigirse directamente a las niñas y jóvenes que sueñan con ingresar al campo de las ciencias de la salud. Su mensaje fue tan contundente como el camino que ella misma recorrió:
"Les diría que es un campo enriquecedor, que tiene mucha satisfacción... Ya no hay límites. Tenemos muchas predecesoras a nosotras que abrieron un camino, y ese camino está completamente abierto para ustedes. El límite lo pones tú, nadie más te lo tiene que poner."
La gastroenteróloga también hizo un llamado a la solidaridad entre mujeres profesionales del sector: subrayó que ver a otras mujeres exitosas en el camino —y recibir su mano tendida— es precisamente lo que da seguridad y empuje a las nuevas generaciones para alcanzar sus metas.