La diabetes mellitus tipo 3c, también conocida como diabetes pancreatogénica, es un tipo de diabetes secundaria a enfermedades que afectan directamente la estructura y función del páncreas.

Puede aparecer como consecuencia de pancreatitis crónica, cáncer de páncreas, fibrosis quística, traumatismos pancreáticos o procedimientos quirúrgicos que comprometan este órgano.
Esta enfermedad se produce como resultado del daño progresivo del tejido pancreático, incluyendo las células encargadas de producir insulina y otras hormonas necesarias para mantener un adecuado control de la glucosa sanguínea. Además, muchos pacientes presentan insuficiencia pancreática exocrina, lo que provoca alteraciones en la digestión y absorción de nutrientes.
El diagnóstico puede resultar complejo, ya que frecuentemente puede confundirse con diabetes mellitus tipo 1 o tipo 2. Sin embargo, la identificación de una enfermedad pancreática previa es fundamental para establecer el diagnóstico correcto y proporcionar un tratamiento adecuado.
Caso clínico
Paciente masculino de 48 años de edad, quien acudió al servicio de Medicina Interna por presentar pérdida de peso progresiva, aumento de la sed, aumento de la frecuencia urinaria y cansancio generalizado desde hacía aproximadamente tres meses.
El paciente refirió haber perdido alrededor de 8 kilogramos de peso durante los últimos cuatro meses, sin realizar cambios voluntarios en su alimentación o actividad física. Además, manifestó presentar episodios frecuentes de debilidad, visión borrosa ocasional y sensación de fatiga durante sus actividades cotidianas.
Como antecedente importante, el paciente había sido diagnosticado con pancreatitis crónica cinco años antes, presentando varios episodios de dolor abdominal intenso y hospitalizaciones previas relacionadas con esta enfermedad. También refirió episodios recurrentes de dolor en la región epigástrica, especialmente después de consumir alimentos.
Durante los últimos meses había observado evacuaciones voluminosas, grasosas y de olor intenso, compatibles con alteraciones en la digestión de las grasas.
Antecedentes personales y antecedentes patológicos
· Pancreatitis crónica diagnosticada cinco años antes
· Episodios recurrentes de dolor abdominal
· Insuficiencia pancreática exocrina
· Sin antecedentes conocidos de diabetes mellitus previa
· Niega enfermedad renal crónica
· Niega hipertensión arteria
Antecedentes familiares
· Madre con diabetes mellitus tipo 2
· Padre sin antecedentes conocidos de diabetes
Antecedentes quirúrgicos
· Niega cirugías pancreáticas previas
Examen físico
Al ingreso, el paciente se encontraba consciente, orientado y colaborador
Signos vitales
· Presión arterial: 118/76 mmHg
· Frecuencia cardíaca: 88 latidos por minuto
· Frecuencia respiratoria: 18 respiraciones por minuto
· Temperatura corporal: 36.7 °C
Evaluación general
Se observó pérdida de peso y disminución del tejido adiposo subcutáneo.
Examen abdominal
El abdomen era blando y depresible. Se evidenció dolor leve a la palpación profunda en la región epigástrica, sin signos de irritación peritoneal. No se observaron masas abdominales palpables.
Estudios de laboratorio
Ante la presencia de síntomas compatibles con hiperglucemia, se solicitaron estudios complementarios.
Los resultados obtenidos fueron los siguientes:
· Glucosa plasmática en ayunas: 218 mg/dL
· Hemoglobina glucosilada (HbA1c): 8.7 %
· Glucosa plasmática posprandial: 276 mg/dL
· Péptido C: disminuido
· Función renal: dentro de parámetros normales
· Perfil lipídico: sin alteraciones significativas
Los resultados confirmaron la presencia de hiperglucemia persistente compatible con diabetes mellitus.
Estudios complementarios pancreáticos
Debido al antecedente de pancreatitis crónica, se realizaron estudios dirigidos a evaluar la función y estructura del páncreas.
La tomografía computarizada abdominal evidenció:
· Alteraciones estructurales compatibles con pancreatitis crónica. · Calcificaciones pancreáticas
· Atrofia parcial del tejido pancreático
· Cambios inflamatorios crónicos
Asimismo, se identificaron datos compatibles con insuficiencia pancreática exocrina. La presencia de enfermedad pancreática estructural previa, junto con el desarrollo de diabetes y la disminución de la función pancreática, permitió establecer la relación entre ambas condiciones.
Diagnóstico
Después de integrar los antecedentes clínicos, los hallazgos físicos y los estudios complementarios, se estableció el diagnóstico de: Diabetes mellitus tipo 3c o diabetes pancreatogénica secundaria a pancreatitis crónica.
Esta condición se produjo como consecuencia del daño progresivo del páncreas, afectando su capacidad para producir adecuadamente insulina y otras sustancias necesarias para mantener el equilibrio metabólico.
Diagnósticos diferenciales
Durante la evaluación se consideraron diferentes tipos de diabetes. Diabetes mellitus tipo 1 Fue considerada debido a la disminución en la producción de insulina. Sin embargo, la presencia de una enfermedad pancreática estructural previa orientó hacia una causa secundaria. Diabetes mellitus tipo 2, aunque es una de las formas más frecuentes de diabetes, el paciente no presentaba características predominantes de resistencia a la insulina y tenía antecedentes claros de daño pancreático.
La diabetes secundaria a medicamentos fue descartada debido a que el paciente no tenía antecedentes de uso prolongado de medicamentos capaces de producir hiperglucemia.
Evolución clínica
Durante los controles posteriores, el paciente presentó mejoría progresiva de los síntomas relacionados con la hiperglucemia. La poliuria y la polidipsia disminuyeron considerablemente y el paciente comenzó a recuperar parcialmente su estado nutricional.
El tratamiento con enzimas pancreáticas permitió mejorar los síntomas digestivos y disminuir las evacuaciones grasas.
Sin embargo, debido a la alteración permanente de la función pancreática, se indicó seguimiento continuo para mantener un adecuado control metabólico y prevenir complicaciones.
Pronóstico
El pronóstico depende principalmente de la gravedad de la enfermedad pancreática subyacente y del adecuado control de la glucosa. En este paciente, el diagnóstico oportuno permitió iniciar un tratamiento integral para controlar la hiperglucemia y mejorar su estado nutricional.
Sin embargo, debido a que el daño pancreático producido por la pancreatitis crónica puede ser permanente, el paciente requerirá seguimiento médico a largo plazo. El cumplimiento del tratamiento, la vigilancia de la glucosa y el control de la enfermedad pancreática son fundamentales para prevenir complicaciones.