Yoga: una práctica cada vez más popular, pero ¿qué dice la ciencia?

Septiembre es el Mes Nacional de Concienciación sobre el Yoga, una oportunidad para mirar más allá de las posturas y conocer qué beneficios de esta práctica tienen respaldo científico y qué precauciones conviene tener en cuenta.

Lukas Salomón Osorio

    Yoga: una práctica cada vez más popular, pero ¿qué dice la ciencia?

    Respirar profundamente, mantener una postura durante algunos segundos o dedicar unos minutos al silencio puede parecer una actividad sencilla, pero el yoga combina movimiento físico, respiración, concentración y relajación. Con distintas modalidades y niveles de intensidad, se ha incorporado a las rutinas de millones de personas que buscan mejorar su bienestar.

    La evidencia apunta a beneficios específicos de esta práctica, especialmente en áreas como el manejo del estrés, el equilibrio, el bienestar psicológico y algunos tipos de dolor. Durante septiembre, cuando se conmemora el Mes Nacional de Concienciación sobre el Yoga, el interés por esta práctica también ofrece una oportunidad para entenderla desde una perspectiva de salud y no solamente como una tendencia de bienestar.

    ¿Qué dice la evidencia científica sobre el yoga?

    Una revisión publicada en 2025, que analizó 36 estudios, encontró que el yoga se asociaba con una reducción moderada del estrés percibido. Sin embargo, los investigadores también identificaron diferencias importantes entre los estudios, por lo que los resultados no necesariamente son iguales para todas las personas.

    El National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH) también señala que las investigaciones sugieren posibles beneficios del yoga para el bienestar general, el estrés, el sueño, el equilibrio y algunos aspectos de la salud mental. Esto no significa que el yoga sea un tratamiento para todas estas condiciones, sino que existe evidencia que permite considerar su práctica como una herramienta complementaria dentro de un estilo de vida saludable.

    Un dato que nos conecta con Puerto Rico

    Un trabajo publicado en 2023 en la Revista Caribeña de Psicología contó con investigadores de la Universidad Albizu, en San Juan, y de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas. La investigación incluyó a 209 personas con al menos tres experiencias adversas en la infancia. Los resultados mostraron una relación entre una mayor cantidad de experiencias adversas y mayores niveles de estrés, así como un menor bienestar psicológico.

    Entre quienes reportaban practicar yoga durante dos años se observaron diferencias significativas en bienestar psicológico frente a quienes no lo practicaban. Los propios investigadores señalan que estos resultados sugieren una posible utilidad del yoga para promover el bienestar psicológico, aunque se necesitan más estudios para determinar con mayor precisión su efecto en diferentes poblaciones.

    Yoga no significa necesariamente hacer posturas difíciles

    Existe una imagen del yoga asociada con flexibilidad extrema, posiciones invertidas o movimientos que parecen reservados para personas con gran condición física. Pero esa es solamente una parte de la práctica. Existen modalidades más suaves y adaptaciones que permiten trabajar movilidad, equilibrio, respiración y relajación sin necesidad de realizar posturas avanzadas.

    La práctica puede ajustarse a diferentes edades y capacidades físicas. Esto también es importante desde el punto de vista de la seguridad: comenzar de manera progresiva y adaptar los ejercicios a las propias condiciones físicas puede ayudar a reducir el riesgo de lesiones.

    ¿Puede ayudar a dormir mejor?

    Las investigaciones recopiladas por el NCCIH señalan que el yoga puede contribuir a mejorar algunos aspectos del sueño. Sin embargo, la evidencia varía según la población estudiada y el tipo de intervención.

    Por eso, no debería presentarse como sustituto de una evaluación médica cuando existen problemas persistentes para dormir. La relación también puede estar vinculada al estrés. Si una persona consigue disminuir la tensión y desarrollar estrategias de relajación, esto podría favorecer indirectamente su descanso.

    Septiembre, Mes Nacional de Concienciación sobre el Yoga, puede servir entonces como una invitación a conocer esta disciplina con una mirada más amplia: no como una moda que promete resolverlo todo, sino como una práctica que, utilizada de manera adecuada, puede formar parte de un estilo de vida saludable.

    Y quizá ahí está la verdadera enseñanza: no hace falta ser flexible para comenzar a hacer yoga. Lo importante es encontrar una práctica segura, adaptada a las propias capacidades y que pueda mantenerse en el tiempo.

    Más noticias de General