Una revisión que reunió 113 ensayos clínicos y cerca de 8.000 participantes encontró beneficios en algunos indicadores de la salud de la piel y en síntomas de osteoartritis.

El colágeno se ha convertido en uno de los suplementos más populares para quienes buscan cuidar la piel, disminuir los signos del envejecimiento o aliviar molestias articulares. Polvos, cápsulas y bebidas prometen aportar esta proteína al organismo, pero detrás de su creciente popularidad existe una pregunta que la ciencia intenta responder: ¿cuánto de esas promesas tiene realmente respaldo científico?
El colágeno es una proteína estructural que forma parte de tejidos como la piel, los huesos, los tendones y el cartílago. Su producción natural cambia con el envejecimiento y esto se relaciona con modificaciones en diferentes tejidos del organismo.
Una de las investigaciones más amplias sobre el tema fue publicada en enero de 2026 en Aesthetic Surgery Journal Open Forum. Los investigadores reunieron 16 metaanálisis que incluían 113 ensayos clínicos aleatorizados y 7.983 participantes.
La revisión encontró resultados favorables en algunos indicadores relacionados con la salud de la piel y en síntomas asociados con la osteoartritis, aunque también identificó limitaciones importantes en la calidad de parte de la evidencia disponible.
El análisis de la elasticidad encontró una mejora estadísticamente significativa a partir de 20 ensayos con 1.217 participantes. Para la hidratación, los resultados también fueron favorables y se basaron en 19 ensayos con 954 participantes.
En el ámbito dermatológico, uno de los hallazgos más consistentes estuvo relacionado con la elasticidad y la hidratación de la piel. En cambio, no se encontró un efecto estadísticamente significativo sobre la rugosidad de la piel.
Estos resultados permiten poner en contexto muchas de las promesas comerciales asociadas al colágeno. La evidencia disponible apunta a posibles mejoras en determinados parámetros de la piel, especialmente hidratación y elasticidad, pero no significa que consumir colágeno vaya a eliminar las arrugas o detener el envejecimiento.
La evidencia también resulta interesante en personas con osteoartritis, una enfermedad en la que se producen cambios y deterioro de los tejidos articulares que pueden provocar dolor, rigidez y limitaciones para el movimiento.
La revisión de 2026 encontró reducciones significativas en diferentes medidas relacionadas con el dolor y los síntomas de osteoartritis. Para el dolor autoinformado, por ejemplo, el análisis reunió 25 ensayos clínicos con 2.687 participantes.
Estos resultados sugieren que los suplementos de colágeno podrían contribuir a aliviar algunos síntomas, aunque esto no significa que puedan reconstruir el cartílago perdido ni revertir la osteoartritis.
Los resultados disponibles sugieren que los suplementos de colágeno pueden producir beneficios modestos en determinados parámetros de la piel, especialmente hidratación y elasticidad, y pueden ayudar a reducir algunos síntomas relacionados con la osteoartritis.
Pero la evidencia también tiene límites. La revisión de 2026 encontró que muchas de las revisiones incluidas tenían una calidad metodológica baja o críticamente baja. Además, varios de los ensayos originales tenían muestras pequeñas y períodos de seguimiento relativamente cortos, mientras que existía una considerable variabilidad entre las dosis, formulaciones, duración de los tratamientos y características de los participantes.
En definitiva, el colágeno no parece ser simplemente una moda sin respaldo, pero tampoco es un producto milagroso. La evidencia más reciente apunta a posibles beneficios concretos para algunos aspectos de la piel y para determinados síntomas articulares, mientras la investigación continúa intentando establecer qué formulaciones, dosis y períodos de consumo ofrecen los mayores beneficios.