Investigación en Puerto Rico revela que adolescentes normalizan el dolor menstrual incapacitante

El estudio advierte que muchas adolescentes no consultan al médico porque creen que el dolor intenso o sangrados prolongados son normales, lo que puede ocultar condiciones como la endometriosis u otros trastornos ginecológicos.

Katherine Ardila

    Investigación en Puerto Rico revela que adolescentes normalizan el dolor menstrual incapacitante

    En la Ponce Health Sciences University (PHSU) se llevó a cabo el encuentro "Mami, ¡esto duele!": Experiencias sobre la menstruación de adolescentes puertorriqueñas, un evento que reunió a investigadoras, psicólogas y estudiantes para presentar los hallazgos de un estudio pionero sobre la salud menstrual en la Isla. 

    La investigación, desarrollada por el Programa de Endometriosis y Salud Menstrual, busca romper el silencio y el estigma que rodea a la menstruación, especialmente cuando está acompañada de dolor incapacitante.

    Durante la actividad, las expertas presentaron las diferentes fases del estudio, que incluyó desde encuestas a más de 1,200 estudiantes hasta la creación de mosaicos artísticos como herramienta terapéutica. 

    El mensaje central fue: el dolor menstrual severo no debe normalizarse, y es responsabilidad de padres, madres y cuidadores estar atentos a las señales de alerta.

    La importancia de estar atentos a las señales

    Uno de los mensajes más importantes que resonó durante el encuentro fue la necesidad de que las familias estén alerta ante cualquier signo que pueda indicar que algo no anda bien con la salud menstrual de sus hijas. 

    "Si a ti no te da dolor, si tú tienes un proceso completamente normal, pues qué bueno. Pero sí queremos levantar bandera de que sí pueden haber algunos signos que hay que atender y que las mamás, padres, cuidadores deberían estar pendientes para lograr llevar a estas chicas más temprano a un médico", señaló María Martínez, estudiante del programa doctoral de Psicología Clínica en PHSU y parte fundamental del equipo investigador.

    "Llevamos ya tres añitos manejando este proyecto. Para mí ha sido una experiencia espectacular", expresó.

    Martínez explicó la esencia del proyecto y su enfoque para abordar un tema que ha permanecido silenciado por generaciones. "El proyecto quiere reconocer lo que es normal de la menstruación. La menstruación es un proceso biológico que pasamos todas las mujeres. Pero en la adolescente de Puerto Rico, esto es una situación que ellas viven detrás de lo que es el dolor, detrás de la vergüenza, el silencio...", afirmó.

    "Sin embargo, el propósito es identificar, buscarle un significado, entender cuáles son las emociones, cuáles son las percepciones y cuáles son las creencias. También identificar cómo es que estas experiencias a través de la vida, cómo es lo que nos enseña mamá, nos enseña abuela, nos impacta no tan solo en cómo vemos lo que es la menstruación, sino cómo tomamos el impacto, cómo nosotros buscamos manejar los síntomas", detalló.

    La normalización del dolor: una barrera para diagnósticos 

    Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es cómo la normalización del dolor impide que las jóvenes busquen ayuda médica oportuna. "Si  me duele, pues me quedo callada o estoy sangrando por un mes, pero no busco un doctor porque me han dicho que es normal o que sucede bastante", ejemplificó la estudiante, evidenciando un patrón cultural.

    El arte como herramienta para romper el silencio

    De hecho, uno de los aspectos más innovadores del estudio fue el uso de mosaicos artísticos como método para que las adolescentes expresaran libremente y culturalmente  sus emociones sin temor al juicio.

    "Además de lo que es el arte de terapia y lo que fue el mosaico, es una manera de expresarse libremente, hablar con una persona y desahogarse en estos temas que no necesariamente son fáciles de comunicar", explicó.

    El proyecto incluyó un modelo educativo para contrarrestar la desinformación que prevalece incluso entre las jóvenes. "La doctora y sus estudiantes tuvieron la oportunidad de explicar lo que es la menstruación, explicar el nivel de dolor que se considera normal, el nivel de flujo que se considera normal, a cuántas horas debemos cambiarnos lo que es el tampón, lo que es la toalla sanitaria, porque aunque nosotros en el área de ciencias podemos entender ciertas cosas, mientras uno crece se está preguntando ese conocimiento", detalló.

    La evaluación del conocimiento fue parte fundamental del proceso. "Además del modelo educativo y la arteterapia se evalúa el conocimiento, así que se les hizo una pruebita al principio para entender qué nivel saben, qué es lo que saben y cómo podemos crear conciencia de la acción para el bienestar de las menores", mencionó la investigadora.

    Una invitación a mirar más allá

    Para cerrar, la joven investigadora ofreció una reflexión que resume la esencia del proyecto y la filosofía que guía al equipo. "No podemos separar lo que es el dolor de lo que es la cultura y lo que son esas emociones que llevamos todos", sentenció.

    El estudio no se detiene aquí. Las investigadoras presentaron las distintas fases del proyecto, que incluyen una fase de diseminación donde las propias adolescentes crearon contenido para redes sociales como TikTok e Instagram con el objetivo de educar a sus pares sobre el ciclo menstrual

    La actividad concluyó con una invitación a los asistentes a recorrer la exposición de mosaicos creados por las adolescentes, con el objetivo de que pudieran experimentar de primera mano el impacto y las emociones plasmadas en cada obra, cerrando así un ciclo de investigación, educación y sensibilización que promete transformar la forma en que Puerto Rico aborda la salud menstrual.



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