El agotamiento, cambio de prioridades y depresión postparto influyen más que las hormonas en el deseo sexual

Durante una reciente emisión de Telesalud: la clínica en casa, transmitida en vivo para toda la audiencia interesada en temas de salud y bienestar, el doctor Julián Carreño, host principal del espacio, en compañía de la licenciada Maudys Sánchez, psicóloga paliativista y especialista en sexualidad y terapia de pareja, abordaron diversas inquietudes relacionadas con la salud sexual de la población.
En el desarrollo del programa, la conversación se enriqueció con la participación activa de la audiencia, quienes plantearon en tiempo real sus preguntas y comentarios.
En efecto, una mujer manifestó que desde su embarazo se le había quitado el deseo sexual y cuestionaba si esto respondía a causas hormonales o psicológicas.
La licenciada Maudys Sánchez ofreció una explicación detallada que contextualiza esta problemática en el marco más amplio de los cambios que experimentan las mujeres durante la gestación y el postparto.
La especialista comenzó señalando que se trata de una situación muy común en las consultas y que, contrariamente a lo que muchas mujeres piensan, no deben alarmarse ni sentirse extrañas por experimentar esta disminución del deseo.
Profundizando en su explicación, la psicóloga señaló que en muchos casos la pérdida del deseo sexual puede estar asociada a una depresión postparto enmascarada, la cual no siempre es fácil de identificar ni para la mujer ni para su entorno.
La depresión postparto es un trastorno mental grave que afecta a algunas mujeres después del parto, caracterizado por sentimientos intensos y persistentes de tristeza, ansiedad o desesperanza que interfieren en la vida diaria.
Síntomas principales
Aparece típicamente en las primeras semanas o meses tras el nacimiento (hasta un año después), diferenciándose de la "tristeza posparto" o baby blues, que es leve y pasa en días. Incluye llanto frecuente, irritabilidad, fatiga extrema, problemas para dormir o comer, falta de interés en actividades placenteras, sentimientos de culpa o inutilidad, dificultad para vincularse con el bebé y, en casos severos, pensamientos de autolesión.
Causas comunes
Se asocia a cambios hormonales bruscos postparto (como caídas en estrógenos y progesterona), estrés del cuidado del bebé, falta de apoyo social, antecedentes de depresión o complicaciones en el embarazo/parto.
Agotamiento y reconfiguración de identidad
No obstante, también explicó que confluyen múltiples factores como las alteraciones del sueño, el agotamiento físico propio del cuidado del bebé y, fundamentalmente, un cambio natural en las prioridades de la mujer, quien ahora centra su atención en el hijo más que en sí misma, lo que genera una reconfiguración de su identidad y, por ende, de su vivencia de la sexualidad.
Fue entonces cuando la licenciada Sánchez afirmó: "Si quieres saber si es psicológico o biológico, habría que hacerle análisis. En el 90% son psicológicos y apenas un 10% pueden ser biológicos. Así que por ahí va teniendo una idea de dónde necesita ir a buscar la ayuda."
En este sentido, la psicóloga insistió en la importancia de buscar ayuda profesional cuando se presentan estas dificultades, ya que, como quedó demostrado en su respuesta, la mayoría de los casos tienen un origen psicológico que puede ser abordado mediante terapia y acompañamiento especializado.
De igual manera, subrayó que el apoyo de la pareja resulta fundamental en este proceso, pues la comunicación abierta y la comprensión mutua permiten atravesar esta etapa sin que se convierta en un conflicto que afecte la relación.