El Dr. José Montalvo explicó que las enfermedades autoinmunes, como la diabetes tipo 1 y algunos trastornos de la tiroides, pueden aumentar la probabilidad de desarrollar otras afecciones como dermatitis atópica, vitíligo o artritis. Además, alertó sobre el aumento de la diabetes en Puerto Rico y destacó que los cambios en el estilo de vida siguen siendo la principal herramienta para prevenir y controlar la enfermedad.

En el marco de ExpoSalud 2026, celebrado en el Coliseo Salvador Dijols de Ponce, el Dr. José Montalvo, Endocrinólogo de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED), explicó la estrecha relación entre algunas enfermedades endocrinas de origen autoinmune y la dermatitis atópica, al tiempo que advirtió sobre el aumento de la diabetes en la isla y la importancia de modificar los hábitos de vida para reducir su impacto.
El especialista explicó que la dermatitis atópica es una enfermedad de base autoinmune y que los pacientes con otras condiciones de este tipo, como la diabetes tipo 1 o algunas enfermedades de la tiroides, tienen una mayor probabilidad de desarrollar otras afecciones similares.
"No significa que necesariamente las vayan a presentar, pero sí aumenta la posibilidad", aclaró.
Asimismo, indicó que ese riesgo también puede extenderse a familiares debido a la predisposición genética y señaló que, mientras más enfermedades autoinmunes desarrolla una persona, mayor es la probabilidad de que aparezcan otras.
Entre las condiciones que pueden coexistir mencionó la artritis reumatoide, la artritis psoriásica, la psoriasis, el vitíligo, algunos trastornos tiroideos, la diabetes tipo 1 e incluso algunos casos de pérdida de cabello de origen autoinmune.
El endocrinólogo señaló que varias enfermedades autoinmunes comparten manifestaciones cutáneas, por lo que algunas lesiones pueden generar confusión durante la evaluación clínica.
Explicó que pacientes con artritis reumatoide o artritis psoriásica también pueden presentar alteraciones en la piel, por lo que el diagnóstico requiere una valoración adecuada por parte del especialista.
Además, indicó que existen enfermedades autoinmunes que suelen aparecer desde edades tempranas y otras que pueden manifestarse después de los 20 años, por lo que estas condiciones pueden diagnosticarse tanto en niños como en adultos.
Respecto al tratamiento, el Dr. Montalvo aseguró que actualmente existen terapias para muchas de estas enfermedades y destacó que el abordaje debe realizarse de forma integral.
"Trabajamos junto al dermatólogo o al reumatólogo, dependiendo de la condición que tenga el paciente", explicó.
Durante la entrevista, el endocrinólogo advirtió que en Puerto Rico existe un número importante de personas que viven con diabetes sin haber recibido un diagnóstico.
Según explicó, algunos pacientes pueden permanecer entre cinco y siete años con la enfermedad sin saberlo, ya que los síntomas suelen aparecer cuando el azúcar en sangre ya se encuentra descontrolada.
Añadió que el primer cambio suele presentarse en la glucosa después de las comidas, antes de que se alteren los niveles de glucosa en ayunas, por lo que limitar la evaluación únicamente a este último parámetro puede retrasar el diagnóstico.
El especialista indicó que cada vez se observan más niños y jóvenes con diabetes tipo 2, una enfermedad que anteriormente predominaba en adultos.
Al mismo tiempo, señaló que también están identificando adultos que debutan con diabetes tipo 1, una condición autoinmune que tradicionalmente se asociaba con edades más tempranas, lo que puede dificultar el diagnóstico inicial.
Además, afirmó que tanto las enfermedades tiroideas como la diabetes afectan a más del 10% de la población en Puerto Rico y recordó que la prevalencia de diabetes ha continuado aumentando con el paso de los años.
El Dr. Montalvo atribuyó el incremento de la diabetes principalmente a los cambios en los hábitos de alimentación y a la disminución de la actividad física.
Explicó que anteriormente predominaba una alimentación con mayor contenido de fibra y una vida más activa, mientras que actualmente el sedentarismo y el consumo de alimentos menos saludables favorecen el desarrollo de la enfermedad.
Aun así, enfatizó que es posible reducir el riesgo y mejorar el control de la diabetes mediante cambios en el estilo de vida.
Entre sus recomendaciones destacó realizar al menos 150 minutos de actividad física por semana, equivalentes a 30 minutos diarios durante cinco días, caminando a una intensidad suficiente para elevar la frecuencia cardíaca y provocar sudoración.
Asimismo, resaltó la importancia de incorporar ejercicios de resistencia o pesas, ya que aumentar la masa muscular ayuda a disminuir la resistencia a la insulina y favorece un mejor control de la glucosa.
Finalmente, subrayó que muchas personas tienen una predisposición genética a desarrollar diabetes, pero esta puede potenciarse cuando se combina con una alimentación inadecuada y bajos niveles de actividad física.