Las enfermedades del corazón siguen siendo un desafío importante para la salud pública. En Puerto Rico fueron la principal causa de muerte en 2023.

La hipertensión, el sobrepeso y la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y una alimentación poco saludable se encuentran entre los principales factores modificables asociados con las enfermedades cardiovasculares. La OMS señala que identificar estos riesgos a tiempo permite iniciar medidas de prevenDetectar a tiempo, clave para proteger el corazón y, cuando es necesario, tratamiento antes de que aparezcan complicaciones.
Ante esta realidad, la detección temprana de los factores de riesgo adquiere un papel fundamental. El cardiólogo William Borges destaca la importancia de evaluar desde etapas tempranas aspectos como el peso corporal y la presión arterial, realizar pruebas básicas y promover la actividad física regular.
"Hoy hablamos de la concienciación y la importancia de detectar factores de riesgo temprano para enfermedad y desarrollo de los problemas cardiovasculares. En este estudio incluimos evaluación del peso, determinar la presión arterial, hacer pruebas básicas y aconsejar sobre la actividad física regular".
En Puerto Rico, el impacto también es significativo. Según el Departamento de Salud, las enfermedades del corazón ocasionaron 6.202 muertes en 2023, equivalentes al 18,3 % de todos los fallecimientos registrados ese año, y ocuparon el primer lugar entre las causas de muerte.
Una de las dificultades de la prevención cardiovascular es que algunos factores de riesgo pueden desarrollarse durante años sin generar molestias evidentes. Por eso, conocer la presión arterial, los niveles de colesterol y glucosa, el peso y los hábitos de actividad física permite obtener una imagen más completa del riesgo individual.
La evidencia respalda este enfoque. La OMS destaca que detectar las enfermedades cardiovasculares lo antes posible facilita iniciar consejería, cambios en el estilo de vida y medicamentos cuando están indicados.
La hipertensión merece especial atención porque con frecuencia puede no producir síntomas. La OMS señala que la única manera de saber si una persona tiene la presión arterial elevada es medirla, mientras que las guías de la American Heart Association consideran la hipertensión uno de los principales factores de riesgo modificables para enfermedad cardiovascular.
En este contexto, el mensaje del cardiólogo William Borges apunta a una premisa sencilla: la prevención comienza mucho antes de que aparezca una emergencia cardiovascular. Una evaluación periódica puede ayudar a identificar señales de riesgo y tomar medidas para proteger la salud del corazón a largo plazo.