Dermatitis atópica: cómo proteger la piel durante los días de calor intenso

El calor puede favorecer los brotes de dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria que altera la barrera cutánea y provoca picazón, resequedad y lesiones. La dermatóloga Shakira Bou ofreció recomendaciones para el cuidado diario y explicó cuándo es necesario consultar con un especialista.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Dermatitis atópica: cómo proteger la piel durante los días de calor intenso

    La dermatitis atópica puede convertirse en un reto durante los periodos de altas temperaturas, cuando el calor y otros factores ambientales pueden agravar las molestias en la piel. Durante la conferencia Dermatitis atópica en tiempos de calor, rutina diaria y tratamiento, la Dra. Shakira Bou, Dermatology Research Fellow de la Ponce Health Sciences University (PHSU), explicó cómo reconocer los síntomas y qué medidas pueden ayudar a reducir los brotes.

    Una alteración de la barrera protectora de la piel

    La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel asociada, entre otros factores, con alteraciones genéticas que afectan proteínas encargadas de mantener su barrera protectora.

    Cuando esta barrera está comprometida, la piel se vuelve más sensible y puede presentar resequedad, enrojecimiento y una intensa sensación de picazón. Las lesiones pueden aparecer en diferentes zonas, entre ellas detrás de las rodillas y en los pliegues de los brazos.

    La especialista señaló además que algunas personas con dermatitis atópica presentan otras condiciones relacionadas con el componente alérgico, como asma o rinitis alérgica, por lo que en determinados casos puede ser necesario un manejo multidisciplinario junto con alergología e inmunología.

    El ciclo de picazón y rascado puede empeorar las lesiones

    Uno de los principales problemas de la dermatitis atópica es el llamado ciclo de picazón y rascado. La resequedad provoca picor, el paciente se rasca y este comportamiento puede aumentar la inflamación y deteriorar todavía más la superficie de la piel.

    Bou advirtió que cuando la piel permanece lesionada por el rascado se vuelve más vulnerable a la entrada de microorganismos. Por esta razón, las personas con dermatitis atópica pueden presentar un mayor riesgo de infecciones cutáneas, incluyendo algunas producidas por bacterias o virus como el herpes.

    Calor: mantener la piel fresca y bien hidratada

    Durante los días de temperaturas elevadas, la especialista recomendó permanecer, siempre que sea posible, en ambientes frescos y utilizar aire acondicionado o ventiladores para ayudar a controlar el calor.

    También aconsejó utilizar ropa fresca, preferiblemente de algodón, y prestar atención a los productos que entran en contacto con la piel.

    La hidratación constituye otro de los pilares del cuidado diario. Bou recomendó ducharse con agua tibia, evitando temperaturas demasiado altas, y aplicar una crema hidratante inmediatamente después del baño, tras secar suavemente la piel.

    Los productos deben ser formulados para piel sensible y, de ser posible, no contener fragancias ni colorantes. La hidratación debe mantenerse varias veces al día para ayudar a preservar la barrera cutánea.

    Detergentes y productos de limpieza también importan

    La dermatóloga destacó que los productos utilizados en el hogar pueden influir en la irritación de la piel. Por ello, recomendó optar por detergentes formulados para pieles sensibles y reducir el contacto directo con sustancias que puedan desencadenar o empeorar los síntomas.

    En las personas con dermatitis atópica en las manos, aconsejó utilizar guantes para realizar tareas domésticas y limitar la exposición prolongada a detergentes, productos de limpieza y alcohol, que pueden resecar e irritar la piel.

    ¿Cuándo acudir al dermatólogo?

    Aunque algunas medidas pueden ayudar a controlar las molestias en casa, existen situaciones que requieren valoración médica. Entre ellas se encuentran la presencia de picazón intensa y generalizada, lesiones que abarcan grandes áreas del cuerpo, síntomas que no mejoran con las medidas habituales y dificultad para dormir debido al picor.

    Una evaluación especializada permite determinar la gravedad de la enfermedad y establecer el tratamiento más adecuado para cada paciente.

    Tratamientos que van más allá de los esteroides tópicos

    El manejo de la dermatitis atópica combina las medidas de cuidado de la piel con tratamientos médicos. Entre las opciones utilizadas se encuentran los esteroides tópicos, cuya potencia y aplicación dependen de la zona afectada y de las características del paciente.

    Bou explicó que actualmente existen alternativas terapéuticas para las personas que no responden adecuadamente a los tratamientos iniciales. Entre ellas se encuentran medicamentos sistémicos y terapias biológicas, algunas de las cuales están aprobadas incluso para pacientes pediátricos desde edades tempranas.

    La especialista enfatizó que la falta de respuesta a un tratamiento no significa que no existan otras opciones. Por ello, recomendó reconocer los síntomas, informarse sobre la enfermedad y consultar con un profesional de la salud para recibir un manejo individualizado.

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