Hipertensión pulmonar: una enfermedad progresiva que podría afectar a miles de personas en Puerto Rico

El cardiólogo Francisco Córdoba Pérez advirtió sobre la importancia del diagnóstico temprano, mientras pacientes y organizaciones reclamaron mayor acceso a tratamientos y servicios especializados.

Jorge Mario Murillo González

    Hipertensión pulmonar: una enfermedad progresiva que podría afectar a miles de personas en Puerto Rico

    La hipertensión pulmonar es una enfermedad crónica, progresiva y potencialmente mortal que afecta las arterias que transportan la sangre desde el lado derecho del corazón hacia los pulmones. Aunque se trata de una condición compleja, existen tratamientos que permiten mejorar la calidad de vida de los pacientes.

    Así lo explicó el cardiólogo Francisco Córdoba Pérez, especialista en insuficiencia cardíaca avanzada y trasplante cardíaco, durante una entrevista en la que también participaron Sheila Alvarado Rivera y Joan Morales, dos pacientes diagnosticadas con esta enfermedad.

    El especialista destacó que noviembre es el mes de alerta y concientización sobre la hipertensión pulmonar en Puerto Rico, establecido desde septiembre de 2010 mediante la Ley 134.

    Córdoba Pérez explicó que la enfermedad provoca un aumento de la presión dentro de las arterias pulmonares, cuyos tejidos se van engrosando y reducen el espacio por donde circula la sangre. Esta situación obliga al corazón a realizar un mayor esfuerzo y puede provocar complicaciones importantes.

    Entre los síntomas más frecuentes se encuentra la falta de aire, especialmente durante la actividad física, además de fatiga, dolor de pecho y palpitaciones. Según el especialista, estas manifestaciones pueden confundirse con problemas cardíacos, asma, insuficiencia cardíaca o enfermedades pulmonares, lo que retrasa el diagnóstico.

    El médico señaló que algunos pacientes pueden pasar entre dos y tres años con síntomas antes de identificar correctamente la enfermedad. También explicó que la condición puede presentarse a cualquier edad, incluso desde el nacimiento, aunque en Puerto Rico se ha observado una presencia importante en mujeres de entre 40 y 60 años.

    Sobre la cantidad de personas afectadas en la isla, Córdoba Pérez indicó que inicialmente se estimaba que entre 400 y 500 puertorriqueños padecían la enfermedad. Sin embargo, investigaciones recientes apuntan a que la cifra podría alcanzar entre 2.000 y 3.000 pacientes.

    Por su parte, Sheila Alvarado Rivera mencionó que el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico reportó 6.193 casos de hipertensión pulmonar como diagnóstico único con tratamiento. La cifra, según explicó, evidencia la necesidad de prestar mayor atención a esta condición.

    La representante del grupo de apoyo para pacientes de hipertensión pulmonar de Puerto Rico señaló que la enfermedad también puede tener componentes hereditarios y que existen familias en las que varios integrantes han sido diagnosticados.

    En cuanto al diagnóstico, el especialista explicó que inicialmente pueden realizarse estudios como radiografías de pecho, electrocardiogramas y ecocardiogramas. Este último permite evaluar el corazón mediante un procedimiento no invasivo.

    Sin embargo, precisó que la confirmación de la enfermedad requiere un cateterismo cardíaco derecho, procedimiento que permite medir directamente las presiones dentro de la circulación pulmonar.

    Córdoba Pérez también advirtió sobre la importancia de comenzar el tratamiento lo antes posible, debido a que la enfermedad puede avanzar y comprometer la supervivencia. Según indicó, algunos pacientes pueden fallecer durante los primeros tres años posteriores al diagnóstico.

    Pacientes relatan las dificultades de vivir con la enfermedad

    Durante la entrevista, Sheila Alvarado Rivera contó que comenzó a experimentar falta de aire y fatiga inusual cuando subía las escaleras de su residencia, ubicada en un segundo piso.

    A los 40 años logró acceder a un ecocardiograma y posteriormente a un cateterismo de ambos lados del corazón, mediante los cuales identificaron la enfermedad.

