Masa conjuntival en niño de 12 años reveló coinfección por herpes y VPH asociada a inmunodeficiencia

Un niño con antecedentes de síndrome de hiper-IgE y queratitis herpética recurrente desarrolló en pocas semanas una extensa lesión conjuntival con apariencia tumoral. Inicialmente se sospechó una neoplasia o infección por VPH.

Laura Guio

    Masa conjuntival en niño de 12 años reveló coinfección por herpes y VPH asociada a inmunodeficiencia

    Un niño de 12 años acudió al centro de salud por la aparición de una gran lesión conjuntival en el ojo izquierdo, desarrollada rápidamente a lo largo de pocas semanas. Durante el examen con lámpara de hendidura, los especialistas identificaron una masa lobulada con vasos en forma de sacacorchos que infiltraba amplias zonas de la conjuntiva temporal, nasal, superior, inferior y forniceal.

    El paciente tenía antecedentes oftalmológicos complejos: sufría queratitis herpética recurrente en ese mismo ojo y seis años antes había sido sometido a una queratoplastia penetrante. Sin embargo, el injerto corneal había fracasado debido a opacidad total y vascularización secundaria a repetidos episodios de infección por herpes simple.

    Su ojo derecho permanecía sin alteraciones.

    Un historial clínico marcado por infecciones recurrentes

    La historia médica reveló múltiples señales de inmunodeficiencia desde la primera infancia. El niño presentaba lesiones cutáneas eczematosas, infecciones recurrentes de piel y vías respiratorias, además de episodios generalizados por virus herpes simple.

    A los tres años había sido diagnosticado con síndrome de hiper-IgE (HIES), una inmunodeficiencia primaria caracterizada por elevación marcada de inmunoglobulina E y alteraciones del sistema inmune.

    No existían antecedentes familiares de inmunodeficiencias.

    Tumor, papiloma o cáncer: los diagnósticos iniciales

    La apariencia de la lesión llevó inicialmente a considerar distintas posibilidades diagnósticas:

    • Tumor linfoide conjuntival

    • Papiloma conjuntival

    • Neoplasia escamosa de superficie ocular

    Curiosamente, aunque el paciente tenía antecedentes claros de herpes recurrente, los médicos no consideraron inicialmente una nueva lesión herpética debido a que la presentación clínica era inusual: una masa papilomatosa extensa y no la típica lesión dendrítica observada en infecciones herpéticas oculares.

    La sospecha principal apuntó hacia una infección por virus del papiloma humano (VPH).

    La biopsia mostró un hallazgo inesperado

    Para precisar el diagnóstico se realizó una biopsia incisional.

    El análisis microscópico reveló infiltración inflamatoria aguda y crónica rica en eosinófilos en la lámina propia conjuntival. El diagnóstico histopatológico fue conjuntivitis eosinofílica con hiperplasia pseudoepiteliomatosa.

    Posteriormente se realizó genotipificación viral mediante análisis de ADN, identificando presencia de VPH genotipo 52, considerado de alto riesgo oncogénico.

    Con estos resultados se inició tratamiento dirigido:

    • Interferón alfa-2b tópico cuatro veces al día

    • Cimetidina oral como inmunomodulador

    • Aciclovir oral en dosis bajas para prevenir recurrencias herpéticas

    Sin embargo, tres meses después no existía mejoría clínica.

    El herpes reapareció y cambió el rumbo del caso

    Mientras se planeaba una cirugía para reducir la masa conjuntival, el niño presentó nuevas lesiones herpéticas extensas en piel de cabeza y cuello.

    Ante la enfermedad sistémica, se indicó aciclovir intravenoso tres veces al día.

    Lo inesperado ocurrió pocos días después: la enorme lesión conjuntival comenzó a disminuir rápidamente hasta desaparecer por completo.

    La respuesta fue tan dramática que los médicos reconsideraron el diagnóstico.

    Se realizó un nuevo estudio inmunohistoquímico de la biopsia y esta vez se confirmó la presencia del virus herpes simple dentro de la lesión.

    El hallazgo demostró una rara coinfección entre VPH y VHS.

    Una presentación excepcional asociada al síndrome de hiper-IgE

    Los autores concluyeron que el virus herpes simple probablemente era el principal responsable del desarrollo de la masa conjuntival, mientras que el VPH actuaba como coinfección favorecida por la inmunodeficiencia del paciente.

    El síndrome de hiper-IgE altera múltiples mecanismos inmunológicos, incluyendo función de linfocitos T, citocinas y células asesinas naturales, aumentando la vulnerabilidad frente a infecciones virales poco habituales.

    La coexistencia de VPH y VHS formando una lesión tumoral ocular representa una presentación extremadamente rara.

    Lecciones clínicas del caso

    Mitra Akbariet al., destacan que, en pacientes  inmunodeprimidos, las lesiones conjuntivales con apariencia tumoral no siempre corresponden a neoplasias o infecciones aisladas.

    La identificación temprana de coinfecciones virales puede evitar tratamientos ineficaces, procedimientos quirúrgicos innecesarios y retrasos terapéuticos.

    Este caso también subraya que el herpes simple puede presentarse con manifestaciones atípicas y simular lesiones tumorales, especialmente en pacientes con alteraciones inmunológicas complejas.


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