En el marco de la Convención Anual de la Academia Médica del Sur, el Dr. José Milton García Mateo alertó sobre una interferencia poco conocida que afecta las pruebas de laboratorio tiroideas.

La Academia Médica del Sur celebró este fin de semana su 52.a Convención Anual, consolidada como uno de los encuentros médicos más importantes de Puerto Rico. El evento convoca cada marzo a profesionales de la salud de toda la isla e incluso de la diáspora, con el propósito de brindar educación médica continua, acreditación y actualización en las distintas especialidades.
En ese escenario, el Dr. José Milton García Mateo, endocrinólogo y lipidólogo clínico, conversó con la Revista Medicina y Salud Pública sobre un problema que, asegura, está pasando desapercibido en los consultorios: los suplementos de biotina están alterando silenciosamente las pruebas de tiroides de miles de pacientes.
La biotina —vitamina del complejo B ampliamente comercializada para mejorar la salud del cabello y las uñas— se ha convertido en uno de los suplementos más consumidos tanto por hombres como por mujeres. Sin embargo, lo que muchos pacientes ignoran es que puede distorsionar los resultados de laboratorio relacionados con la función tiroidea.
"Muchos de estos pacientes están tomando suplementos de biotina, pensando en las recomendaciones que hay, que estos suplementos pueden ayudar con el aumento en el cabello, para prevenir que caiga el cabello, salud en las uñas", señaló el Dr. García Mateo. "Pero no saben los pacientes que estas pruebas de tiroides pueden alterarse por los niveles de biotina."
Según el especialista, la gran mayoría de los suplementos disponibles en el mercado contienen más de 10 miligramos de biotina, una cantidad suficiente para interferir con los ensayos de laboratorio que miden la TSH —hormona estimuladora de tiroides y prueba de cernimiento por excelencia para esta condición—, el T4 libre y ciertos anticuerpos utilizados para diagnosticar enfermedades autoinmunes tiroideas.
La interferencia de la biotina no es trivial: puede generar un cuadro bioquímico que imita condiciones graves.
El Dr. García Mateo describió un escenario clínico que ha observado con frecuencia: pacientes que llegan con TSH baja, T4 elevado y niveles altos de inmunoglobulina estimuladora de tiroides, un patrón que apunta directamente a la enfermedad de Graves, la causa más común de hipertiroidismo.
"Esto es un paciente que puede venir con un cuadro bioquímico de enfermedad de Graves o hipertiroidismo, y cuando usted evalúa al paciente, no tiene ningún hallazgo clínico ni físico de hipertiroidismo", explicó. "Y ahí tenemos que sospechar que estas son pruebas alteradas por otras cosas."
El médico subrayó que la biotina disminuye el TSH, aumenta el T4 y eleva la inmunoglobulina estimuladora de tiroides, es decir, produce exactamente los mismos valores que se observarían en un hipertiroidismo severo o una enfermedad de Graves activa, lo que puede derivar en decisiones terapéuticas incorrectas si no se identifica la interferencia a tiempo.
Frente a este escenario, el Dr. García Mateo insistió en la importancia del juicio clínico como primera línea de evaluación. Antes de interpretar cualquier resultado de tiroides, el médico debe recabar una historia completa del paciente —incluyendo el consumo de suplementos— y correlacionar los datos de laboratorio con los hallazgos físicos.
"La primera pregunta que uno tiene que hacer es sintomatología, hacer un buen examen físico, pero también el historial de qué están tomando", afirmó el especialista.
Su recomendación práctica es clara: pedirle al paciente que suspenda los suplementos de biotina al menos entre tres y cinco días antes de realizarse las pruebas tiroideas. "Antes de tomar cualquier decisión terapéutica, decirle a estos pacientes que por lo menos 3 a 5 días antes de hacerse las pruebas de tiroides no tomen estos suplementos de biotina, para evaluar entonces las pruebas sin esa interferencia", indicó.
El Dr. García Mateo aprovechó el escenario de la Convención —celebrada cada marzo en el marco del mes de concienciación sobre la tiroides— para hacer un llamado tanto a la comunidad médica como a los pacientes.
A estos últimos les recomendó informar siempre a su médico sobre todos los suplementos que consumen, y a los profesionales de la salud, mantenerse alertas ante patrones de laboratorio que no coincidan con el cuadro clínico del paciente.
"Evalúe lo que está tomando, mayormente los suplementos, y si hay alteraciones de las pruebas de tiroides, hable con su médico para que tome una decisión terapéutica o una evaluación adicional más adecuada", concluyó.