Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Rey Juan Carlos detectó dos indicadores inmunológicos, IgA en saliva y el componente C3 del complemento, que podrían explicar la inflamación crónica en pacientes con covid persistente y servir como base para su diagnóstico y seguimiento.

La covid persistente sigue impactando millones de personas. Este síndrome post-viral aparece tras la infección por SARS-CoV-2 y puede prolongarse durante años, afectando distintos sistemas del cuerpo como el nervioso, vascular e inmunológico.
Los síntomas son variados y pueden ir desde fatiga extrema, dolor muscular y articular, hasta "niebla mental", pérdida de memoria o alteraciones del olfato y gusto.
Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Rey Juan Carlos identificaron dos posibles biomarcadores clave en pacientes con covid persistente:
1. Anticuerpos IgA elevados en saliva
Los científicos hallaron niveles altos de inmunoglobulina A (IgA) contra la proteína nucleocápside del coronavirus, un componente que no está presente en las vacunas.
Esto sugiere una activación inmunitaria en las mucosas, como si el organismo siguiera detectando al virus.
2. Disminución del componente C3 del sistema inmune
El estudio también detectó una reducción del componente C3, parte del sistema del complemento, responsable de activar defensas del cuerpo ante infecciones.
Su descenso estaría asociado a una activación excesiva del sistema inmune, lo que podría contribuir a una inflamación crónica.
Los investigadores explican que la combinación de ambos factores podría indicar una respuesta inmunitaria desregulada.
"Ambos parámetros considerados conjuntamente, IgA anti-nucleocápside y C3, podrían contribuir a un panel de biomarcadores para diagnóstico y seguimiento de los pacientes", señaló la investigadora Narcisa Martínez Quiles, coordinadora del estudio.
Un estudio con pacientes reales
La investigación analizó 104 pacientes con covid persistente y 34 personas que superaron la infección sin secuelas, con muestras obtenidas en colaboración con la asociación AMACOP. Los resultados fueron publicados en la revista Frontiers in Immunology.
Aunque el estudio avanza en la comprensión del síndrome, los científicos aún no tienen una causa única definida. Se sabe que factores como la gravedad de la infección inicial, el sexo femenino o enfermedades previas podrían aumentar el riesgo.
El hallazgo abre la puerta a diagnósticos más precisos y seguimiento clínico de pacientes con covid persistente, una condición que sigue siendo un reto para la medicina moderna.