Paciente con dolor intenso y refractario tras picadura de escorpión fue tratado exitosamente en urgencias mediante anestesia regional, evitando hospitalización y sin efectos adversos.

Un paciente de 11 años, con antecedentes de hipotiroidismo en tratamiento con levotiroxina y trastorno por déficit de atención e hiperactividad en seguimiento psiquiátrico, acudió al servicio de urgencias dos horas después de sufrir una picadura de escorpión en la planta del pie izquierdo. Inicialmente fue atendido en atención primaria, donde recibió paracetamol, infiltración subcutánea de mepivacaína al 2%, corticoide (estilsona) y dexclorfeniramina intravenosa, sin lograr control del dolor.
A su llegada a urgencias, y tras descartar signos de alarma sistémicos y consultar al Instituto Nacional de Toxicología, se solicitó la intervención del equipo de anestesiología. El paciente presentaba un dolor lancinante, continuo, con exacerbaciones frecuentes y gran carga emocional, que calificaba como 10/10 en la escala visual analógica.
Como primera medida, se administró meperidina intravenosa junto con metamizol, logrando una mejoría parcial del dolor (EVA 7). Sin embargo, ante la intensidad del cuadro y la previsión de una evolución de hasta 48 horas, se optó por realizar un bloqueo del nervio ciático a nivel poplíteo con el objetivo de alcanzar un control analgésico eficaz que permitiera el alta domiciliaria.
El procedimiento se realizó bajo monitorización, condiciones de asepsia y premedicación con midazolam. Mediante técnica ecoguiada y neuroestimulación, se administró una combinación de anestésicos locales (L-bupivacaína y lidocaína), junto con dexametasona y bicarbonato, sin incidencias.
A los 45 minutos del procedimiento se comprobó un bloqueo sensitivo y motor completo, con desaparición total del dolor (EVA 0). Tras un periodo de observación de 90 minutos y verificación de tolerancia oral, el paciente fue dado de alta con tratamiento analgésico básico y recomendaciones claras para el seguimiento.
El control telefónico diario evidenció una evolución favorable, con duración del bloqueo de hasta 48 horas, sin aparición de efectos adversos ni necesidad de medicación de rescate.
Las picaduras de escorpión en Europa son poco frecuentes y, en la mayoría de los casos, generan manifestaciones locales como dolor intenso, inflamación y edema, con escasa progresión a síntomas sistémicos. En población pediátrica, sin embargo, el dolor puede ser más severo y difícil de controlar con analgésicos convencionales.
Este caso resalta la utilidad del bloqueo nervioso periférico ecoguiado como una herramienta eficaz para el manejo del dolor agudo refractario en urgencias. Su implementación permitió evitar el ingreso hospitalario y reducir el uso de opioides, en línea con las tendencias actuales en anestesia pediátrica.
Según G. Miguel Ruano et al., el bloqueo del nervio ciático poplíteo, aunque no es una indicación habitual en este contexto, demostró ser una opción segura, con bajo riesgo de complicaciones y alta efectividad. La incorporación de la ecografía en la práctica clínica ha permitido optimizar estas técnicas, mejorando la precisión y reduciendo eventos adversos.
El caso pone de relieve la importancia de un enfoque individualizado y multidisciplinario en el manejo del dolor agudo, especialmente en escenarios donde las opciones convencionales resultan insuficientes.