    La paciente explicó que, después de recibir tratamiento, su condición mejoró considerablemente. Actualmente puede subir escaleras y ya no necesita utilizar oxígeno, aunque anteriormente tuvo que recurrir a este apoyo.

    Joan Morales, por su parte, relató que comenzó a experimentar dificultades para caminar durante las tardes. En menos de tres minutos de actividad física sentía una fatiga considerable.

    Sus médicos en el área sur de Puerto Rico tardaron aproximadamente dos años en identificar la enfermedad. Morales explicó que el proceso ocurrió durante la pandemia de COVID-19, cuando las citas médicas y la entrega de resultados de estudios experimentaban retrasos.

    La paciente señaló que inicialmente sus síntomas fueron asociados con COVID-19 y asma. Sin embargo, después de realizarle una tomografía y un ecocardiograma, los médicos identificaron hallazgos que motivaron nuevas evaluaciones especializadas.

    Actualmente necesita oxígeno para dormir, caminar y realizar diferentes actividades cotidianas. También recordó que, cuando recibió el diagnóstico, le dieron tres meses de vida. Dos años y medio después, continúa adelante con su tratamiento.

    Reclaman mayor acceso a tratamientos y servicios especializados

    Uno de los principales planteamientos durante la conversación fue la necesidad de mejorar el acceso a los servicios médicos y medicamentos para quienes padecen hipertensión pulmonar en Puerto Rico.

    Córdoba Pérez explicó que hace aproximadamente dos décadas existían dos o tres terapias para tratar esta condición, mientras que actualmente se cuenta con más de 14 alternativas terapéuticas.

    No obstante, advirtió que estos medicamentos tienen costos elevados, se distribuyen mediante farmacias especializadas y requieren procesos de autorización por parte de las aseguradoras médicas.

    El especialista indicó que algunos pacientes necesitan dos o tres tratamientos desde el inicio, y que en determinados casos pueden requerirse hasta cuatro medicamentos, además de oxígeno suplementario.

    También señaló que las autorizaciones pueden tardar meses, lo que representa una dificultad adicional para quienes necesitan comenzar o mantener sus terapias.

    Alvarado Rivera manifestó que Puerto Rico todavía carece de servicios especializados en hipertensión pulmonar y que algunos pacientes deben viajar a Estados Unidos para realizarse estudios que no están disponibles en la isla.

    Asimismo, denunció las dificultades económicas que enfrentan las personas diagnosticadas, incluyendo deducibles y costos asociados con equipos médicos. Mencionó casos de pacientes a quienes se les solicitan entre 2.000 y 2.500 dólares para acceder a una máquina portátil de oxígeno.

    La representante del grupo de apoyo insistió en que el diagnóstico temprano, el acceso a los estudios y la disponibilidad de tratamientos son fundamentales para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

    Anuncian actividad de concientización en Arroyo

    Como parte de las iniciativas del mes de alerta sobre la hipertensión pulmonar, el grupo de apoyo anunció la actividad denominada Dale aire a la vida: creando conciencia sobre la hipertensión pulmonar.

    La jornada se realizará el próximo 10 de noviembre en el Teatro Renacimiento, antiguo cine de Arroyo, con la participación de diferentes entidades y organizaciones.

    Joan Morales explicó que la iniciativa busca acercar información a los pacientes y sus familiares, además de promover la creación de un nuevo grupo de apoyo en el área sur de Puerto Rico.

    La actividad contará con tres charlas educativas, mesas informativas y servicios de orientación. Entre las entidades participantes se mencionaron el Centro de Salud Familiar Julio Palmieri Ferri, First Medical, Tesco, ASTEP, CES Medical y ACES.

    También se ofrecerá orientación sobre toma de presión arterial, niveles de oxigenación, credenciales para personas con impedimentos y otros recursos disponibles para los pacientes.

    El registro comenzará entre las 9:15 y las 9:30 de la mañana, mientras que la actividad está programada para iniciar a las 10:00 a. m. La organización indicó que sus puertas estarán abiertas desde las 8:30 de la mañana.

    Las integrantes del grupo de apoyo hicieron un llamado a las personas diagnosticadas y a quienes deseen conocer más sobre la enfermedad a acercarse a la organización.

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