Dermatitis Seborreica: Placas Eritematoescamosas en Región Facial y Cuero Cabelludo en Paciente Masculino

La presencia de placas eritematoescamosas y descamación persistente en cuero cabelludo y región facial de un paciente de 38 años condujo al diagnóstico de dermatitis seborreica moderada. Este caso resalta la importancia de reconocer oportunamente una de las dermatosis inflamatorias más frecuentes para mejorar los síntomas y la calidad de vida del paciente.

Redacción MSP

    Dermatitis Seborreica: Placas Eritematoescamosas en Región Facial y Cuero Cabelludo en Paciente Masculino

    La dermatitis seborreica es una dermatosis inflamatoria crónica y recurrente que afecta principalmente las áreas ricas en glándulas sebáceas, como el cuero cabelludo, la cara y la parte superior del tronco. Se caracteriza por la aparición de placas eritematosas cubiertas por escamas blanquecinas o amarillentas, acompañadas frecuentemente de prurito y descamación persistente. Aunque su etiología exacta no está completamente esclarecida, se relaciona con la proliferación de levaduras del género Malassezia, factores genéticos, alteraciones inmunológicas y una producción aumentada de sebo. Esta enfermedad tiene un impacto importante en la calidad de vida de los pacientes debido a su carácter crónico y a las repercusiones estéticas y psicológicas que puede ocasionar.

    Datos Generales

    Paciente masculino de 38 años de edad, residente urbano, empleado administrativo, quien acude a consulta dermatológica por presentar lesiones descamativas persistentes en cuero cabelludo y región facial de aproximadamente ocho meses de evolución.

    Motivo de Consulta

    Desde hace varios meses tengo descamación constante en las cejas y el cuero cabelludo, acompañada de enrojecimiento y picazón que empeoran en períodos de estrés.

    Enfermedad Actual

    Paciente masculino de 38 años que refiere inicio progresivo de lesiones descamativas en el cuero cabelludo hace aproximadamente ocho meses. Inicialmente observó pequeñas áreas de descamación fina semejantes a caspa, las cuales aumentaron gradualmente en extensión y severidad. Con el paso del tiempo aparecieron lesiones similares en ambas cejas, surcos nasogenianos y región retroauricular, acompañadas de prurito moderado y sensación ocasional de ardor. El paciente refiere que las manifestaciones empeoran durante períodos de estrés laboral intenso y en temporadas de clima cálido y húmedo. Ha utilizado diversos champús cosméticos sin obtener mejoría significativa. Niega fiebre, pérdida de peso, lesiones en mucosas o síntomas sistémicos asociados.

    Antecedentes Personales Patológicos

    El paciente niega antecedentes de enfermedades dermatológicas previas. No presenta antecedentes de diabetes mellitus, hipertensión arterial ni enfermedades autoinmunes. Niega hospitalizaciones recientes, cirugías mayores o antecedentes de inmunodeficiencia. No refiere alergias medicamentosas conocidas.

    Antecedentes Familiares

    Refiere que su padre presentó cuadros recurrentes de descamación del cuero cabelludo durante gran parte de su vida adulta, aunque nunca recibió diagnóstico dermatológico específico. Niega antecedentes familiares de psoriasis, lupus eritematoso sistémico u otras enfermedades autoinmunes.

    Examen Físico General

    Paciente consciente, orientado en tiempo, espacio y persona. Se encuentra en buenas condiciones generales, con signos vitales dentro de parámetros normales. No presenta fiebre ni alteraciones hemodinámicas. Estado nutricional adecuado para su edad y talla.

    Examen Dermatológico

    A la inspección se observan múltiples placas eritematosas bien delimitadas cubiertas por escamas blanquecinas y ligeramente amarillentas localizadas predominantemente en ambas cejas, región glabelar, surcos nasogenianos y área retroauricular. En el cuero cabelludo se evidencia descamación difusa de aspecto grasoso con áreas focales de eritema subyacente. Las lesiones presentan bordes poco definidos y distribución característica en zonas seborreicas. No se observan signos de infección secundaria, ulceraciones ni pérdida significativa del cabello. El paciente refiere prurito moderado durante la palpación de las áreas afectadas.

    Estudios Complementarios

    Se realizó examen microscópico directo de escamas cutáneas mediante preparación con hidróxido de potasio (KOH), descartándose infección dermatofítica activa. Los análisis hematológicos de rutina mostraron resultados dentro de parámetros normales. No se identificaron alteraciones metabólicas ni inmunológicas relevantes.

    Diagnóstico

    Dermatitis seborreica moderada con afectación de cuero cabelludo y región facial.

    Tratamiento

    Se indicó tratamiento con champú de ketoconazol al 2% aplicado dos veces por semana durante cuatro semanas, asociado a crema antifúngica tópica para las lesiones faciales. Se recomendó además el uso de corticosteroides tópicos de baja potencia por períodos cortos para controlar la inflamación y el prurito. Como medidas complementarias se orientó evitar productos irritantes para la piel, mantener una adecuada higiene cutánea y adoptar estrategias de reducción del estrés.

    Evolución

    Durante el seguimiento realizado seis semanas después del inicio del tratamiento, el paciente mostró una reducción significativa del eritema y la descamación tanto en el cuero cabelludo como en las regiones faciales afectadas. El prurito disminuyó considerablemente y se observó una mejoría evidente del aspecto estético de la piel. El paciente refirió mayor comodidad en sus actividades cotidianas y una notable mejoría en su autoestima. Se decidió continuar con terapia de mantenimiento para disminuir el riesgo de recurrencias, explicándole el carácter crónico y recurrente de la enfermedad.

    Conclusión

    La dermatitis seborreica constituye una de las dermatosis inflamatorias más frecuentes en la práctica clínica. Su reconocimiento oportuno permite instaurar un tratamiento adecuado que mejora significativamente los síntomas y la calidad de vida de los pacientes.

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