La dermatitis atópica es una afectación cutánea, crónica de la piel que provoca resequedad extrema, inflamación y picazón intensa. Esta patología afecta también, el sistema emocional de quien la padece, afectando así, su calidad de vida y la manera de relacionarse con los demás

¿Por qué se presenta esta enfermedad?
Esta condición se da por alteraciones en la barrera cutánea, pues carecen de proteínas protectoras de la piel, volviéndola más sensible a la exposición a ciertos factores del aire.
Hay que tener en cuenta que, aunque, la dermatitis atópica no es causada por alguna alergia, las personas que la padecen si suelen desarrollar otras enfermedades como asma o alergias estacionales.
¿Cómo se detecta este tipo de dermatitis?
El doctor Edgardo Rodriguez, dermatólogo experto asegura que: "no hay una prueba específica de laboratorio ni nada que nos pueda certificar que un paciente tenga dermatitis atópica... es más bien un diagnóstico clínico basado en la sintomatología y basado en la apariencia de la piel que se puede ver rojiza, se puede ver escamosa y hasta callosa..."
Informó, además, que en muchas ocasiones es necesario realizar biopsias específicas que, aunque, no son diagnósticas, si ayudan a entender en qué plano de la dermatitis atópica está el paciente.
¿Cómo se debe cuidar la piel cuando se presenta esta enfermedad?
Cada paciente presenta una condición totalmente distinta, explica Rodriguez; dependiendo de la severidad de la patología se dictamina un tratamiento adecuado que va desde la aplicación de jabones suaves y humectantes hasta medicamentos con esteroides tópicos, antihistamínicos que reducen los síntomas.
El llamado es acudir inmediatamente a un dermatólogo , si presenta algún síntoma extraño que esté afectando la pues; pues lo ideal es recibir atención médica de manera inmediata para evitar que los brotes se propaguen en otras partes del cuerpo, ya que esto no solo afecta la salud física del paciente, sino su salud emocional ya que, en muchas ocasiones se ve limitado a realizar actividades que normalmente desarrolla, afectando así sus relaciones interpersonales.