Dolor abdominal y vómitos revelan un divertículo gigante de Meckel con obstrucción e isquemia en adulto

El paciente fue dado de alta creyendo que tenía un quiste benigno. Regresó en 24 horas con una obstrucción intestinal grave y tejido necrótico. El caso expone los peligros de subestimar el divertículo de Meckel en adultos.

Laura Guio

    Dolor abdominal y vómitos revelan un divertículo gigante de Meckel con obstrucción e isquemia en adulto

    El hombre de 54 años con antecedentes de hipertensión arterial no controlada, dislipidemia y enfermedad arterial periférica, quien acudió a urgencias por dolor abdominal difuso, náuseas y vómitos de inicio súbito. Negaba episodios previos similares.

    En la evaluación inicial presentaba cifras tensionales elevadas (215/97 mmHg), abdomen blando con dolor difuso a la palpación, sin signos de irritación peritoneal. Los exámenes de laboratorio no evidenciaban leucocitosis significativa ni alteraciones metabólicas relevantes. Una tomografía computarizada de abdomen con contraste mostró una lesión quística bien delimitada con nivel hidroaéreo, lo que orientó inicialmente a diagnóstico diferencial entre quiste mesentérico y divertículo de Meckel.

    Tras mejoría sintomática parcial, el paciente fue dado de alta con seguimiento ambulatorio. Sin embargo, reconsultó en menos de 24 horas por persistencia y agravamiento del dolor abdominal.

    Evolución clínica e imágenes

    En la segunda valoración, el paciente presentó leucocitosis marcada y elevación de lactato, junto con dolor persistente. La tomografía repetida evidenció signos sugestivos de obstrucción intestinal en asa cerrada, aumento de líquido libre intrabdominal y sospecha de isquemia intestinal incipiente.

    Ante el deterioro clínico y los hallazgos imagenológicos, se decidió intervención quirúrgica urgente.

    Hallazgos intraoperatorios y manejo

    Durante la laparotomía exploratoria se encontró abundante líquido turbio en cavidad abdominal y un segmento de íleon distal comprometido por una masa compatible con divertículo gigante de Meckel, con base estrecha, rodeado de exudado fibrinoso y signos de necrosis.

    Se realizó resección del divertículo mediante técnica mecánica con engrapadora, seguida de refuerzo de la línea de cierre. La pieza quirúrgica medía aproximadamente 12 × 11 × 8 cm, confirmando el carácter gigante de la lesión.

    El estudio histopatológico evidenció una pared con inflamación aguda, exudado fibrinoso y necrosis, sin identificación de mucosa, probablemente destruida por el proceso isquémico.

    Evolución y seguimiento

    El paciente presentó evolución favorable en el postoperatorio, con resolución del dolor, adecuada tolerancia oral y recuperación del tránsito intestinal. Fue dado de alta al quinto día y en controles posteriores se mantuvo asintomático.

    Discusión

    Este caso ilustra, según John Nobles II et al., la complejidad diagnóstica del divertículo de Meckel en adultos, especialmente cuando se presenta con síntomas inespecíficos. La imagen inicial puede ser engañosa, simulando lesiones quísticas benignas, lo que retrasa la intervención oportuna.

    El tamaño inusual del divertículo y su base estrecha favorecieron la torsión y la obstrucción en asa cerrada, conduciendo a isquemia y necrosis. Estas características son más frecuentes en los divertículos gigantes, una variante rara pero clínicamente significativa.

    La sospecha diagnóstica en adultos debe mantenerse ante cuadros de obstrucción intestinal sin causa evidente, especialmente cuando se acompañan de hallazgos como líquido libre o signos de compromiso vascular.

    El tratamiento del divertículo de Meckel complicado es quirúrgico, y la intervención temprana es clave para reducir la morbimortalidad.


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